Parte del exigente entrenamiento de la tripulación de Artemis II ha pasado por sus ojos, por la mirada, por saber interpretar el grisáceo rostro de la Luna. El ojo humano es más sensible a algunos tonos que las cámaras más sofisticadas y ellos han aprendido a buscar esos matices en la limitada escala de colores lunar. Una fuente más, y muy relevante, de información.
Aunque la Luna parece gris a simple vista, los astronautas han sido entrenados por científicos y geólogos planetarios para identificar variaciones en tonos y colores. Estos matices aportan información clave: por ejemplo, los tonos más rojizos pueden indicar mayor exposición a radiación solar o diferentes edades del material.
El objetivo es que los astronautas no solo recopilen datos científicos, sino también sus propias impresiones visuales y sensoriales. Toda esta información servirá para preparar futuras misiones que aterrizarán en la Luna y podrán recoger muestras directamente en los lugares más relevantes identificados ahora.
La tripulación de la misión Artemis II encara este lunes un día histórico. Recorrerán el lado oculto de la Luna, se convertirán en las cuatro personas que mas lejos han llegado en el espacio, al distanciarse más de 406.000 kilómetros de la Tierra, y podrán disfrutar de un eclipse solar.
Los cuatro astronautas podrán observar la totalidad de la cara oculta de la Luna y descubrir una "geografía fascinante", como ha descrito Emilio García, del Instituto de Astrofísica de Andalucía. La tripulación también ha tenido tiempo para compartir recuerdos y anécdotas. Por ejemplo, han podido celebrar la Pasca gracias a los huevos revueltos deshidratados que tenían este lunes en el menú. FOTO: AFP/NASA
La tripulación de la misión Artemis II protagonizará este lunes un hito histórico. A partir de las 20.45 hora en la España peninsular, comenzarán a divisar la cara oculta de la Luna. Serán también los primeros astronautas en ver en su totalidad esta porción del satélite y podrán descubrir con sus ojos rincones que hasta ahora nadie ha visto. Antes superarán los 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra, el punto más lejano al que ha llegado el hombre.
El punto crítico de la jornada se producirá a las 00.44, cuando se pierdan las comunicaciones al situarse la nave tras la cara oculta de la Luna. La señal se recuperará a las 01.25, al emerger la nave de nuevo desde detrás del disco lunar. FOTO: AFP/NASA
La misión Artemis II está marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación humana ha vuelto a viajar hasta la Luna, pero esta vez llegará más lejos que nunca: a una distancia de 406.027 kilómetros de la Tierra, superando el récord alcanzado por la misión Apolo 13 en 1970. Además, los cuatro astronautas protagonizarán un vuelo histórico sobre la cara oculta del satélite, un territorio que sigue siendo en gran medida desconocido, ya que aunque ha sido cartografiado y fotografiado por sondas de múltiples países, ninguna persona ha contemplado directamente la mayor parte de este hemisferio.
Durante su aproximación, la nave no entrará en órbita lunar, sino que ejecutará una maniobra de asistencia gravitatoria —un “tirachinas” gravitacional— que la impulsará de regreso a la Tierra. Antes, la tripulación volará sobre la superficie lunar a una altitud de entre 4.800 y 14.500 kilómetros, según los cálculos de la NASA, en una trayectoria que los dejará incomunicados con la Tierra durante unos 40 minutos, cuando atraviesen la cara oculta, en uno de los momentos más delicados de la misión.
Las misiones tripuladas de larga duración son fundamentales para entender cómo el cuerpo humano se adapta a la microgravedad y de cara a preparar viajes espaciales profundos, como a Marte. Para ello, sería imprescindible un sistema capaz de generar oxígeno, producir agua y proporcionar alimentos a los astronautas de forma sostenible e independiente de suministros procedentes de la Tierra.
Para ello el estudio de la espirulina es clave. La cianobacteria limnospira indica tiene tres características que la convierten en un recurso biológico de alto valor tanto en la Tierra como en el espacio: captación de dióxido de carbono, producción de oxígeno y generación de alimento. Ahora, un experimento pionero va a investigar el comportamiento de esta cianobacteria en la Estación Espacial Internacional y estudiará cómo puede integrarse en futuros sistemas biorregenerativos de soporte vital.
El experimento pionero está liderado por el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), con la colaboración de Sener y el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM, CSIC). Nos lo explica Francesc Gòdia, investigador del IEEC y catedrático de Ingeniería Química de la UAB que lidera este proyecto.
Donald Trump amplifica su amenaza sobre Irán en una sucesión de declaraciones contradictorias que evidencian la falta de control que ahora mismo existe sobre las negociaciones y sobre la propia guerra. Asegura que es posible alcanzar un acuerdo con Teherán a tiempo, aunque ese "tiempo" ahora ha cambiado. Trump ha ampliado un día -hasta el martes- el ultimátum que había dado a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz. Dice que de lo contrario, "todo volará por los aires". Irán presiona en dirección contraria con la misma amenaza, con desatar un infierno en la región.
Esta mañana comienza en la Audiencia Nacional el juicio por la Operación Kitchen. Se juzga si la cúpula de Interior -cuando Rajoy era presidente- encargó al excomisario Villarejo espiar a Luis Bárcenas, para impedir que el extesorero revelase información que comprometiese al partido. En el banquillo se sientan el exministro Jorge Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez.
Lunes, muchos vuelven a la rutina tras la Semana Santa. Otros tienen un día más porque hoy todavía es festivo en siete comunidades. Habrá mucho movimiento en estaciones de tren, aeropuertos y carreteras. Hasta las ocho de la tarde del domingo, fallecieron en accidentes de tráfico 27 personas, las mismas que en toda la Semana Santa -lunes incluido- de 2025.
