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Es extremadamente improbable que el coronavirus se escapase de un laboratorio, es la conclusión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que viajó a China para estudiar su origen. Así, todo sigue apuntando a un origen natural y su creación en un laboratorio no es una hipótesis en la que se vaya a trabajar en el futuro, ha afirmado el jefe de la misión Internacional, el suizo Peter Ben Embarek. Para estos científicos, la hipótesis más probable es que el coronavirus se transmitiese de un animal a otro más cercano a los humanos, por ejemplo, uno doméstico. No obstante, a día de hoy desconocen qué especie inicial pudo contagiarlo.

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Foto: Mercado callejero de la ciudad china de Wuhan. REUTERS / ALY SONG

Las primeras dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus llegan esta tarde a España. De las tres que se han aprobado en la Unión Europea, es la más barata y la más fácil de transportar. También es la menos eficaz pero aún así, su eficacia del 70% ya es mayor que la de otras vacunas como por ejemplo la de la gripe.

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FOTO: Un vial de la vacuna de AstraZeneca fotografiado en un centro sanitario de Escocia. Russell Cheyne / REUTERS

En el Día Mundial contra el Cáncer, el Telediario ha entrevistado a Mariano Barbacid, quien fue director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y lleva décadas dedicado a la investigación: "Luchar contra las mutaciones del cáncer es muchísimo más difícil que contra las del COVID-19".

Barbacid ha insistido en la importancia del diagnóstico precoz y ha recordado que, aunque se conocen más de 500 mutaciones del cáncer,  solo hay fármacos para un par de docenas de ellas.  "Todavía nos queda mucho camino por recorrer", ha afirmado, antes de expresar su deseo de que la pandemia enseñe a la sociedad y, especialmente a los gobernantes, a valorar la investigación científica.

El cierre de los laboratorios durante el confinamiento frenó en seco la investigación contra el cáncer. Se trata de experimentos a largo plazo con muestras muy valiosas, que en muchos casos ha sido imposible recuperar, con un alto coste económico, pero sin un rescate o dinero extra.

Casi 11 meses después la actividad no se ha recuperado al 100%. La parálisis afecta también a los ensayos clínicos, que según la Asociación española contra el cáncer frenaron el reclutamiento de pacientes hasta en un 30 % en la primera ola, y ahora en la tercera vuelve a suceder.

La directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, ha dicho en 'Las mañanas de RNE' que confía en que la sociedad se haya dado cuenta de que la ciencia ha sido la única respuesta a la crisis global de la COVID-19. "Espero que los ciudadanos hayan visto la importancia que tiene la ciencia", ha asegurado Blasco, que cree que la ciencia debe tener más peso en las decisiones políticas. "Siempre que los políticos han hecho caso a lo que se está descubriendo ha habido un impacto positivo", ha afirmado.

Blasco también de la importancia que tiene la detección temprana del cáncer para que el tratamiento tenga éxito y de los retrasos en el diagnóstico que se pueden estar produciendo por culpa de la saturación de los hospitales causada por la COVID-19. Además, ha repasado algunas de las investigaciones que está desarrollando el CNIO como la alteración de los genes que aumentan el riesgo de sufrir cáncer de mama o las causas de las metástasis cerebrales.

Entrevistamos a Isabel Sola, investigadora, bióloga y responsable junto, a Luis Enjuanes, del desarrollo de su propia vacuna contra la COVID-19. Después de 25 años de investigación en coronavirus, ella es una de las personas en España que más sabe sobre estos patógenos. El laboratorio de Sola, que codirige junto al virólogo español Luis Enjuanes,  es uno de los tres equipos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que están desarrollando vacunas contra la COVID-19.

La COVID-19 ha concentrado los esfuerzos sanitarios y económicos del mundo y eso ha hecho que se hayan interrumpido programas de lucha contra el hambre, o de prevención de enfermedades como el sida, la malaria o la tuberculosis en los países más pobres. Allí, muchos enfermos han dejado de recibir las pastillas de su tratamiento financiadas por los gobiernos y ONG lo que comporta un gran riesgo porque su enfermedad puede agravarse y porque si contrae COVID tiene el doble de posibilidades de que sea muy grave. La pandemia ha hecho retroceder una década la lucha contra el sida en África, advierte ONUSIDA. Otro tanto ocurre con la tuberculosis o la malaria. Como consecuencia, aumentarán un 35 % las muertes por malaria, un 20 % por tuberculosis y un 5 % por sida, durante los próximos cinco años. Y a los 700 millones de personas que sufren hambre en el mundo podrían sumarse hasta 132 millones más por el descenso de las donaciones, advierte un ex director de la FAO. Los expertos apuntan que el coronavirus ha disparado la desigualdad sanitaria en el mundo y todos acabaremos pagando las consecuencias. Según Oxfam, con el dinero que han ganado las 10 personas más ricas del mundo en lo que va de pandemia se podría erradicar la pobreza y pagar la vacuna para todos. [Última hora coronavirus]

Fotos: EFE/EPA/KIM LUDBROOK/Archivo

Cada vez son más los expertos que aconsejan utilizar mascarillas FFP2 en interiores porque están probadas contra aerosoles muy finos, los causantes de la transmisión del coronavirus. Las quirúrgicas, aunque tienen una eficiencia de protección del 99%, esta se refiere a partículas grandes. Además las FFP2 se ajustan mejor a la cara. El inconveniente es que cuestan más dinero.