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Los amores de Paco de Lucía: Casilda Varela y Gabriela Canseco

  • Un amor secreto con Casilda Varela
  • Ella venía de una familia franquista que no veía con buenos ojos la relación con el artista
  • Gabriela Canseco le aportó la estabilidad de la madurez
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Lazos de sangre - Paco de Lucía y Casilda, el primer amor

Paco de Lucía tuvo dos grandes amores, dos mujeres fuertes que conquistaron su corazón: Casilda Varela y Gabriela Canseco. Tuvo cinco hijos, los tres primeros con Casilda, y los dos últimos con Gabriela, fueron dos situaciones muy diferentes. Se puede decir que aprendió de sus errores y rectificó, así lo hemos visto en el documental sobre su vida en Lazos de sangre.

Un amor de juventud que duró veinte años

Casilda Varela le abrió los ojos, era capaz de enamorar a todo el mundo. Paco de Lucía ya era un artista cuando se conocieron y tenía ese aura de persona interesante que tanto seducía en aquella época.

Pertenecían a mundos totalmente distintos y eso les creó algún que otro problema. Ella formaba parte de una familia muy tradicional, su padre había sido un conocido ministro franquista, y no veía con buenos ojos la relación de su hija con un guitarrista flamenco. Aquello provocó que Casilda se separase de su familia. Luchó por su amor y se casaron en Ámsterdam, un lugar poco habitual para la boda de un artista flamenco.

Fue un padre ausente

Demostraron que no era un capricho, siete años de noviazgo, veinte de matrimonio y tres hijos en común: Casilda, Lucía y Francisco. De su faceta como padre primerizo no podemos decir muy buenas palabras, ya que la vida familiar estaba enfrentada a su objetivo: ser el mejor guitarrista del mundo. No era un padre que estuviera pendiente de sus hijos, él reconocía en una entrevista que “pensaba en sí mismo”. Se marchaba de gira, a veces hasta diez meses seguidos, durante todo ese tiempo era un padre ausente y recaía en Casilda toda la responsabilidad.

Además, no era un secreto que Paco de Lucía aprovechaba esas giras para ligar con mujeres. Algo que Casilda sabía y por lo que nunca se quejó.

Paco de Lucía, un padre ocupado y ausente

Un nuevo amor en México

Sin embargo, en 1997 la pareja se divorció. Ella no volvió a enamorarse, o al menos no se le volvió a conocer ninguna pareja. Todo lo contrario pasó con Paco, que se enamoró en México de una restauradora de arte, Gabriela Canseco. Gabriela nos habla de la noche en la que se conocieron en una cantina: “Paco tenía una mirada muy especial, daba respeto acercarse a él”, pero eso no les impidió acercarse el uno al otro.

Tardaron nueve años en oficializar su relación, no tenían prisa, incluso tuvieron dos hijos antes de casarse, Antonia y Diego, pero vieron necesario ponerlo todo por escrito. Fue una boda sencilla en México con tan solo cinco invitados, dos de ellos sus propios hijos, ni siquiera los hijos mayores del guitarrista estuvieron invitados.

Se llevaban 20 años

Fueron un matrimonio feliz, el artista había disminuido su ritmo de trabajo y ahora pasaba más tiempo en casa. Disfrutaba de su mujer y sus hijos y las pocas crisis que tuvieron fueron por la diferencia de edad entre ambos: se llevaban veinte añosSabían que esa diferencia de edad “habría que pagarla algún día”, nos confiesa Gabriela, pero no pensaban que fuera a suceder tan pronto.

Sin embargo, una canción les salvó. Marifé de Triana cantaba eso de “te he de querer mientras viva” sobre una pareja en la que él era mayor que ella, y Paco y Gabriela hicieron de los versos su propia ley. Ella se tatuó la frase en su espalda, dejando para siempre esa reflexión de la vida y del amor marcada en su piel.

Paco de Lucía y Gabriela Canseco, un amor que rompe barreras

Ahora Gabriela reside en la casa en la que vivieron los dos sus últimos años y sigue añorando al que fue el amor de su vida. Han pasado seis años desde su muerte, pero él sigue tan presente como el primer día: “Lo era todo para mí. Éramos el uno para el otro”, nos dice Gabriela emocionada. Tuvieron la suerte de vivir un amor que sobrevivió a la diferencia de edad y a la muerte, un amor que luchó contra los prejuicios.

La muerte de Paco de Lucía