El pasado sábado un hombre entró en una discoteca LGTBI y mató a cinco personas al abrir fuego indiscriminadamente, pero un militar retirado y otros clientes lograron evitar una masacre mayor.
"Lo agarré del chaleco antibalas y lo tiré al suelo. Un joven le apartó el rifle semiautomático y yo le golpeé con su propia pistola. Una drag queen le golpeó en la cabeza con sus tacones", ha relatado el veterano, que estaba en el local con su familia y pudo inmovilizar al asesino. Hace año y medio, el detenido ya había amenazado con poner una bomba en su casa y lo retransmitió en redes sociales.
Foto: REUTERS/Alyson McClaran