Su cercanía y buen humor han sido una constante en sus 12 años de pontificado. Al Papa le hemos visto en situaciones cotidianas, como probándose gafas en una óptica, en el centro de Roma, entre una gran expectación o saliendo de una tienda de discos, y también en infinidad de actos y viajes por todo el mundo en los que se ha empapado de las diferentes culturas.
Como buen argentino, fue un apasionado del fútbol y lo dejó patente en sus entrevistas. El papado de Francisco dejó para el recuerdo momentos distendidos, pero también otros en los que no ocultó su carácter, aunque siempre tuvo presente sus orígenes humildes y eso le llevó a saltarse el protocolo con gestos de cariño hacia pequeños y mayores.
La hora de la 1