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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha declarado este miécoles, como testigo, ante el tribunal que juzga el caso Gürtel, que nunca conoció ninguna financiación ilegal del PP, que sus responsabilidades era políticas y no contables. También ha dicho que cuando supo cómo actuaba Francisco Correa, advertido por el entonces tesorero Álvaro Lapuerta, no le gustó y decidió apartarlo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha afirmado durante su declaración como testigo en el juicio de Gürtel que no sabe "nada" de las cuentas que tuvo el extesorero del PP Luis Bárcenas en Suiza y que se enteró de su existencia por los medios de comunicación.

"No sé nada de ese asunto, francamente", ha respondido cuando Virgilio de la Torre, abogado del PSOE de Valencia, personado como acusación popular, le ha preguntado sobre las cuentas que tuvo Bárcenas en el país helvético, donde llegó a acumular 48,2 millones de euros.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,  ha asegurado este miércoles en la Audiencia Nacional que su responsabilidad durante los años 1999 y 2005 era política y no contable en las campañas del PP que se investigan en relación con la trama Gürtel.

Rajoy ha insistido en este punto en su declaración y también ha asegurado que fue él quien ordenó dejar de trabajar con Francisco Correa, el cabecilla de la Gürtel (al que se ha referido solo como "proveedor") tras saber que utilizaba el nombre del partido en sus negocios con los ayuntamientos.

Rajoy ha declardo cerca de dos horas en el juicio por el caso Gürtel de corrupción política en una sesión, la número 101, que pasará a la historia como la primera en la que un presidente en ejercicio declara en un proceso judicial, aunque lo ha hecho como testigo.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, declara en el juicio por el caso Gürtel de corrupción política en una sesión, la número 101, que pasará a la historia como la primera en la que un presidente en ejercicio declara en un proceso judicial, aunque lo ha hecho como testigo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha rechazado este jueves en Cataluña los "caminos de la ruptura que no llevan a ninguna parte" y ha abogado por la vía de "la empatía y el sentido común" porque considera que es la que lleva más lejos a todos.

Rajoy ha lanzando este mensaje en su intervención en el acto de inauguración del Parador Nacional de Lleida y en una visita a Cataluña en medio del pulso con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, por el referéndum independentista que pretende convocar para el 1 de octubre.

El jefe del Ejecutivo ha puesto el parador inaugurado hoy como ejemplo de colaboración entre administraciones y ha apostado por "conectar con los demás" frente al absurdo de "poner balizas entre nosotros".