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Al grito de "el campo unido jamás vencido" centenares de tractores han salido a las calles de Granada, Navarra y Galicia. Agricultores y ganaderos se han unido para luchar por sus unos precios justos y la defensa de la ganadería. En Granada miles de tractores y manifestantes se han echado a las calles y han colapsado la ciudad en defensa del campo. En Pamplona, agricultores y ganaderos han simulado un encierro de San Fermín por las calles para dar visibilidad a su actividad. Y en Galicia miles de ganaderos han inundado las calles con cencerros de vaca para protestar contra la leche como un producto reclamo. Además, protestan por el posible recorte de las ayudas al campo a través de la PAC (Política Agraria Común), que estos días se debate en Bruselas, pero que el presidente de la Comisión Europea quiere reducir en un 14 %. Tanto ganaderos como agricultores piden al Gobierno que luchen por su causa, especialmente en Bruselas ante posibles reducciones en las ayudas.

Ahora la pregunta es qué va a pasar con todos esos puestos que ahora mismo están mayoritariamente ocupados por trabajadores de fuera. El Gobierno dice que la solución está en que las empresas deberían mecanizar tantos procesos como puedan, emplear a los que ya viven en Reino Unido, y formar a los más de 8 millones de británicos que no trabajan.

Pero el Observatorio de la Migración de la Universida de Oxford tiene sus dudas. En el cuidado de ancianos hay 120 mil vacantes en centros de día que nadie quiere cubrir. Los empresarios avisan de problemas para cubrir puestos en agricultura, bares, restaurantes, hoteles o en hospitales. Desde el Partido Laborista creen que el Gobierno acabará haciendo la vista gorda.

Los efectos del Brexit empiezan a materializarse y ya sabemos cómo va a gestionar el Reino Unido la llegada de trabajadores extranjeros después de la ruptura definitiva con la Unión Europea. A partir del 1 de enero del próximo año va a entrar en vigor un sistema de puntos que cerrará la puerta a la mano de obra menos cualificada.

Deberán tener una oferta de trabajo: ingenieros, empleados de banca, médicos... Se les exigirá un certificado de inglés, un sueldo mínimo de 31.000 euros o tener un doctorado o dedicarse a un sector con escasez de mano de obra. Se acabó el llegar a trabajar como camarero, o en un hotel, como primer paso para después encontrar un trabajo mejor.

Esto ya está en vigor para otros países, pero será un gran cambio para los trabajadores comunitarios acostumbrados a circular libremente.

España quiere empezar una nueva etapa en la Unión Europea coincidiendo con el primer gobierno de coalición desde la llegada de la democracia. Quiere cambiar su estrategia de los últimos años, muy cercana al eje franco alemán y buscar alianzas variables con otros estados miembros. Se buscarán socios en función de los intereses y de los asuntos a tratar. Lo analizamos con Belén Becerril Atienza, es subdirectora del Instituto Universitario de Estudios Europeos de la Universidad San Pablo CEU. Considera que es para confirmar si se ha producido realmente el cambio. La posición realista para la profesora Becerril Atienza sería mantenerse cercanos al eje franco alemán. Un alejamiento traería más problemas que ventajas. De todas formas España tiene la posibilidad y el deber de defender sus intereses en la Unión Europea, y eso significa no votar siempre al lado de Francia y de Alemania y buscar otros alianzas. No son dos cuestiones incompatibles para Belén Becerril Atienza.

Los ministros de Exteriores comunitarios ponen fin a la Operación Sofía, iniciada hace cinco años para controlar la inmigración en el Mediterráneo central, y acuerdan una nueva para bloquear la entrada de armas en Libia. Faltan concretar detalles, pero la operación contará con medios aéreos y marítimos y se espera que empieza a funcionar a final de marzo.

El Brexit ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad y la importancia sobre los tratados comerciales y tendrá que determinar su relación futura. La UE, primera potencia comercial mundial por número de alianzas, ha marcado sin embargo líneas rojas. Una primordial es el respeto a los derechos humanos. Lo acaba de demostrar con un país asiático que cada vez exportaba más a la Unión Europea, en virtud de una relación comercial privilegiada que ahora se va a revisar. Es Camboya. La unión le había concedido ventajas arancelarias en virtud del programa Todo Menos Armas,  que permitía también el acceso preferente al mercado comunitario. Pero Bruselas ha constatado que no existe en el país el respeto suficiente a los derechos humanos, como nos comenta Lucas González Ojeda, portavoz de la Comisión Europea en Madrid.

En 1978 entra en funcionamiento la línea de ferrys que une Santander con el puerto de Plymouth en el sur de Gran Bretaña. Una autopista del mar que cumple ya 42 años. En ese momento España aún no ha ingresado en la Comunidad Europea y viajeros y mercancías tienen que pasar por controles de pasaportes y aduanas. Un ciclista es el primero en desembarcar del Armorique, el barco que inaugura el trayecto. Le sigue una caravana de Rolls Royce y el alcalde Plymouth, de chaqué y chistera, que es recibido por su homólogo santanderino, Juan Hormaechea. Unas decenas de camiones y unos pocos centenares de pasajeros completan el pasaje.

Con la entrada en la Unión Europea se facilitan los trámites froterizos y el tráfico aumenta de forma exponencial. Hoy un ferry como el Pont Aven es capaz de transportar dos mil doscientos pasajeros y seiscientos vehículos.  Brittany Ferries, la empresa titular del servicio, hace seis escalas semanales en Santander y protagoniza la mitad del tráfico de pasajeros y mercancías del puerto. En estos 42 años ha movido seis millones de pasajeros y dos millones de vehículos con cinco mil escalas.

Y se prepara para el futuro con el Brexit en puertas. Ha elaborado planes de contingencia ante la salida del Reino Unido de la Unión Europea el 31 de diciembre. Sus esfuerzos se centran en conseguir que sea cual sea el acuerdo final entre la UE y Gran Bretaña, los controles aduaneros sean ágiles y sus barcos pueden mantener las escalas de tres horas que realizan en puerto. De ello depende el mantenimiento de esta autopista del mar que atraviesa el Atlántico.

Primer día de la Conferencia de Seguridad de Múnich 2020 y una evidencia recurrente: la debilidad de Europa en materia de seguridad y su poco peso para solucionar los conflictos que estallan a sus puertas, en plena crisis de la relación trasatlántica con Estados Unidos. Mientras el alemán Frank-Walter Steinmeier acusaba a Rusia, China y Estados Unidos de llevar al mundo a una carrera nuclear, Nanci Pelosi ha remarcado el compromiso de Estados Unidos en su relación de defensa con Europa.

El presidente del Consejo Europeo ha propuesto reducir el presupuesto europeo para los próximos siete años a costa de los fondos agrarios y de cohesión, que caerían un 12 %. Sin embargo, aumentaría lo destinado a migración, fronteras, cambio climático y defensa. El presupuesto europeo se empezará a debatir la próxima semana y se debería cerrar antes de junio.