Jóvenes en el campo: el mayor acto de rebeldía
El escarabajo verde
- Solo el 9% de los titulares de explotaciones agrarias tiene menos de 40 años, pero algunos jóvenes quieren seguir con el legado familiar
- Las nuevas herramientas tecnológicas acompañan a una generación que se enfrenta a un sector lleno de dificultades

Un joven ganadero en un establo.
El campo español se enfrenta a un problema de relevo generacional. La edad de muchos agricultores y ganaderos supera los 60 años y cada vez son menos los jóvenes que deciden dedicarse profesionalmente a una actividad marcada por los costes de producción, la burocracia y la incertidumbre climática.
Sin embargo, hay jóvenes que han decidido quedarse. Anna, Guifré, Marina y Pau son algunos de ellos. Todos tienen algo en común: han crecido entre campos, animales y tractores y quieren continuar una actividad que forma parte de su historia familiar.
Marina Brugué am vaques dins un estable.
Un campo cada vez más tecnológico
Ser agricultor o ganadero ya no significa trabajar únicamente con las herramientas que utilizaban las generaciones anteriores. En las escuelas agrarias, los jóvenes aprenden a utilizar drones, calibrar maquinaria agrícola y manejar sistemas de posicionamiento GPS.
Los tractores también han cambiado. Algunos incorporan sistemas que permiten mantener automáticamente la trayectoria y trabajar con una precisión que reduce las pérdidas de tiempo y de producto. En las explotaciones ganaderas, sensores de humedad, amoníaco y otros parámetros permiten controlar las condiciones de las instalaciones y mejorar la gestión de los animales.
Pau Fenés dins un tractor.
Una profesión con muchas dificultades
La tecnología facilita algunas tareas, pero no resuelve todos los problemas. El precio de la energía, los carburantes, los piensos y los fertilizantes reduce los márgenes de las explotaciones. A esto se suma la vulnerabilidad frente a sequías y fenómenos meteorológicos extremos.
También está la burocracia. Las pequeñas explotaciones familiares deben cumplir numerosas normas y dedicar tiempo a trámites que se suman al trabajo diario en el campo.
Herederos de una tierra que no lo pone fácil
Para algunos jóvenes, continuar en el campo significa mucho más que elegir una profesión. Supone mantener una explotación, conservar conocimientos transmitidos entre generaciones y evitar que desaparezcan tierras que llevan décadas vinculadas a una familia.
El futuro del campo depende, en parte, de que existan jóvenes dispuestos a tomar el relevo generacional. Ellos tendrán que enfrentarse a los problemas de un sector en transformación, y que a veces parece en peligro de extinción. Sin embargo, cuando las raíces y el apego son tan fuertes, nacen historias como estas, llenas de esperanza, y recogidas en el libro Arrels Rebels, de la periodista Agnès Batlle.
'Heredarás la tierra' es un reportaje que puedes ver en El Escarabajo Verde.