Muerte de Gonzalo Suárez: Todos los contenidos en RTVE Play para recordar al director fallecido a los 92 años
Gonzalo Suárez, una de las figuras más singulares e inclasificables de la cultura española, ha muerto a los 92 años. Cineasta, escritor, periodista deportivo, dibujante y actor, Suárez construyó a lo largo de su vida una trayectoria difícil de encerrar en una sola disciplina y siempre al margen de las convenciones. Director de películas como Epílogo, Aoom o Remando al viento, recibió el Goya de Honor 2026 como reconocimiento a una obra marcada por la libertad creativa, la imaginación y una permanente voluntad de explorar nuevos caminos.
Su figura y su obra forman un universo propio, poblado por personajes, máscaras y alter egos como Martín Girard, Rocabruno, Ditirambo u Octavio Beiral, y atravesado por asuntos recurrentes como el desdoblamiento, la aventura y la búsqueda de una realidad que nunca se ajustó del todo al realismo convencional. También desde el periodismo deportivo —que ejerció bajo el seudónimo de Martín Girard—, el dibujo o el teatro, Suárez hizo de la curiosidad y la ruptura de las etiquetas una forma de vida. Recordarle es adentrarse en ese territorio personalísimo en el que literatura y cine, humor y fantasía, realidad e imaginación conviven sin fronteras.
En una de las playas asturianas que forman parte de la vida de Gonzalo Suáreztve
El escritor y el cineasta
Literariamente, desde sus primeras novelas y relatos se sitúo lejos de las corrientes de la época, aferrado a la concisión, despojado de retórica y atrincherado en un humor intransferible.
Sus primeras películas, en especial las tres primeras, Dirirambo, El extraño caso del Doctor Fausto y Aoom” fueron un intento sin precedentes españoles por conquistar una libertad absoluta, formal y argumentalmente. Después, tras su homérica propuesta de hacer las “diez películas de hierro” del cine español, entró en la industria con “La Regenta” y desde entonces ha venido cultivando un tipo de cine en el que se funde lo más reconocible de su faceta de narrador con ese sentimiento anárquico e individualista de libertad, que conquistó el respeto de la crítica y logró establecer puntualmente cierta complicidad con el público a través de títulos tan personales como Epílogo o Remando al viento, aunque también supo llevarse a su terreno textos ajenos, como “Parranda”, adatada de una novela de Eduardo Blanco Amor, o la serie televisiva Los pazos de Ulloa, inspirada en Emilia Pardo Bazán.
Gonzalo Suárez encarnó una trayectoria única dentro del panorama literario y cinematográfico español desde mediados de los años sesenta del siglo pasado hasta la actualidad.
Un momento del rodaje del documental sobre Gonzalo Suáreztve
Vida nómada
Nacido en Oviedo en 1934, pasó buena parte de su infancia en Madrid, donde recaló su padre, catedrático de francés apartado de la carrera docente por sus ideas, que fue su profesor particular hasta que ingresó en el Liceo Francés.
De joven viajó a Paris, donde conoció a su esposa Hélène Girard, a la que secuestró, según sus propias palabras, y con la que se estableció en Barcelona a principios de los setenta. Allí se relacionó con lo que se dio en llamar 'La escuela de Barcelona', aunque siempre ejerció de francotirador solitario, y dio el salto definitivo al cine. Instalado en Madrid, ha intentado siempre subvertir las estructuras añejas de la industria convencional y hacer resonar su voz reconocible detrás de cada uno de sus trabajos. Sin abandonar nunca la escritura, confiesa necesitar siempre esa actividad más física y más social que le aportan los rodajes.
Los escenarios
El documental que dedicamos a su figura fue rodado en algunos escenarios de sus películas, como su casa de Lledías, la ciudad de Llanes o las numerosas playas, Borizo, Toró, Borizo o La Ballota, donde ha rodado total o parcialmente el grueso de su filmografía, también en su casa de Madrid, en la oficina que todavía intenta mantener operativa o un gimnasio en el que evocamos su faceta de cronista de boxeo y de fútbol. Además de sus propias películas, se han incluido diversos materiales de archivo, desde sus propias fotos personales y familiares a fragmentos de No-do o extractos de su correspondencia con Sam Peckinpah, con el que mantuvo una larga y estrecha amistad, además de una intensa colaboración profesional en la adaptación de la novela “Operación Doble Dos”, bajo contrato con Metro-Goldwyn-Mayer.
Julio Cortázar escribió en el prólogo de “Gorila en Hollywood” de Gonzalo Suárez, en cuanto si era un cineasta que escribe o un escritor que hace cine: “…De cuando en cuando hay mariposas que se niegan a dejarse clavar en el cartón de las bibliografías y los catálogos…” Seguir esa estela ha sido la idea y la ambición, seguramente imposible, que ha inspirado este documental.