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ENTREVISTA

Paola Boutellier, autora de 'A ojos de nadie': "En mi subconsciente no existía la desigualdad entre autores y autoras"

  • Su pasión por la literatura le llevó a crear la marca Bicheando Libros a mediados de 2016
  • "Mi amor por los libros se lo debo a la saga de Harry Potter"
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 Paola Boutellier: "El prólogo de la historia nació de una pesadilla"
PLAYZ

En un momento en el que cada vez es más complicado hacerse un hueco en redes sociales y diferenciarse de los creadores de contenido que surgen día a día, Paola Boutellier es uno de los mejores ejemplos de cómo conseguirlo haciendo lo que realmente le apasiona: hablar sobre literatura. Esta malagueña estudió Comunicación Audiovisual y llegó a Madrid con la intención de ampliar sus conocimientos para seguir creciendo con Bicheando Libros, una marca que inició a mediados de 2016 y que ahora ronda los 200.000 seguidores en todas sus redes sociales. 

"Creo que soy una persona muy extrovertida y creativa. La palabra que más me gusta para definirme es esa, creatividad. Me gusta muchísimo, porque al final estoy todo el día que no paro con ideas, ya sean para el canal o para escribir. Lo de extrovertida es porque me gusta llevarme bien con todo el mundo y hablar con mucha gente", confiesa a PlayzTrends. De hecho, una de las señas de identidad que le ha llevado a tener una comunidad tan potente en plataformas como YouTube Instagram es precisamente la cercanía con la que se relaciona con sus seguidores. "No sé hacerlo de otra manera", nos dice. Y ahora, a punto de cumplirse el quinto aniversario de su canal, celebra por todo lo alto que A ojos de nadie, su primera novela autopublicada a finales de 2020, será reeditada por Penguin Random House.

"Empecé a leer a Agatha Christie con 14 años"

¿Qué te impulsó a abrirte el canal de YouTube

Paola: Yo trabajaba en MediaMarkt y compaginaba mi trabajo con las redes sociales y los estudios. Realmente no lo dejé hasta que no vi que podía dedicarme completamente a ello y que podía vivir de lo que hacía. Estuve casi tres años trabajando en comercio mientras llevaba mi canal. Además, tuve un profesor que hizo que yo dejara el primer máster que cursé. Fue porque fui a decirle mi perspectiva de trabajo y me contó que me había buscado en YouTube y que no servía para ser periodista. A mí me entró una depresión que flipas. Me dijo: "No te lo digo en plan mal, sino que tienes otra forma de ser y otra forma de comunicar". Yo le dije vale, pues entonces voy a dedicarme a ello porque total... aquí siento que no estoy aprendiendo nada nuevo. Había muchas cosas que se daban de comunicación en el Máster, así que decidí buscar otro que tuviera que ver con lo que estaba haciendo en ese momento de mi vida. Fue por su culpa, pero después me dijeron varias compañeras que se sorprendió al no verme en clase. ¿Y de qué se sorprende? Porque básicamente él me abrió la puerta y me dijo "venga, vete". Mi forma de comunicar en el canal no tiene absolutamente nada que ver con mi forma de trabajar. Es como si me dices que a la hora de escribir lo hago como si estuviera hablando en YouTube, y no tiene nada que ver porque son trabajos totalmente dispares.

¿Alguna vez pensaste en rendirte?

Paola: La verdad es que siempre pasas por épocas en las que quizás te planteas dejarlo o en las que crees que no es suficiente. También pienso mucho en la estabilidad. ¿De verdad me compensa este ritmo de vida? Porque no es estable y no sabes cuándo puede ir a mejor o a peor. Es muy variable, así que claro que me lo he planteado. A veces digo vale, tengo una carrera y un máster, igual debería trabajar en una empresa, echar currículums, trabajar en el departamento de comunicación, ¿no? Pero no me veo en despachos, sino siendo muy creativa. Ahora estoy en un momento en el que me apetece hacer cosas diferentes, así que si se tiene que acabar, pues se acabará. Siempre hay bajones y no por visitas ni nada parecido, sino sobre todo por los comentarios. Cuando hay mucho hate piensas en lo que te ha costado hacer el formato y uff. Pero es normal, así que quien no te diga que alguna vez lo ha pensado dejar...

