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José Miguel Calvillo Cisneros, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid, ha dicho en Las mañanas de RNE que el balance de la situación en Afganistán tiene dos partes, la seguridad y el desarrollo. "En desarrollo ha habido un punto de inflexión, sigue siendo pobre pero nada que ver con la situación inicial. Pero por otro lado está el análisis de la seguridad y no podemos ser tan optimistas. El número de atentados terroristas, el número de víctimas... desde el año 2011 se ha producido un incremento notable que deja ver que la situación de seguridad es bastante peor", ha explicado.

La de Afganistán ha sido la guerra más larga de la historia de Estados Unidos. Biden pasará a la historia como el presidente que la terminó. "EE.UU. jamás podrá ganar la guerra en Afganistán. Podrá ganar batallas pero no la guerra.  Uno de los errores cometidos ha sido no entender la coyuntura de Afganistán. Biden prioriza los intereses de EE.UU. No victoria, no derrota, una salida honrada del país. "Cree que la retirada abre una puerta a los talibanes para llegar al poder. "Los talibanes llevan un año desde que se firma el acuerdo con Trump en el que su objetivo es el gobierno de Kabul y para ellos es una guerra civil en la que día tras día consiguen más poder y más legitimidad. Ojalá me equivoque, pero en cuanto la comunidad internacional abandone Afganistán sin un apoyo serio y estable a Kabul, será cuestión de tiempo que los talibanes lleguen al poder."

Todavía recuerda la primera vez que estuvo en el país en 2006. "Vi una pobreza absoluta. Ha mejorado con el apoyo de la comunidad internacional, se ha cubierto una necesidad básica pero no en todo el país, solo en las ciudades más grandes. La realidad del país sigue siendo de extrema pobreza", cuenta. Y añade que la falta de conocimiento sigue siendo total. "Desde el siglo XIX hasta ahora, en los conflictos en Afganistán la cuestión étnica siempre ha estado presente. Es lo que la comunidad internacional no ha conseguido ver. Los talibanes tienen muchas opciones de hacerse con el poder, porque lanzan un mensaje identitario desde el punto de vista pastún. En las últimas semanas, los atentados contra la población civil han sido contra población chií, hazara, tayika... son los enemigos de la etnia pastún. No todos los pastunes son talibanes, que a veces se confunden", explica.

Una pequeña ceremonia en la base aérea de Torrejón de Ardoz presidida por el Rey servirá para cerrar, de alguna manera, la misión española en Afganistán. Han sido casi dos décadas de guerra que ha curtido a toda una generación de militares españoles. Entre ellos al Teniente Coronel Joaquín Aguirre. Ha estado destinado en Afganistán varias veces, la primera en 2005 y la última en 2012.

En Las mañanas de RNE ha relatado lo que se encontró cuando llegó por primera vez. "Realmente no es una devastación, es falta de infraestructuras críticas. No tienen alcantarillado, puentes, carreteras... es un país a medio hacer. Soy piloto de helicóptero, en medio de la nada veías un poblado o un pastor en medio del desierto, como te imaginas que pueda ser en el medievo". De todos estos años destaca especialmente el esfuerzo logístico que tuvieron que realizar para mantener la base. "Los helicópteros, el hospital de campaña, 24 horas al día a tanta distancia de España... Llevamos un helicóptero de salvamento civil y lo tuvimos que modernizar con armamento, blindaje, capacidad de vuelo con visión nocturna... Se mejoró muchísimo. También de mentalidad. Vas a una guerra. Antes hacíamos misiones más humanitarias.  Es un punto de inflexión para muchos militares que estuvimos allí", ha asegurado.

Su labor, relata, ha sido asesorar y entrenar a las fuerzas afganas para que en su país no haya lugar para el terrorismo. "Afganistán está mejor que en 2005.  Depende de ellos y de la comunidad internacional si son capaces de mantenerlo. Puede ser que la retirada salga bien y sean autosuficientes, o puede que salga mal. Nadie lo sabe", cuenta. Duda si volvería al país, pero valora la experiencia que vivió allí. "Familiarmente fue muy duro. Pero profesionalmente aprendí bastante de lo que es operar en situaciones complicadas. Todas las misiones me salieron bien. El pero son los 100 militares fallecidos, dos policías nacionales y dos intérpretes que perdieron la vida en estos años", ha dicho.

Hay temor a que la salida de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, hunda a Afganistán en una nueva guerra civil. Y que las mujeres vuelvan a ver sus derechos violados por los talibanes y los señores de la guerra.
Veinte años de conflicto han dejado más de 800.000 muertos y un país inestable.
Ante el senado, el director de la CIA tampoco ha escondido su principal temor: el resurgimiento de grupos terroristas. El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha visitado Kabul para empezar a coordinar la retirada con las autoridades afganas.

Foto: REUTERS/Bob Strong

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, está en Kabul. Una visita sorpresa horas después del anuncio del presidente Biden del repliegue de las tropas entre mayo y septiembre, coincidiendo con el vigésimo aniversario del 11-S y coordinado con la retirada también de la OTAN. Han pasado cuatro presidentes en dos décadas de guerra, la más larga para Estados Unidos, sin haber terminado con los talibanes ni con Al Qaeda, la autora del ataque a las Torres Gemelas y el Pentágono.

La población afgana teme ahora el regreso del fundamentalismo y un retroceso en Derechos Humanos. 20 años después de la invasión estadounidense y de la caída del régimen de los talibanes, estos controlan más territorio que en cualquier momento de las dos décadas, zonas rurales mayoritariamente porque las grandes ciudades son del gobierno.  Dondald Trump negoció la retirada a cambio de un proceso de negociación política que comenzó en septiembre en Qatar. Desde entonces poco se ha avanzado, no ha habido alto el fuego ni reducción de la violencia, que se ha incrementado en los primeros tres meses del año. Las mujeres temen un retroceso en sus derechos si los talibanes ganan poder y piden más representación en el proceso de negociación.

