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Paisajes volcánicos: esculturas de lava y ceniza

 Noticia   El gallo que no cesa  

  • Canarias es el mejor destino para observar volcanes de España ya que, en el archipiélago, se han producido todo tipo de procesos volcánicos
  • En la península, la comarca de Campo de Calatrava concentra 350 volcanes creados a lo largo de 7,5 millones de años

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Charco de los Clicos, Lanzarote.
Charco de los Clicos, Lanzarote. PAULA MAYORAL

Desde hace más de un mes, el fuego sale de las entrañas de la Tierra en La Palma y la lava arrasa con todo lo que pilla a su paso, destrozando pueblos, cultivos e incluso parte del patrimonio de los palmeros. La actividad del volcán Cumbre Vieja está dejando una huella muy profunda en el paisaje, como ha ocurrido tantas veces en este y en otros lugares.

En El gallo que no cesa hemos recorrido territorios volcánicos. Rafael Gosalvez, director del grupo de investigación GEOVOL de la UCLM, nos ponía sobre la pista: “El mejor lugar para ver volcanes en España es las islas Canarias, pero si nos venimos a la España peninsular para mí hay dos zonas que son muy interesantes para la observación de volcanes: Campo de Calatrava y La Garrotxa”.

En nuestro viaje de ponemos rumbo a Canarias y a Ciudad Real.

El gallo que no cesa - Tierra sin límites: Algunos enclaves volcánicos de España - Escuchar ahora

Canarias: una enciclopedia volcánica con ocho tomos

Canarias es un buen destino para ver volcanes: en el archipiélago se han producido prácticamente todos los procesos volcánicos del mundo y se pueden observar estructuras geomorfológicas de distintos tipos: calderas, tubos, coladas, mares de lavas, cráteres, maares, malpaís...

Las ocho islas, muy diferentes entre sí, atesoran un enorme patrimonio geológico que empezó a crearse hace 20 millones de años como explica Víctor Melo, presidente de la asociación Volcanes de Canarias: “Inicialmente se construyen las islas más próximas a África que son Lanzarote Fuerteventura; posteriormente, en torno a 10-12 millones de años, se construyen las islas centrales, Tenerife, Gran Canaria y La Gomera y en la época más reciente, de unos 2-3 millones de años hacia acá, se construyen las islas más jóvenes que serían El Hierro y La Palma”.

La Geria, Lanzarote.

La Geria, Lanzarote. PAULA MAYORAL

En los periodos de calma, la erosión contribuye a crear el paisaje y todo esto se combina con una flora y una fauna adaptada a las condiciones del terreno. “Las islas volcánicas generan un ecosistema donde la biodiversidad explosiona y genera una variedad de volcanes y plantas única también”.

A la vez, los vecinos han tenido que adaptarse a las condiciones que imponía la naturaleza. Y han sabido hacerlo. Muestra de ello son lugares como La Geria, en Lanzarote, un paisaje agrícola único en el mundo. Y volverán a hacerlo, aunque ahora sea difícil pensar en ello. “El volcán de La Palma va a ofrecer oportunidades en el futuro que no alcanzamos a imaginar”.

Parque nacional de Timanfaya, Lanzarote.

Parque nacional de Timanfaya, Lanzarote. PAULA MAYORAL

Lanzarote en rojo y negro

A pesar de ser una de las islas más antiguas del archipiélago, Lanzarote ha tenido una actividad volcánica muy reciente. Una de las últimas erupciones, en la primera mitad del siglo XIX, duró seis años y transformó gran parte de la isla. Los campos de cultivo quedaron cubiertos por la lava y ceniza que arrojaban las “Montañas del Fuego” del actual Parque Nacional de Timanfaya.

En toda la isla, hasta lugares tan fascinantes como el charco de los Clicos, los hervideros, la cueva de Los Verdes o el tubo volcánico de Los Jameos. Muchos transformados por el artista César Manrique. “Es una persona avanzada a su época que tiene una visión de cómo debe ser desarrollado el turismo en la isla, con respeto absoluto”, cuenta José Luis Rubio Bordons, de la empresa de turismo activo Blackstone Treks & Tours.

La asomada, Lanzarote.

La asomada, Lanzarote. PAULA MAYORAL

Un territorio muy delicado que invita a proteger: “A mí me gustaría sobre todo concienciar a las gentes que vienen a caminar a la isla de que, si no lo haces con un guía profesional, te informes mucho de lo que puedes o no puedes hacer porque los paisajes volcánicos, a pesar de su apariencia, son entornos muy frágiles”.

Campo de Calatrava: historia sobre 350 volcanes

La comarca de Campo de Calatrava, en Ciudad Real, es uno de los mejores sitios para observar las huellas del vulcanismo en la península; lo primero, por sus dimensiones. “Es el campo volcánico basáltico monogénico con mayor número de volcanes de la península ibérica”, explica Rafael Gosalvez, director del grupo de investigación GEOVOL de la UCLM.

Jardín de Cactus de Lanzarote.

Jardín de Cactus de Lanzarote. rne

Los vecinos de Campo de Calatrava conviven desde siempre con los volcanes y les han sacado partido: con sus piedras construyeron los castillos de la Orden de Calatrava y el agua carbonatada de los hervideros se aprovechó para crear una red de balnearios, además, sin entender de geología, nombraron los lugares volcánicos: “Por ejemplo, la palabra cabeza o cabezo son los conos de piroclastos y cuando aparece la palabra hoya o nava se está refiriendo a los maares con las lagunas alojadas en su interior de carácter temporal”.

Cuando vamos de ruta los topónimos que aparecen en los mapas son una buena pista para identificar geoestructuras volcánicas y también dirigirse a lugares protegidos como “El maar y la laguna de Posadilla, en Valverde, el maar de la hoya de Cervera, en Almagro, el Morrón de Villamayor de Calatrava y espacios musealizados como el volcán de Cerro Gordo y el centro de interpretación del agua volcánica en la laguna de la Inesperada”.

Famara, Lanzarote.

Famara, Lanzarote. rne