Inés Hernand, sobre el desahucio de Maricarmen: "Nadie debería quedar a la intemperie sin una solución"
- Inés Hernand ha estado presente este mediodía en el desahucio de la octogenaria madrileña
- La comunicadora también se posiciona en favor del derecho a un alquiler digno

En esta ocasión David, encarnado por Maricarmen, no ha podido con el fondo buitre convertido en el gigante Goliat. La presentadora Inés Hernand, presente este mediodía en el desahucio de esta anciana madrileña, ha sido una de las comunicadoras que más de cerca ha seguido este caso. Desde las puertas de la que hasta hoy ha sido la vivienda de Maricarmen, Hernand ha recordado ante los micrófonos de Mañaneros 360 que lo que hoy le ha pasado a ella, "mañana le puede pasar a cualquier persona".
De forma muy vehemente, la comunicadora ha recordado que el hecho de que "seas español, que hayas cotizado más de 40 años, que estés jubilado o que cobres una pensión no te garantiza de nada para que te echen", porque las leyes —dice Hernand— no garantizan nada.
Las palabras con las que esta mañana respondía a Adela González no son nuevas en boca de la presentadora. En la reflexión con la que cada día abría La Retaguardia, el pasado mes de junio, Hernand ya denunciaba esta situación poniéndose del lado de esta jubilada que luchaba por permanecer "en el hogar donde ha vivido más de 70 años y donde fallecieron sus padres". Asimismo, ponía en valor que, en todos estos años, esta mujer "no ha dejado de pagar ni un solo mes el alquiler, y ahora tras la adquisición del inmueble por parte de un fondo buitre pretenden desahuciarla".
Ya el pasado mes de junio se suspendió el desalojo de la inquilina "para desmovilizar a las asociaciones vecinales y al sindicato de inquilinas —destacaba Hernand— ante un clima de apoyo absoluto por parte de los vecinos de Retiro", el distrito madrileño en el que, hasta el día de hoy, residía esta mujer.
Desahuciada ante el silencio administrativo
Hernand denuncia que Maricarmen no ha recibido ninguna respuesta institucional, más allá de la oferta de una plaza en una residencia de ancianos en Alcalá de Henares por —prácticamente— el mismo dinero que cobra de pensión. "El silencio más absoluto" ���incide— frente a una situación en la que ella "literalmente, no tiene a donde ir: no tiene familiares, solo una pensión de 1.400 euros".
En su columna diaria, Hernand se hacía eco del artículo del periodista Guillermo Hormigo en eldiario.es, donde relataba que la situación de Maricarmen "se debe en gran parte al machismo imperante en la legislación franquista, dado que las mujeres no podrían entonces firmar contratos de alquiler". Según este relato, "ella y su madre se encontraban acogidas al contrato de renta antigua, previos al decreto Boyer que acabó con los contratos indefinidos".
Cualquiera podríamos ser Maricarmen
La comunicadora destaca en La Retaguardia que, en la actualidad, la mayor parte de "los alzamientos se producen por parte de los arrendadores a los inquilinos". Desde su punto de vista, quienes hoy pierden su casa "no es por un capricho: viene motivado en muchas ocasiones por un despido, por una enfermedad, por un divorcio o por una subida disparatada del alquiler".
En su videocolumna, ya hace unos meses, la presentadora recordaba que defender el derecho a permanecer en una vivienda "no es proteger a unos pocos sino proteger la idea de que nadie debería quedar a la intemperie sin una solución".
El pasado mes de junio, "Maricarmen lamentaba rodeada de todo el apoyo popular que, o cruzaba el río, o se quedaba en la orilla, pero no deja de resistir frente al fondo buitre". Según Hernand, este caso supone, una vez más, la paradoja "de los de arriba contra los de abajo". Retóricamente se pregunta: "Dime si no podrías ser tú".