Tu pasión por la lectura atrae a muchos usuarios. ¿Recuerdas el libro con el que de verdad supiste que se convertiría en algo más que un hobby?

Paola: Siempre que me preguntan por el primer libro que recuerdo haber leído, me viene Momo de Michael Ende. Me viene el recuerdo de que mi madre me lo leyera, pero no de que lo hiciera yo. Mi tía por ejemplo tiene el libro de Alicia en el País de las Maravillas con la fecha en la que yo lo leí por primera vez. Mi madre y mi tía fueron las que siempre me animaron a leer, incluso tienen apuntado el día en el que leí cada libro. He de decir que es un cliché para nuestra generación, pero es cierto: Harry Potter nos cambió a todos. Eso fue mi amor por la literatura, pero por escribir fue Asesinato en el Orient Express de Agatha Christie, que lo leí con 14 años. La verdad es que es raro, mi madre además me decía: "¿Seguro que lo quieres?". Y yo súper convencida le decía que me lo comprara. Pero Harry Potter fue quien me hizo seguir leyendo y descubriendo géneros.

"El prólogo de la historia nació de una pesadilla"

Autopublicaste una historia que llevabas dos años gestando, pensando y creando. ¿Cómo fue el proceso de autopublicar? ¿Volverías a hacerlo?

Paola: Sí. Si se da la posibilidad, claro que volvería a hacerlo. Sobre todo porque ya sé a lo que me enfrento. Al principio me daba miedo y respeto porque no sabía los procesos y tenía que investigarlos, ponerme a preguntar... Mi entorno me ayudaba en el proceso, porque por mucho que yo lleve años trabajando con editoriales, al final no es lo mismo estar haciéndolo a nivel de marketing. Puedes imaginártelo, pero no sabes hasta qué punto puede llegar todo ese trabajo. Cuando comencé a informarme pensé en todo lo que podía hacer yo. Contraté a una editora y mi novio por ejemplo es fotógrafo y se hizo cargo del diseño. Al final tenía que hacer una inversión en una autopublicación, pero tuve la suerte de rodearme de gente cercana que sabía mucho de libros y no tuve que gastar tanto como alguien que no conoce ningún proceso y tiene que pagar por todos ellos. 

¿Qué fue lo que más te costó de ese proceso?

Paola: La maquetación me volvió un poco loca. Yo en este caso autopubliqué con Amazon, y ellos tienen sus propias reglas de maquetación e impresión en función del tamaño del libro. ¡Solo de pensarlo...! Otro proceso que fue estresante, más que complicado, fue la corrección con la editora. Yo ya lo había leído tantas veces que estaba hasta las narices de mi propia historia (ríe). Eso en una editorial no te pasa tanto, porque tienes a otra persona que te hace la corrección de estilo, la ortotipográfica y después tu editora. Ya por último pasa por ti y en realidad ya ha tocado tantas manos que no tienes que leerla tantas veces. Pero en el caso de la autopublicación, sí. Que yo adoro a mis personajes, pero necesitaba terminar con eso para seguir con otras cosas.

¿Cómo son tus jornadas de escritura? ¿Cómo te organizas?

Paola: Normalmente intento focalizar tareas porque también lo compagino con el canal. Es decir, dedico un día entero para grabar, otros dos o tres días para editar, y otros tres o cuatro para escribir. Eso lo hacía con el primero, porque intentaba ponerme aunque fuera todos los días un poco. Cuando nunca has finalizado una novela, realmente no sabes de lo que eres capaz de hacer. Por eso intentaba ponerme todos los días y no pensar en "nunca lo voy a terminar". Ahora ya lo sé y soy consciente de que puedo acabarlo. Es más caótico porque llevo la reedición del primero con la editorial, sigo con otro proyecto por ahí y compaginarlo es complicado. Todo esto más el canal, por lo que mi mente está bastante dispersa. Por eso intento focalizar por días la misma tarea, pero hay veces que no lo consigo. La gente me dice: ¿pero y qué hago si me bloqueo? Pues a mí me servía mucho hacer un resumen de mi día, porque ya te pones a escribir y más o menos vas cogiendo la trama, ¡aunque sea de tu día a día! Es una chorrada, pero al menos te pones delante del papel, que es lo más complicado.

