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¡Matilde e Íñigo se dan su primer beso!

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Así ha sido el primer beso de Matilde e Íñigo

Matilde e Íñigo nos han dejado a todos con la boca abierta. Después de la primera cita formal que pudimos ver en el capítulo anterior, la pareja no ha dudado en dar un paso más en este coqueteo y ¡se han besado!, para sorpresa de todos los espectadores.

El Retiro, su lugar especial

El pasado viernes cerrábamos la semana con su primera cita formal, y es que, tras varios paseos del trabajo a casa, Matilde accedía a tener su primera cita con Íñigo. Lo hacía justo después de que el gerente del Madrid-Cabaret le regalase unos muebles a su familia para disfrutar en la nueva casa que habían conseguido en la corrala en la que también viven Pietro y Antonia.

Matilde finalmente aceptaba esa cita y se dejaba sorprender por un atento Íñigo, que quería que esa primera cita fuera inolvidable para ambos. Por eso, escogió llevar a Matilde a El Retiro, el parque en el que se conocieron siendo niños y dónde, ya en aquella época, vivieron sus primeras citas de juventud.

Allí, Matilde se hizo la despistada, pero terminó reconociendo que jamás podría olvidarse de aquel lugar. Los guiños siguieron haciendo parte de su magia, y es que Íñigo no quería dejar ningún cabo suelto, y quiso demostrarle lo especial que había sido su historia para él. El empleado de don Jaime le llevó un pequeño regalo a la joven: la piedra que ella le regaló en una de sus citas cuando eran todavía unos niños. En la piedra aparecían grabadas las iniciales “I+M”. Una piedra sin valor económico, pero con mucho valor sentimental para ambos. Por eso, Íñigo la guardó durante todos estos años. Para él, Matilde nunca fue una más, también fue su primer amor.

Íñigo guardó una piedra con las iniciales de ambos

Íñigo guardó una piedra con las iniciales de ambos RTVE

No han podido resistirse a ese primer beso

Él se esfuerza por conseguir la atención y el cariño de Matilde, pero no se lo ponen nada fácil. Rosario no ve con buenos ojos esa relación, y las dependientas intentan alarmar a Matilde de que Íñigo es un don Juan. Sin embargo, Matilde se deja llevar y en una nueva cita con el empleado del Madrid-Cabaret juguetea con la harina de sus bocadillos, parte de un picnic preparado por el propio Íñigo, y se acerca a los labios de su pretendiente, que se queda sin palabras, pero que después se lanza, ante las provocaciones de Matilde, a darle un beso profundo y sentido. ¡Un beso que ha enamorado a los espectadores y a la propia Matilde! Parece que el mundo está en contra de esta relación, nadie la ve con buenos ojos, pero estamos convencidos de que Matilde e Íñigo no se dejarán separar tan fácilmente.

Matilde e Íñigo se dan su primer beso