El perdón de Julio a Simona y Candela en 'La Promesa': ¿convencen sus disculpas?
- Aunque las cocineras solicitaban que don Julio se marchara, finalmente permanecerá en el palacio
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El regreso de Candela y Simona a las cocinas de La Promesa ha supuesto una alegría para todos en el palacio, especialmente para los señores y para Ricardo, que no tendrá que acercarse más a los fogones. Sin embargo, hay dos personas que no han quedado contentas con la vuelta de las cocineras: Julio y Tomasa. Los señores de Buenaventura han visto cómo su duque ha tenido que llamarles la atención, incluso, su puesto ha peligrado por las exigentes condiciones de la señora Martínez y la señora García, pero finalmente permanecerán en el servicio.
Las cocineras exigían que Julio fuera despedido para volver a su puesto, pero el marqués ha cedido a la petición de su amigo Max, ofreciendo a Simona y Candela una mejora en el sueldo y mantener al criado del duque lejos de las cocinas. Tras dar su conformidad, ambas se incorporan al servicio de La Promesa nuevamente, que les ha dado una inmejorable bienvenida y un perdón que no convence a ninguna de las dos. ¿Te has perdido el momento? Te contamos todo lo que ha sucedido.
El perdón de Julio a Simona y Candela
El señor Ballesteros ha reunido a todo el servicio para hacer oficial la reincorporación de las señoras Martínez y García: "Creo que en esta casa hasta la vajilla les ha echado de menos. Bienvenidas". Sin embargo, Ricardo quiere dejarles claro que nadie más qué él está feliz de darles la bienvenida.
Los que no parecen alegrarse, pues ni han aplaudido ni han abierto la boca, son los señores de Buenaventura. Tomasa y Julio han mostrado su rectitud y silencio hasta que Cristóbal le ha dado el turno de palabra al criado del duque: "Quería pedir disculpas a la señora García y la señora Martínez por mi actitud hacia ellas, y por todo el daño que les haya podido causar. Lo siento".
Sin embargo, estas palabras parecen dichas con la boca pequeña, y la señora García hace que don Julio suba el volumen para pedirles perdón. A pesar de repetir sus disculpas, Simona continúa riéndose del señor de Buenaventura: "¿Está usted seguro? Porque parece que ni usted mismo se lo traga". "Yo creo que antes preferiría tragarse un buen plato de espinacas", añade Candela con unas palabras que sacan una sonrisa al resto de compañeros, pero el criado del duque deja claro que su disculpa es sincera. Unas disculpas que las cocineras aceptan: "Borrón y cuenta nueva".
El señor Ballesteros toma el control de las cocinas
Para evitar malentendidos, el primer mayordomo de La Promesa ha querido dejar claro cómo funcionarán las cocinas a partir de ahora: "Nuestras cocineras vuelven a estar bajo mis órdenes directas, y esto no es interpretable, ni flexible ni relativo. Atenderán a mis órdenes y a la de los señores, si se diera el caso. ¿Queda claro?". Todos guardan silencio hasta que Tomasa finalmente da un paso al frente y contesta: "Cristalino".
Aun así, Cristóbal quiere hacerles saber a Simona y Candela que tendrá todavía más autonomía que antes, así como autoridad para sugerir minutas y tratarlas con la señora Villamil cuando se incorpore. Pero hay otra decisión que el señor Ballesteros ha tomado respecto a ellas que no ha sentado nada bien a Petra. "Entre tanto, he decidido que doña Petra Arcos quede liberada de esa obligación", explica siendo firme con el ama de llaves en funciones.
Petra se enfrenta a las cocineras
Esta decisión no ha dejado indiferente a la señora Arcos, que no ha tardado en ir a las cocineras para recriminarle a Simona y Candela que no salieran en su defensa: "Lo primero que han hecho ha sido hacerme de menos. Quedó bien claro en el discurso del señor Ballesteros".
Las cocineras no saben a qué se refiere el ama de llaves en funciones, hasta que les reprocha que solo querían el perdón de Julio, así como que han vuelto mirando a todos por encima del hombro y con soberbia. La señora Arcos piensa que también han puesto como condición no tratar con ella las minutas de las comidas, pero Simona y Candela dejan claro que ellas no han tenido nada que ver. Aun así, Petra les recuerda que se quedaron calladas.
Pero cuando no se calla Candela es en esta ocasión, que en el enfrentamiento la cocinera lamenta que la señora Arcos haya vuelto a ser "la misma amargada que fue hace un tiempo". Unas palabras que duelen a Petra, pues su cambio de actitud con sus compañeros no es porque ella haya querido, sino por imposición de su hermana.
¿Cómo será ahora la relación entre ellas? ¿Se mantendrán Julio y Tomasa alejados de las cocinas como han prometido? ¡No te pierdas los próximos capítulos de La Promesa para descubrirlo!