Arancha González Laya, ministra de Asuntos Exteriores, ha comentado que “ha llegado el momento” de que las tropas españolas salgan de Afganistán. “Salimos todos juntos, es la filosofía de la OTAN, y lo haremos siguiendo la fecha señalada por Estados Unidos, el 11-S”, ha indicado en 24 horas de RNE. Aunque las tropas españolas abandonen el país de forma progresiva hasta septiembre, la ministra ha sostenido que, desde España habrá un apoyo al país para “mantener lo conseguido estos años”. “Sobre todo los derechos de las mujeres y las niñas”, ha defendido Laya que ha añadido que, para las mujeres, “ha merecido la pena” esta etapa porque “disfrutan de unos derechos infinitamente mejores que los de hace 20 años”: “Ha habido progresos, son frágiles y menos de los que nos gustaría, y nos mantendremos vigilantes porque no aceptaremos regresión en estos pequeños logros”. Laya también ha señalado que España mantendrá la embajada en Afganistán y el “compromiso de apoyo al progreso económico y social”.

La ministra de Exteriores española ha destacado la necesidad de “respetar la integridad territorial de Ucrania”. “He hablado con mi homólogo ucraniano para darle un mensaje de apoyo a la integridad territorial de su país y hacer un llamamiento a la desescalada de la tensión”, ha declarado y ha lamentado que se estén “perdiendo vidas ucranianas”: “Hay que volver al diálogo a través del grupo de contacto de la OSCE”.

El presidente estadounidense Joe Biden ha anunciado la retirada de tropas en Afganistán el próximo 11 de septiembre. Una decisión que llega dos décadas después después de los atentados contra las Torres Gemelas en los que murieron casi tres mil personas y que llevó a Estados Unidos al despliegue militar en Afganistán para localizar a Osama Bin Laden, responsable de aquellos hechos, y luchar contra las fuerzas talibanes. La OTAN, con 7 mil efectivos en la zona, ya plantea seguir la misma senda.

Afganistán ha despedido a las tres periodistas asesinadas en Afganistán en tres ataques diferentes. Se trata del último capítulo de un conflicto que comenzó hace casi 20 años con la invasión de Estados Unidos y que enfrenta a los talibanes con el Gobierno de Kabul. El Gobierno señala a los talibanes como autores del último triple asesinato, algo que ellos niegan, mientras el grupo terrorista Estado Islámico se lo atribuye. El futuro de la guerra en Afganistán depende de las negociaciones de Doha y la retirada estadounidense, aunque el incumplimiento de lo acordado en rondas anteriores hace pensar que no habrá repliegue y que los talibanes cumplirán su amenaza de recrudecer la guerra, en la que ya han muerto más de 150.000 personas.

FOTO: EFE/EPA/GHULAMULLAH HABIBI

El responsable de Defensa de Australia, John Campbell, ha reconocido que sus tropas desplegadas durante la guerra de Afganistán cometieron 39 homicidios ilegítimos de civiles. Lo ha hecho con base en una investigación sobre la conducta de su personal de fuerzas especiales. Afganistán ha acogido con satisfacción este informe sobre los presuntos crímenes de tropas australianas entre 2005 y 2016.

El 12 de septiembre ha arrancado en Qatar un proceso inédito: las negociaciones de paz entre el gobierno de Afganistán y los Talibanes. Las posiciones de partida de ambas delegaciones están muy alejadas, pero el hecho de sentarse en una misma mesa representa ya un paso para intentar resolver un conflicto que dura desde hace casí dos décadas, y que ha dejado más de 160.000 muertos. Nuestra corresponsal en Oriente Próximo Cristina Sánchez nos recuerda en este reportaje los retos de estas negociaciones de paz.

Afganistán es uno de los países más pobres y también más convulsos de las últimas décadas. Campo de batalla entre las potencias mundiales durante la Guerra Fría y base del terrorismo de raíz islámica en los promeros años del siglo XXI, se sumió después en un conflicto interno que ha durado 20 años y al que ahora se quiere poner fin. La ceremonia inaugural del acto entre el Gobierno afgano y los talibanes se ha celebrado 19 años y un día después del 11S, evitando coincidir con el aniversario de los atentados que desencadenaron la intervención e invasión de EEUU en el país, su guerra más larga. Aunque los talibanes fueron despojados en rápidamente del poder pasaron a convertirse en insurgencia, a día de hoy siguen controlando territorio. En febrero se llegó al acuerdo de retirada gradual de las tropas internacionales y los talibanes se comprometieron por su parte, a no permitir operar en las zonas bajo su control a Al-Qaeda y a otros grupos extremistas. Ahí se abrió el camino a la negociación que se ha retrasado hasta hoy por discrepancias en torno al intercambio de prisioneros que comenzaron a ser liberados en agosto. En la última década han muerto más de 100.000 civiles en Afganistán según cifras de la ONU. Informa Cristina Sánchez.

A finales de julio de 2010, la organización Wikileaks publicaba -con la ayuda de varios periódicos internacionales- los "diarios de la guerra de Afganistán." Con la difusión de esos documentos confidenciales, la web dirigida por el australiano Julian Assange se daba a conocer al mundo, y se convertía en un adversario para Estados Unidos, al arrojar luz sobre el conflicto afgano, en especial sobre las víctimas civiles de los bombardeos de las fuerzas internacionales y el papel de Pakistán en la contienda. Víctor Paredes nos recuerda en este reportaje esta primera gran filtración de Wikileaks.