Socios comerciales como la Unión Europea y Canadá van a responder a los aranceles de EE.UU. del 25% al acero y aluminio, mientras Donald Trump amenaza con subir la apuesta. En este escenario la guerra comercial es una realidad. Luis Garvía, director del máster en Riesgos Financieros de Comillas ICADE, cree que "la guerra siempre la acabamos sufriendo los mismos" y añade que lo que ha hecho Ursula von der Leyen "es una respuesta normal: tú me pones aranceles por 28.000 millones de euros, yo te los pongo por 26.000".
Garvía explica que estamos viendo una "política improvisada y cada día nos trae una nueva sorpresa [...] En el momento en el que se ponen aranceles a esa conversación se corta el diálogo internacional que tantos frutos nos ha dado". Afirma que como estos aranceles no tienen efecto hasta el 2 de abril "todavía Trump puede usarlos para negociar".
Se recrudece la guerra comercial impulsada por Donald Trump. Ante los aranceles del 25% que desde hoy impone Estados Unidos al acero y el aluminio europeos, Bruselas responde con contundencia. Anuncia un plan de aranceles dirigido a productos americanos muy simbólicos. Su intención es golpear donde duele.
El presidente del Gobierno, Donald Trump, ha vuelto a repetir todas sus quejas sobre Europa, entre ellas que la Unión Europea nació para aprovecharse de EE.UU. y que no le compran bastantes coches, ni bastantes productos agrícolas. Ante la respuesta de Europa a sus aranceles, el mandatario ha asegurado tras la reacción de los Veintisiete a la política de aranceles impuesta por su administración, ha asegurado que "responderá".
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha insistido en que depende totalmente de Rusia el que haya o no tregua y ha asegurado que si no la acepta, demostraría que quiere seguir matando. Zelesnki espera que en ese caso, Estados Unidos tome medidas contundentes.
Por su parte, Moscú ha querido dejar claro que nadie decidirá por ellos y han avisado de que la posición rusa no se determinará en el extranjero, sino en Rusia. El Kremlin asegura que responderá cuando Washington le traslade toda la información sobre el encuentro con Kiev en Arabia Saudí .
Carola Hermoso, directora general de la patronal española siderúrgica Unesid, ha explicado que los aranceles de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio van a afectar a las exportaciones, pero tienen un "efecto colateral" que va a provocar "distorsiones" en el comercio internacional de acero que ya de por sí está "muy tensionado".
"¿Esto en qué va a repercutir en la UE? Que el acero que se produce en terceros países como China se redirija al mercado europeo, que es sensible porque sí cumple las normas del juego", explica Hermoso en una entrevista en el Canal 24 horas. Estos países tienen una sobrecapacidad de producción de acero y, según Hermoso, lo producen en condiciones que no son equivalentes a las de la Unión Europea en materia de protección medioambiental y condiciones laborales. "Esta situación es preocupante no solo porque va a limitar la entrada de producto europeo y español al mercado estadounidense, sino porque puede provocar grandes distorsiones que son muy preocupantes" y "pueden ser muy dañinas para la industria del acero y también toda la cadena de valor", remarca la experta.
Como explica, hay una sobreoferta en el mercado, que "está muy tensionado". El acero producido en Asia y el norte de África es más "barato" por su producción, ya que no contempla los costes que sí tiene que asumir la industria europea y la española y que están relacionados con tener condiciones laborales dignas y cumplir con los estándares medioambientales. Así, el acero producido en Asia y el norte de África "ya está invadiendo" el mercado europeo y “tirando los precios a la baja”, y a la industria europea y la española le cuesta competir con eso. "La industria europea es muy competitiva, pero a día de hoy no se puede competir cuando no cumplimos todos las mismas reglas del juego", ha señalado.
España es el décimo país que más acero exporta a Estados Unidos y las empresas creen que estos impuestos, previsiblemente, harán caer sus ventas. Al aplicarse ese impuesto del 25%, el acero y el aluminio español pueden perder competitividad y las empresas creen que esto podría hacer perder cuota de mercado en favor del producto local. "Una caída en las ventas al mercado americano es la primera consecuencia de esta medida", señala Raúl Mínguez, director de Estudios de la Cámara de Comercio de España.
Al ser un arancel común a todos los países que exportan a EE.UU., no se modifica el precio relativo entre competidores. No obstante, se estima que la industria española podría perder el 10% de los casi 1.100 millones de euros que factura. Con todo, como recuerda Mínguez, "las empresas que lo puedan asumir tendrán que reducir sus márgenes comerciales en el mercado norteamericano".
Babero defiende que la política belicista y de multiplicación armamentística no va a construir una sociedad mejor y aboga por un modelo de seguridad europeo autónomo que ponga en el centro los derechos sociales. "Necesitamos avanzar hacia la autonomía estratégica de Europa, porque ha sido un error profundo subcontratar nuestra seguridad a Estados Unidos". La portavoz asegura que lo primero es revertir la situación para avanzar hacia "un modelo autónomo, defensivo y disuasorio". "No podemos responder todo el rato a lo que hace Trump". Barbero subraya que España puede ser esencial para conseguir esta soberanía europea e insiste: "Es imposible desligar conceptos como defensa del bienestar de la ciudadanía", por lo que considera que lo más importante es tener una mayor inversión en los derechos sociales.
Tras ocho horas de reunión, las delegaciones de Ucrania y Estados Unidos en la ciudad saudí de Yeda, encabezadas por los respectivos responsables de Exteriores, Andrii Sibiga y Marco Rubio, han acordado una propuesta de un alto el fuego durante 30 días prorrogables por acuerdo de las partes a cambio de recuperar la ayuda militar y el intercambio de inteligencia estadounidenses a Ucrania. Asimismo, ambas delegaciones han abordado el acuerdo sobre minerales con Ucrania, pendiente de firmarse tras el desplante del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a Donald Trump durante su visita a la Casa Blanca. Por su parte, Zelenski ha confirmado que su país acepta la propuesta y ha pedido a EE.UU. que convenza al líder del Kremlin, Vladímir Putin, para que también acepte este alto el fuego.
Los índicesbursátiles estadounidenses han sufrido grandes caídas en el mercado bursátil desde la llegada de Trump a la Casa Blanca el pasado 20 de enero de 2025. Los más afectados han sido las grandes empresas tecnológicas: Apple, Amazon, Microsoft o Nvidia. Estas compañías han perdido un 12% de su valor desde que Trump es presidente.
Según algunos expertos esta caída se debe al temor a una recesión económica en Estados Unidos (EE.UU.).
"Parece que los inversores se dan cuenta ahora de la que la situación es de incertidumbre extrema. Estamos viendo mucha palabrería, poca acción, pero los mercados se ponen nerviosos con los movimientos de Trump", explica Pablo Gil, economista y gestor de fondos bursátiles.
Mientras tanto en Europa las gananciasacumuladas son de casi el 10%, siendo el IBEX 35 la que más ha subido.