Santiago Segura confiesa a qué película española quiere superar en recaudación: "Le tengo un poco de tirria" | La Revuelta
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Torrente, presidente acaba de superar a El Orfanato (Juan Antonio Bayona, 2007) y La gran aventura de Mortadelo y Filemón (Javier Fesser, 2003) convirtiéndose ya, tras menos de un mes en los cines, en la sexta película española más taquillera de la historia. Todavía tiene por delante Un monstruo viene a verme y Lo imposible, ambas también de Bayona, Los otros, de Alejandro Amenábar, y Ocho apellidos vascos y catalanes, de Emilio Martínez-Lázaro. Pero hay una de ellas a la que Santiago Segura, director y protagonista de la saga, tiene una “tirria” especial, según ha confesado en La Revuelta.
Una entrevista a la que ha llegado “nervioso, cosa que no me pasa en ningún programa”, quizá por ser la primera en solitario, tras una ocasión anterior con Florentino Fernández y José Mota. “Me he sentido como cuando te van a hacer una colonoscopia”, bromeaba el invitado, que ha reconocido también sentirse “hermanado” con el presentador por un motivo muy concreto. Y es que, cuando se habla de recaudación, “piensan que es todo para mí. Y lo mismo te pasa a ti cuando se habla de los millones de presupuesto” del programa. Aun así, el incontestable éxito recaudatorio de sus películas le ha permitido afirmar que, probablemente, tenga “más dinero que Buenafuente y tú juntos”.
La pequeña obsesión personal de Santiago Segura
La sexta entrega de la saga Torrente ha estado rodeada de polémica desde su “estreno post-parto”, tal y como lo ha definido su creador. Según ha explicado Santiago Segura, el propósito de no presentar cartel ni tráiler, ni hacer un pase para la prensa, era “sorprender a los fans”, que llevaban “once años esperando al personaje”. Y la estrategia, no exenta de críticas, parece haber funcionado porque, en menos de un mes, Torrente, presidente se ha convertido en la sexta película española más taquillera de la historia. Al fin y al cabo, el director ya apuntaba maneras cuando hizo su primera campaña, como estudiante de Bellas Artes, para presentarse a delegado de clase: “Santiago Segura, ministro de Cultura”, proclamaban sus compañeros, que, sin embargo, no le eligieron para el cargo.
De las cinco películas que han recaudado más que la nueva de Torrente, Santiago Segura descarta alcanzar a Ocho apellidos vascos, que “creo que jamás se superará”, ni a su versión catalana, así como Lo imposible, de Juan Antonio Bayona, a quien ha definido como genio. La que sí puede superar es Un monstruo viene a verme, también de Bayona, quinta en el ranking. Pero la que tiene entre ceja y ceja es Los otros, de Alejandro Amenábar. Y no por falta de admiración al director ni a su trabajo, sino por una cuestión de rivalidad histórica. Y es que Torrente 2: Misión en Marbella (novena película más taquillera de nuestro cine) se había colocado como líder de recaudación en el año de su estreno, 2001. Hasta que, cuatro meses después, Amenábar estrenó Los otros y le adelantó: “Me dio rabia, porque yo tenía a Gabino Diego, y él a Nicole Kidman”, ironizaba el director, poniendo el foco de la duda sobre la presencia de actores extranjeros en películas consideradas españolas.
Sobre otro de los directores españoles más reconocidos a nivel nacional e internacional, Pedro Almodóvar, también ha querido aclarar que no existe el enfrentamiento que algunos medios han tratado de insinuar: “Me gustaría ser amigo suyo, me parece brillante”, aseguraba Santiago Segura, reconociendo también que el cineasta manchego le dejó fuera de juego en una conversación sobre su cambio físico: “Me dijo: no te queda bien adelgazar. Los que sois feos, lo sois estando gordos o delgados”, recordaba el invitado, que “pensaba que me tenía manía, hasta que vi que daba zascas a todo el mundo y entendí que no”.
Las polémicas que rodean a Santiago Segura
El personaje de Torrente no es lo único que genera controversia alrededor de su creador. También sus propias declaraciones, pero “es culpa mía, porque hablo de más. No me gusta, pero me tiran de la lengua”, asumía Santiago Segura en La Revuelta. Sin embargo, el director ha expresado que “no me gusta cómo se toman las cosas ahora”, ya que, en su opinión, “antes decías una tontería y no te la grababan en piedra”, mientras que, en la actualidad, “te critican incluso cuando rectificas. ¿Qué hay de malo en recoger cable? A veces se cambia de opinión, es razonable”, manifestaba en su entrevista con David Broncano.
Aunque “sabía que iba a haber polémica” alrededor de Torrente, presidente, porque “parodia la política dando a diestra y siniestra”, Santiago Segura ha subrayado que está “100% de acuerdo con que la gente exprese su opinión”, por ejemplo, en las redes sociales, pero llamar a alguien “hijo de puta o gilipollas no es una opinión”. En este sentido, ha observado la tendencia de algunos medios de comunicación a “poner siempre lo más chungo”, contribuyendo a la crispación generalizada. “He leído en prensa: Mariona Terés niega el saludo a Santiago Segura”, comentaba en alusión a la entrevista de La Revuelta en la que la actriz únicamente respondió “no tengo nada que decirle” ante la pregunta de Broncano.
“No me gusta que el tejido social se deteriore y la conversación se agrie”, lamentaba el cineasta, que ha evitado remover polémicas anteriores respondiendo a Broncano con un consejo del director mexicano Guillermo del Toro: “A veces, aclarar las cosas es oscurecerlas”. Sin embargo, en lo que sí se ha mojado ha sido en su apoyo a la huelga de educadoras infantiles, enfundándose la camiseta que le han entregado algunas representantes presentes en el programa. “Mi hija quiere ser actriz y su plan b es ser maestra infantil. Me agobia especialmente este tema”, ha declarado.