Beirut intenta resurgir, una vez más, de sus cenizas. Una ciudad que sigue conmocionada por los efectos de la explosión, que se suma a la crisis del coronavirus y que, como temen muchos, hará más profunda la crisis económica que vive el Líbano desde hace años. Los hospitales, que ya estaban sobrecargados por el coronavirus, no dan abasto y se ha declarado el estado de emergencia en Beirut.
Un segundo, eso tarda en cambiar la vida. Un instante y lo que era de un color vira a otro y nada es como era justo antes del último pestañeo... La feliz foto de novia en mitad de la calle. Una entrevista por skype de una reportera de la BBC. Una misa. O el camino al paritorio. La terrible explosión del puerto de Beirut ha supuesto un antes y un después para la capital libanesa.
Los equipos de rescate siguen buscando supervivientes entre los escombros que provóco la exposión de este martes en Beirut. Más de 100 personas han muerto, hay 4.000 heridos y 300.000 personas se han quedado sin casa con barrios enteros arrasados. Los principales países, incluído Israel, se han ofrecido para ayudar.
El número de muertos por la gran explosión en el puerto de Beirut sube a 100 y el de heridos ya es de más de 4.000, según la Cruz Roja libanesa. Los equipos de emergencia continúan las operaciones de búsqueda y rescate alrededor del almacén de nitrato de amonio siniestrado. El Presidente del país ha declarado luto nacional mientras EE.UU. le ha ofrecido su ayuda. No hay españoles entre los cascos azules de la ONU heridos en la explosión. Los militares españoles en la zona están preparando ayuda sanitaria por si se les requiere.