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Los eurodiputados debaten y votan este martes el mecanismo común de resolución bancaria, la directiva que diseña las fases del rescate y liquidación de bancos y el sistema de fondos de garantía de depósitos. Estas son las últimas piezas que quedan pendientes para cerrar una unión bancaria diseñada por los Estados y en cuya negociación, el Parlamento Europeo solo ha conseguido acelerar el proceso para decidir la resolución de entidades con problemas y la puesta en común de un fondo de aportaciones de los bancos, que logrará reunir 55.000 millones de euros en ocho años en lugar de en los diez previstos inicialmente. Por contra, no ha podido evitar que la decisión última para liquidar entidades en los países del euro seguirá en manos de los Gobiernos. Tampoco la Comisión Europea ha conseguido crear un fondo común  que garantice en toda la eurozona los depósitos de menos de 100.000 euros y, en su lugar, se han homologado los fondos que deberán existir en cada uno de los países de la UE. 

Los 11 países de la zona euro que aplicarán una tasa sobre transacciones financieras -entre ellos, España, Alemania, Francia e Italia- han alcanzado este miércoles un "acuerdo político" para ponerla en marcha a partir de 2015, aunque inicialmente solo se gravarán las operaciones con acciones, según ha anunciado el ministro de Economía, Luis de Guindos, al término de la reunión informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE que se ha celebrado en Atenas. Este ha sido el único resultado palpable de un encuentro en el que se ha debatido sobre la situación de la banca europea y los últimos avances sobre el mecanismo de resolución de bancos con problemas.

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona han aprobado este martes --tras siete meses de duras negociaciones entre la troika y el Gobierno de Atenas-- un nuevo tramo del rescate de Grecia, del que 8.300 millones de euros serán aportados por los países del euro. En la reunión informal que se ha celebrado en la capital helena, los socios de Grecia han pedido al Ejecutivo heleno que ponga en marcha nuevas medidas estructurales, a pesar de que la aprobación del último paquete legislativo exigido por la troika fue aprobado en el Parlamento la noche del pasado domingo en medio de una gran bronca política, algunas defecciones de los diputados de la coalición gobernante y fuertes protestas en la calle.