La novela empezó a raíz de una pesadilla. ¿Cómo te diste cuenta de que era una historia que tenía que ser contada?

Paola: Sí, es que yo leo mucho terror y novela negra. Mi novio el pobre lo lleva como puede, porque hay noches donde grito, pataleo y lloro porque sueño cosas como que viene un ladrón a casa, tiene un cuchillo... ¡las cosas que leo! Y soy masoca y sigo leyéndolas (ríe). Yo soñé con el prólogo. Soñé con que estaba en un hospital y quemada, así que me imaginé escribiendo una historia con eso. La experiencia de Mera en el prólogo la viví tanto en mi pesadilla que me levanté corriendo a las siete y pico de la mañana y me puse a escribir las sensaciones. La sensación de estar en un hospital, de haber salido corriendo... Y a partir de ahí fueron saliendo las cosas.

"Todavía hay quien cree que las mujeres escribimos mucho más romance"

¿Crees que la literatura actual cada vez tiene más referentes femeninos?

Paola: Creo que sí, pero es muy importante el trabajo en redes sociales de todos los influencers y creadores de contenido. Ya que tenemos esa visibilidad, pues también que se la demos. Yo de hecho he sido más consciente desde que he conocido a mis compañeros booktubers, de verdad. Antes no era consciente de ir a mi librería y preguntarme "¿cuántas autoras tengo?". Agatha Christie es mi escritora favorita y J.K Rowling la que me hizo seguir leyendo libros, pero al final siempre he tenido muchos referentes femeninos. En mi subconsciente no existía esa desigualdad, porque a mí me da igual leer a un autor o a una autora. Pero cuando empecé a leer ciertos comentarios en mis libros me di cuenta de que había gente que me decía que yo solo leía libros de mujeres. Hay un vídeo que se me hizo muy viral de "10 libros de fantasía", y la gran mayoría eran autoras. La gente me decía: "solo lees fantasía para nenas". Pero era como, vale, ¿entonces me estás diciendo que porque lo escriba una mujer tiene que ser para mujeres? Mi género, que "en teoría es de hombres", ¿supone eso entonces que estoy escribiendo para ellos? Con esto te das cuenta de que la sociedad está un poco ahí ahí... Sobre todo creo que son los hombres los que dicen más eso de "es que esto es literatura para chicas". Pero no sé por qué, es algo que todavía me cuesta muchísimo entender. Creo que es porque creen que las mujeres escribimos mucho más romance, que puede ser. Yo no suelo leer novela romántica, de hecho en mi libro no hay apenas romance. Quizás por el hecho de ser mujer se creen que es una novela negra muy romántica, no lo sé. Es como que tienen ese género muy despreciado.

¿Qué hay de ti en Luca, Mera y Harry?

Paola: Pues siempre me dicen que si Mera está calcada a mí. Todo el mundo cree que yo soy Mera, pero creo que es el personaje que menos se me parece. Lo que le di mío es el amor familiar, porque estoy muy unida a mi familia. Mis abuelos son como mis padres porque mi madre me tuvo muy joven. Esto sí que se lo di a Mera, al igual que su amor por su hermana pequeña -yo también tengo una-. Pero realmente yo creo que soy más como Luca. Soy esa persona más divertida y sociable. También soy un poco Harry con el hecho de que me atormento mucho, porque siempre intento ser perfeccionista, dar lo mejor de mí a todo el mundo... Me atormento un poquito, cosa que Harry suele hacer a menudo. Así que creo que los hermanos tienen más de mí que Mera. Es que ella es la que se documenta, la observadora, la que para hacer algo se lo piensa tres veces, y yo soy muy impulsiva. Así que soy muy Luca.

Son capítulos cortos contados desde el punto de vista de varios de los personajes. Me recuerda mucho a los últimos libros de Javier Castillo.

Paola: Sí, yo leí El día que se perdió el amor y El día que se perdió la cordura. En general, casi todos los thrillers suelen tener capítulos cortos. Eso hace que el lector se quede con ganas de más y con ese halo de misterio que te invita a seguir leyendo. A mí personalmente es que los capítulos largos se le hacen infinitos. Además yo es que soy de las que tiene que terminar un capítulo antes de dejar de leer, no puedo dejar uno a medias. Respecto a Javier sí que me han dicho eso de "anda, otra malagueña que autopublica y termina publicando en Penguin". Y ojalá me vaya tan bien como a él.

