Los Anacondas se imponen a los Pumas en "La Petanca del Año" con remontada y jugada maestra de Ponce | La Revuelta
El evento deportivo del año, después de la Champions League, el Mundial de fútbol, la SuperBowl, la NBA, la Liga Asobal y una larga lista de competiciones, llegó por fin a La Revuelta. La petanca volvió al lugar que merece, como reclamó una espectadora a David Broncano. Los Pumas de San Rafael, capitaneados por el presentador, y los Anacondas Rencorosas, con Jorge Ponce a la cabeza, se midieron en un duelo por todo lo alto en “La Petanca del Año” (LPA).
Cada equipo contó con dos profesionales y tres celebridades, amigos de la casa, enfrentándose en tres partidas con marcador acumulativo hasta llegar a la gran final. Y, como en todo gran espectáculo deportivo, no faltaron las grandes jugadas, las polémicas, las decepciones, los giros inesperados y los jugadores estrella, capaces de definir el resultado y llevar a su equipo a la gloria.
Inicio arrollador de los Pumas
Miguel Ángel Muñoz, Lalachus y Juan José Millás compartían el equipo de Broncano con Antonio Pérez Arcas, presidente de la Federación Española de Petanca, y Sara Díaz, jugadora profesional, campeona de Europa y del mundo. Por parte de los Anacondas de Ponce, Clara Galle, María del Monte, el campeón de España, de Europa y del mundo Jesús Escacho y Rosa Barranquero, campeona del Open Nacional, además de El Langui, en una doble función de famoso y semiprofesional tras proclamarse campeón de boccia y aspirante a ser convocado con la Selección Española.
Lalachus y Millás y María del Monte y Clara Galle fueron las dos primeras parejas que se vieron las caras sobre el terreno de juego creado para la ocasión. Al buen primer lanzamiento de Lalachus le siguió un pésimo intento de la folclórica, que no fue muy superado por el de Millás: “¡El terreno es nefasto!”, protestó el escritor en un intento de justificar su error. Y Clara Galle, pese a su juventud y su fuerza muscular, también se quedó muy corta. La cómica de La Revuelta ejecutó en su segundo turno el mejor tiro hasta el momento, celebrado con un contoneo marca de la casa, y María del Monte quiso enmendar su carencia anterior con un exceso de fuerza que sacó la bola del terreno, provocando las carcajadas de su propia compañera Clara Galle, tirada por el suelo. “¡Esto es gravísimo!”, observaba Broncano. Pero la cantaora se resarció en su último lanzamiento, y aprovechó la coyuntura para promocionar su nueva canción, una sevillana mariachi.
Turno para la tirada comodín, que permitió a los Pumas elegir entre varios objetos para su siguiente tiro, y que Millás supo aprovechar con un insuperable lanzamiento de bebé. “Si yo fuera padre otra vez, dejaría a mi hijo con Millás”, apuntaba en el análisis posterior Antoni Daimiel. En cambio, los Anacondas se vieron perjudicados por la carta sorpresa, obligados a ejecutar el tiro en “modo oscuro”. Cabía esperar que Clara Galle, esta vez con la visión anulada por un antifaz, volviera a salirse del campo en una paupérrima actuación. 6-0 para los Pumas en el primer duelo pero, por encima de todo, la actitud de María del Monte, asegurando que se había “reído lo que no está escrito, esto no está pagado”.
Los Anacondas reducen diferencias
“Es difícil hacerlo peor que antes”, vaticinaba Jorge Ponce para su equipo. Y se cumplió su pronóstico. Tras explicar los pormenores de la “configuración” de la postura que requiere para dar su mejor rendimiento desde la silla de ruedas, El Langui realizó un lanzamiento inmejorable con la bola semiblanda de boccia, deporte adaptado del que se ha proclamado campeón. Una ejecución tan brillante que ni siquiera la máxima autoridad de la petanca en nuestro país, Antonio Pérez Arcas, fue capaz de romper. Como en toda competición deportiva, la polémica estuvo presente cuando Jesús Escacho vio la primera tarjeta amarilla del torneo por pisar la arena sin permiso de la colegiada, Irene Bermúdez. En una clara mejoría de nivel respecto a la partida anterior, los Pumas trataron de defenderse ante las posiciones de los Anacondas, que seguían rodeando el boliche con sus bolas. Y, de nuevo, controversia arbitral con la segunda amarilla al campeón del mundo y de Europa, cuya tirada quedó anulada. Ni siquiera el comodín, una bola empanada con pan y huevo, ayudó a Miguel Ángel Muñoz a impedir el triunfo por 2-0 para los Anacondas, dejando el global en un 6-2.