El tiempo hoy cambia poco y hará calor.
La misión Artemis II llega a la cara oculta de la luna, la clave del viaje. Girará por detrás del satélite a unos 10.000 kilómetros de distancia que permitirá observarlo con gran detalle para su estudio y de una manera global, como nunca antes otros astronautas han podido hacerlo. Superarán al Apolo13 y harán historia: Nadie había llegado tan lejos como ellos.
Y en Deportes, en la recta final de La Liga empieza a escucharse mucho la palabra permanencia. Aunque quedan ocho jornadas por jugarse, en la parte baja de la tabla, alejarse de los puestos de descenso es vital. Eso mismo se jugaba el Alavés que empató a 2 con el Osasuna, o el Oviedo que aunque último clasificado, venció al Sevilla por 1-0 y coloca a los hispalenses en problemas.
Y esta semana, volvemos a mirar a la Liga de Campeones, con la ida de los Cuartos de Final. Mañana, Real Madrid-Bayern de Munich y el miércoles, duelo español, entre Barça y Atlético.
La misión Ártemis II supera ya los dos tercios de su viaje a la Luna. Este domingo, los tripulantes tienen previsto seguir con sus planes de estudio del satélite, al que llegarán mañana.
La cápsula Orión está cada vez más cerca de la Luna y más lejos de la Tierra. Los astronautas han superado ya la mitad del recorrido.
Todo parece que va a la perfección. Es más, en las últimas horas estaba prevista una maniobra para ajustar la trayectoria hacia la Luna y no ha sido necesario.
En la misión Artemis ha sonado el mensaje optimista de Green lights, de John Legend, para animar a los astronautas en su travesía hacia la Luna. Antes despertaron con Sleepy head, de Young and Sick.
La tradición de las "canciones de despertar" es habitual en los vuelos espaciales tripulados de la NASA para marcar el inicio de la jornada laboral. Pero si hay una canción que sin duda les llevará directamente a su objetivo es Fly me to the Moon, de Sinatra.
En total 200 canciones que los tripulantes del Artemis II pueden escuchar en la lista Nasa Moon Tunes. Música para acompañarles en una misión que durará 10 días.
Foto: NASA/EFE — La nave Orión de la misión Artemis II en su trayectoria de alejamiento de la Tierra
Del éxito que tenga la misión Artemis II dependerá que la NASA pueda cumplir con su objetivo de que el hombre vuelva a pisar la Luna a finales de esta década.
Para que este hito se cumpla, la Agencia quiere construir una base en el satélite y a cargo de este proyecto está el español Carlos García Galán.
El ingeniero explica que la construcción de una estructura permanente en la Luna sería similar a levantar una base en la Antártida. "Se haría como en la Antártida o en otros sitios remotos: energía eléctrica, comunicaciones y preparar el suelo para poner los módulos".
Con una base en la Luna, los astronautas podrían llegar a pasar allí seis meses.
El segundo día de la misión Artemis II se ha saldado con "éxito", según la NASA. La maniobra de inyección translunar ha permitido a los astronautas salir de la órbita terrestre y poner rumbo a la Luna.
La tripulación además ha tenido tiempo para mantener una videoconferencia. En su comunicación con la Tierra han tenido tiempo de describir lo que pueden observar desde la nave Orion, además de bromear. La astronauta Christina Koch, la primera mujer que viajará a la luna, y la encargada de reparar el inodoro el primer día, ha comentado orgullosa: "Soy la fontanera espacial".
En la tercera jornada tienen previsto practicar labores de reanimación cardiopulmonar y poner a prueba los sistemas de comunicación en el espacio profundo.
Uno de los motivos por los que es tan importante la vuelta del hombre a la Luna es porque, de cara al futuro, será un paso más en el camino hacia Marte.
También por la investigación de la cara oculta de nuestro satélite y los recursos que puede ofrecer, entre ellos agua.
Lo ha explicado en una entrevista a RTVE el astrofísico Héctor Socas.
La misión Artemis II ha abandonado la órbita terrestre y ha comenzado oficialmente su viaje hacia la Luna. El lunes alcanzarán nuestro satélite y harán historia, convirtiéndose en la primera misión tripulada en más de medio siglo. Hace unos minutos los cuatro astronautas han dado un entrevista desde el Espacio. Foto: NASA via AP
Vivir en el espacio conlleva importantes riesgos para la salud. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se someterán a un chequeo médico diario para garantizar que la expedición se desarrolle sin ningún sobresalto. La tripulación tiene pautados 30 minutos de ejercicio al día para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad.
El espacio en el convivirán a lo largo de los diez días que dura la misión es muy reducido. En la NASA hacen la siguiente analogía: si la Estación Espacial Internacional fuese un campo de fútbol, la nave Orion sería la portería.
Además de los problemas físicos, los cuatro astronautas se enfrentan a picos de estrés. Por eso también estarán monitorizados por varios psicólogos.
La tripulación del Artemis II activará este jueves los motores de la nave Orion. Es el paso necesario para que el artefacto, tras orbitar alrededor de la Tierra, ponga rumbo a la Luna. Será la primera y última maniobra de los astronautas. La nave Orion seguirá a partir de entonces una trayectoria de libre retorno, sin intervención alguna de la tripulación.
El sexto día de misión rodearán la Luna y podrán observar su cara oculta. Los astronautas tendrán una visión privilegiada, ya que podrán observar de un único punto de vista la Luna y la Tierra. Además, podrán inmortalizar el momento, ya que la NASA les ha permitido llevar sus teléfonos móviles.
A lo largo de los 10 días de misión deberán poner a prueba los sistemas de seguridad de la nave para garantizar que los elementos y tecnología empleada permite el desarrollo de las futuras expediciones lunares de la NASA.