¿Un libro que siempre recomiendes?

Paola: Siempre digo Asesinato en el Orient Express, pero para que lean mi novela, prefiero que lean El misterio de la guía de ferrocarriles de Agatha Christie. Es uno de los primeros libros en los que Agatha pone a un asesino en serie, pero hay muchos personajes, lugares y ambientaciones que aparecen en mi libro como una referencia a ella.

¿Qué le dirías a alguien que está empezando a escribir su propio libro y la única alternativa que tiene es la de autopublicarse?

Paola: Lo primero es que termine la historia y no lo deje. Parece una tontería, pero acabar una novela es un logro. Eso es que todo lo que tenías en la cabeza has logrado "vomitarlo". Lo segundo es que se informe sobre todo, porque si quiere autopublicar y dar una imagen profesional tendrá que documentarse lo suficiente como para saber que solo no puede corregirlo y editarlo. Así que le diría que hiciese una especie de inversión, aunque cueste un poco más. Por lo menos una editora que le ayude a dar forma a la historia, pero no solo para publicarlo, sino porque además va a aprender mucho. Yo aprendí tantísimo corrigiendo y editando... No te lo puedes ni imaginar. Creo que esto es lo más importante, porque a la hora de escribir otra novela vas a saber por dónde tirar. Ya después quedaría lo de llegar al mayor número de lectores posible. Lo de las redes sociales es súper importante, siempre lo digo, sobre todo si no te conoce nadie. Pero lo fundamental es que te lea la gente que tienes cerca como lectores cero y que te den su opinión. Aunque a veces te duela que te digan cosas que tú creías que estaban bien, te ayuda muchísimo para enfrentarte a las críticas malas que puedan venir. Por eso siempre es mejor que te lo diga tu entorno y, a partir de ahí, que siga documentándose. Es que tenemos internet, en nuestra mano está todo y cualquier persona puede hacerlo todo teniendo un ordenador. Hay un montón de tutoriales de YouTube y yo he ido a ellos para muchas cosas.

¿Crees que ahora las oportunidades de darse a conocer en el mundo editorial son mayores que hace unos años?

Paola: Yo no te puedo decir que no a eso porque exactamente fue lo que me pasó a mí. Seguramente haya gente que diga que me han publicado por el número de seguidores que tengo en redes sociales, pero en este caso, mi editora no me conocía absolutamente de nada. Me parece muy gracioso, porque yo daba por hecho cuando hablaba con ella por teléfono que me conocía, pero ella me preguntaba que dónde trabajaba, que a qué me dedicaba... Y yo he trabajado muchas veces en marketing con Penguin, por eso era una de "¿pero de verdad no me conoces?". Estoy contentísima por eso, pero obviamente los números y la visibilidad que tengas cuentan. Vender un libro es muy complicado y pasa por muchos procesos, así que es normal que las editoriales necesiten saber ventas seguras para seguir trabajando. Entonces si puedes tener esas redes ya formadas y esa publi ya medio hecha, pues oye, eso es algo seguro. Creo que cualquiera podría hacerlo, siempre y cuando la historia tenga su aquel. De hecho fue un aliciente porque mi editora me encontró porque mi libro estaba entre los más vendidos de Amazon después de un par de meses. Así que al estar entre los más vendidos de novela de misterio claro, un editor muchas veces lo que hace es ver los títulos que hay y cuáles se están vendiendo más. Yo me imagino que lo vería, lo leería, le gustaría y se pondría en contacto conmigo. ¿Cómo he llegado yo hasta ahí? Porque teniendo una comunidad que me ha respaldado y que me ha dado la oportunidad. Y gracias a eso me ha conocido mi editora, así que no es exactamente por quién soy yo, sino por el apoyo que tengo detrás.

"Nunca pensé que llegaría a ser suficiente para dedicarme a la escritura"

¿Cómo llevas el hate que hay en redes sociales?

