El cadáver de Gadafi se ha convertido en el último trofeo de los rebeldes libios, que han abierto al público la morgue en la que se encuentra el cuerpo del Coronel junto al de su hijo Mutássim, también ejecutado por las milicias.
Con el dictador muerto, el Consejo Nacional de Transición anunciará mañana en Bengasi, la liberación definitiva de Libia.