En Afganistán, desde su vuelta al poder, los talibanes han aprobado leyes para despojar a las mujeres de los derechos más básicos. Pero ellas siguen luchando por su visibilidad. La periodista Jadiya Amín, refugiada en España, cuenta su historia de malos tratos y violencia vicaria en un documental.
"Cuando tenía 19 años, mi familia me obligó a casarme con un hombre que no conocía y me maltrataba. No pude más".
—Te divorciaste y ahora tus hijos están con tu maltratador, con su padre.
—Sí, el padre de mis hijos les utiliza para hacerme daño y, desde que salieron de Afganistán, no sé dónde están.
El de Khadija es un caso de violencia vicaria recogida en el documental '¿Dónde están mis hijos?'. No se resigna, nunca lo hizo. Salió de la violencia machista y cumplió su sueño de estudiar y ser periodista. Hasta que llegaron los talibanes: tuvo que refugiarse en España. En ese momento su exmarido aprovechó que las leyes afganas favorecen a los hombres, incluso falsificó documentos y la declaró como fallecida.
"Ella quería desde el primer momento dar esa voz a las mujeres. O sea, al final es el reflejo de todo lo que están sufriendo las mujeres allí". Los talibanes acaban de legalizar que los maridos peguen a sus mujeres si no les rompen huesos.
"Lo que más me sorprende de esta situación es que la comunidad internacional no está reaccionando sobre lo que está pasando en Afganistán", afirma. El documental es también un grito desesperado para que no ignoremos el sufrimiento de las mujeres afganas.
Objetivo igualdad