Paola: Hace nada hice un vídeo en el canal donde contaba cómo empecé con booktube. Y me preguntaban que qué comentario hate tenía clavado, y no era muy hate, pero sí el primero que recuerdo porque mi madre llegó a contestarlo. Yo acababa de empezar, así que tendría como 10.000 seguidores o una cosa así. Y una persona me puso algo así como que no servía para nada y que me fuera a la cocina a hacerle un sándwich. Tampoco era un comentario del otro mundo, me provocaba hasta risa. Pero mi madre cogió su móvil súper digna y le contestó.

Paola: Antes me decías que notabas mi pasión cuando creo, pero creo que los libros tienen otra forma de crear contenido. Cuando te apasionan las historias, crear un contenido a su alrededor es más fácil. Es más sencillo transmitir tu pasión, incluso cuando un libro no te gusta, porque la gente empatiza contigo. Al final los libros te atrapan, te destruyen, te hacen llorar... Crear contenido con ellos es fácil porque creo que llegas a tu audiencia desde el corazón. Los libros son como los colores, así que lo bonito es argumentarlo e intercambiar opiniones. Vi una vez una entrevista a Kase.O y decía algo así como "es increíble como sabes que tienes 2000 comentarios donde igual 1999 están bien, pero vas mirando hasta que encuentras cuál es el malo". ¡Y es verdad! Te quedas con el malo en lugar de quedarte con los 1999 comentarios increíbles. Es que somos así, y aunque a lo mejor de 10 unos siete sean buenos y tres malos, te quedas con esos y piensas que eres lo peor del mundo. Eso nos hace ser perfeccionistas, pero es verdad que hay mucho más amor en redes sociales que hate. Hay que aprender a quedarse con eso, aunque joda un poquito. Porque vamos a decir la verdad, hay veces que joden bastante. Yo de hecho, en esta reedición he cambiado cosas porque he leído críticas constructivas que me han hecho entrar en razón y darle una vuelta a eso que a lo mejor no terminaba de cuadrar o que no vi en su momento. Con esas cosas son con las que nos tenemos que quedar los escritores y artistas. Es decir, intentar que no nos duelan estas cosas y no tomárnoslo a título personal. Eso es lo que he intentado hacer: olvidar las críticas que te faltan el respeto y quedarte con las constructivas, que son las que te van a servir.

¿Cambiarías algo de tu pasado profesional? ¿Le dirías algo a la Paola que estaba con la idea de abrirse un canal de YouTube?

Paola: Le diría que no se subestimara y que no se tomara las cosas tan a pecho, básicamente. Que lo disfrutara más. Yo cuando cursaba el máster tuve un subidón muy importante donde pasé de ser desconocida a que la gente me conociera por la calle. Me generaba la ansiedad de no saber responder bien y siempre pensaba: ¿he resultado simpática? ¿Le tenía que haber dado un abrazo? No sé, al final creo que la gente solo quiere conocerte tal y como eres en persona y ya está. Yo siempre intento dar lo mejor de mí y lo que más me gusta es que la gente cuando me ve me dice que hablo igual que por redes y que soy tan cercana como cuando hablo en cámara. Y es que no sé hacerlo de otra forma, también te digo.

¿Dónde te ves de aquí a 10 años?

Paola: Pues antes de lo de la editorial te hubiese dicho que no tengo ni idea. Pero ahora ojalá verme dentro de diez años y poder decirte que sigo escribiendo y que las editoriales siguen apostando por mí. No sé si creando contenido porque lo adoro, pero no sé si de aquí a diez años será viable. Las redes cambian constantemente, ahora están Twitch, YouTube va decayendo, TikTok está machacando a Instagram... Así que no sé dónde cómo me voy a adaptar, pero lo que sí sé es que voy a seguir escribiendo porque es algo que llevo haciendo toda mi vida. Cuando estuve en la carrera escribía guiones de programas, de series... Inconscientemente no sabía que quería dedicarme a la escritura, pero viéndolo con perspectiva me he dado cuenta de que es algo que siempre he hecho. Nunca pensé que llegaría a ser suficiente para poder dedicarme a ello y fue algo que fui dejando. Es como quien quiere ser cantante, canta en su casa, va a clases de canto y ya está. Hasta que realmente ves que hay gente que le gusta y que apuesta por ti. Si dentro de diez años me viera así, escribiendo todavía, sería genial.