Tal y como se había prometido, tras la pausa publicitaria para el anuncio del patrocinador “Resbaloff, soluciones para tu baño”, llegó la espectacular actuación musical a cargo de la banda Cervatana, Dandy Piranha y Machete, vocalista y teclista de Derby Motoreta's Burrito Kachimba, junto a "El Punky", tour manager de la banda. No te pierdas la descarga de rock y electrónica que ofrecieron con “Cap. IV La Bomba”.
Remontada de Anacondas y sorpresa en los Pumas
Los capitanes Broncano y Ponce, acompañados respectivamente por Sara Díaz y Rosa Barranquero, fueron los encargados de disputar la tercera y última ronda antes de la gran final. Barranquero, a punto de golpear al presentador con su lanzamiento, dejó la bola muy cerca del boliche, viéndose igualada por el tiro de la campeona de los Pumas. David Broncano volvió a dar muestras de su destreza deportiva golpeando de lleno el boliche en su primer lanzamiento. Pero quedó eclipsado por el primer momento emotivo de esta tercera manga llegó con el comodín del pueblo, que permitió la participación de la espectadora de la bañera en representación de una mujer fallecida el año pasado por culpa de un cáncer. Una tirada con valor triple debido a la elevada carga emocional que hizo avanzar a los Anacondas. Y, tras otro gran lanzamiento de Ponce, nueva sorpresa, esta vez a cargo de Rosa Barranquero, que reveló su verdadera identidad. “Aquella señora era yo”, confesó al presentador, recordando aquel momento en una cafetería junto a Leiva y agradeciendo al programa la organización del evento: “Yo lo único que quería era que la petanca se dignificase, y se ha hecho”.
Un broche inmejorable para el fin de la tercera partida, que se saldó un global de “Pumas 7 – Anacondas 5, mis ganas de vivir: cero”, en palabras de Victoria Martín durante el análisis posterior, añadiendo Daimiel que el punto de inflexión “ha llegado con Broncano, que es un flipao, pero con fundamento” para serlo.
La Gran Final y el golpe de efecto de Jorge Ponce
El marcador, con 7-5 a favor de los Pumas, estaba absolutamente abierto, con opciones claras para ambos equipos. Y en esta Gran Final iban a participar todos los miembros de cada equipo, a excepción de El Langui, que había tenido que abandonar el teatro y sería sustituido por la espectadora de la bañera. Buen primer lanzamiento del presidente de la Federación por parte de los Pumas, igualado por María del Monte para los Anacondas: “A mí, cuando me estimulan, soy otra persona”, aseguraba la folclórica. Tras los intentos de Sara Díaz y Clara Galle, Millás quiso moderar las expectativas reconociendo que “yo, sin niño, estoy perdido”. Jugada estratégica de Jesús Escacho, demostrando sus credenciales de campeón, para evitar que sus rivales pudieran mover el boliche. Ni Miguel Ángel Muñoz ni Rosa consiguieron cambiar el devenir de la partida, tampoco Victoria, la espectadora representante de las pacientes de cáncer, mientras que Lalachus sí hizo un buen lanzamiento.
Y así se llegó al momento decisivo, un tiro para cada capitán, con los dos últimos comodines en juego. Después de que Broncano hiciera uso de la carta “Tu bola es la mía”, eligiendo la mejor colocada de sus rivales, a Ponce le sonrió la fortuna con “El boliche loco”, la opción de lanzar un segundo boliche que quitase validez al primero, por lo que pudo recalibrar su disparo y ser el único que lo acercase al nuevo objetivo. Jugada definitiva para un desenlace épico que permitió a los Anacondas alzarse con la victoria en la Gran Final de LPA. MVP indiscutible para Jorge Ponce, “petanca para todos” y, en palabras de Rosa, la mujer que plantó la semilla de todo esto, “la petanca es muy divertida, se hacen muchos amigos y todos los que estamos aquí somos y seremos amigos para siempre”. Un broche de oro para quién sabe si la primera de muchas ediciones de “La Petanca del Año”.