Ricardo Darín y Javier Cámara nos regalan una hermosa y dolorosa película: Truman', la gran obra de Cesc Gay
- La película arrasó en los Premios Goya llevándose cinco premios en las categorías principales
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Ricardo Darín y Javier Cámara en 'Truman'

El dolor de la despedida, la valentía de tomar decisiones duras y el amor que no somos capaces de verbalizar es la atmósfera emocional que transmite Truman. Una película basada en una experiencia personal de su director, Cesc Gay, que ha encontrado las piezas perfectas del engranaje para hacer de 108 minutos, un metraje con un equilibrio perfecto entre el drama y el humor a pesar de tocar el amargo tema de la muerte.
La historia arranca cuando Tomás, un hombre apacible instalado en Canadá, emprende un viaje relámpago a Madrid para reencontrarse con Julián, uno de sus mejores amigos. Julián es un actor de teatro que padece un cáncer terminal y ha tomado la decisión de suspender cualquier tratamiento para vivir plenamente sus últimos meses. Los dos amigos tan solo tienen cuatro días para disfrutar el uno del otro por última vez, porque más que un reencuentro, es una despedida. En ese periodo, Tomás acompaña a Julián a tomar otra dura decisión, encontrar un hogar adoptivo para su perro Truman, su fiel compañero de vida.
La soledad de Julián
La obra expone un terreno amargo a la hora de mirar a la muerte de frente, donde dos amigos se enfrentan a ella mediante una sonrisa contenida y un humor sutil. El sentimiento de soledad que padece Julián, cuyo único compañero y consuelo es su perro, hacen palpable la incomodidad ante lo inevitable. El protagonista pasa por un recorrido en el que se enfrenta a distintas reacciones de sus conocidos y duras decisiones, pero durante cuatro días, Julián tiene el consuelo de atar sus asuntos pendientes gracias a la lealtad de Tomás.
Troilo, el tercer protagonista
El hilo conductor que mueve a Julián durante la película es poder encontrar un buen hogar para Truman, su inseparable amigo canino que en la vida real es interpretado por Troilo, un bullmastiff que trabajó como perro de terapia con niños autistas y pacientes hospitalarios. La sensibilidad de Troilo traspasó la pantalla y terminó formalizando en un vínculo real con el actor Ricardo Darín.
Lamentablemente, Troilo falleció pocos meses después del rodaje de la película, un duro palo para el actor argentino quien confesó ante la prensa: "Estuve una semana llorando cuando me enteré… porque nos hicimos amigos durante el rodaje. Fue Genial". Durante la alfombra roja del Festival de San Sebastián, Darín aprovechó para hacer un homenaje a su compañero canino y desfiló con Berta, la hija de Troilo, quien acaparó todas las miradas.
Ricardo Darín y Javier Cámara, una dupla magnética
Ricardo Darín encarna a Julián, una interpretación que lleva a los espectadores a acompañarlo en la dignidad del adiós. La mirada magnética de Darín muestra todas las aristas de un personaje que no se define tan sólo como un enfermo terminal. Julián es un actor de teatro carismático, pero no es ningún santo y la complejidad de su personaje también se muestra durante la película.
Ricardo Darín recibe la Concha de Plata como Mejor Actor por 'Truman' en el Festival de San SebastiánCarlos AlvarezGetty
Antes de llegar a este punto, Julián ha sido un tipo un poco caradura y lo sigue siendo aún con sus amigos más cercanos, como Tomás al que no para de pedir dinero. "No hay golpes bajos al espectador, lo que quiere es movilizar, incluirlo y que cada uno aporte lo suyo", manifiesta Darín, que considera que la película consigue cerrar un círculo con la participación activa del espectador.
Javier Cámara es Tomás
Tomás, interpretado por Javier Cámara, es un tipo medido que ha rehecho su vida en Canadá, en un primer momento no pensaba viajar a ver a su amigo, pero su propia responsabilidad le obliga a no tener un motivo por el que arrepentirse en un futuro. Tomás se encuentra tenso ante la circunstancia, no sabe cómo tratar la situación, pero la personalidad arrolladora de Julián acaba contagiando a Tomás, quien termina adoptando esa alegría vital y suelta las riendas que le contienen en una vida que aún puede vivir. Cámara hace un trabajo de contención magistral como Tomás, transmitiendo la impotencia del duelo con gestos sencillos y una mirada empática.
Es la primera vez que ambos actores coinciden en un proyecto y han tenido la suerte de tener una conexión que se palpa en las miradas, los silencios y el vínculo de sus personajes. "Cómo trabajes sólo estás hundido para siempre, nosotros hemos estado bromeando hasta 3 segundos antes de dar acción", comentaba Cámara, quien agradeció haber tenido la suerte de encajar con el actor argentino.
Desde la experiencia de Cesc Gay a la pantalla
El germen del proyecto nació de una vivencia personal del propio Cesc Gay, quien comenzó a escribir los primeros esbozos de la película en un diario personal. "Está escrito e interpretado desde ese equilibrio entre lo emotivo, lo triste, el humor y la ironía que tienen dos amigos". El dolor de la despedida, la valentía de tomar decisiones duras y el amor que no somos capaces de verbalizar es la atmósfera emocional que transmite Truman. Una película basada en una experiencia personal de su director, Cesc Gay, que ha encontrado las piezas perfectas del engranaje para hacer de 108 minutos, un metraje con un equilibrio perfecto entre el drama y el humor a pesar de tocar el amargo tema de la muerte.
Goya a Mejor guion original
Gay hacía el ejercicio de quedar con los actores para desayunar y repasar el guion para encontrar el cóctel y llegar al equilibrio perfecto de esta película. El encanto socarrón y la ironía mordaz acaban por ser elementos del tema central de la muerte, pero que no es más que una excusa para hablar de lo que realmente importa: la vida. Lo que hace más llevadero el camino y el viaje final”, esas son las palabras de Gay que ha encontrado la mezcla para no frivolizar con la muerte y transformarlo en una película lacrimógena. "Él siempre tuvo claro que debíamos caminar por una cornisa delicada y cuidarnos de no pasarnos ni de un lado ni de otro", comentaba Darín en una entrevista en RNE, sobre la visión del director ante la interpretación de los protagonistas.
Arrasando en los Premios Goya
La película arrasó en la gala de los Premios Goya: se llevó cinco cabezones y todos principales: a Mejor película, Mejor dirección, Mejor actor protagonista (para Ricardo Darín), Mejor actor de reparto (para Javier Cámara) y Mejor guion original. Este aplastante reconocimiento institucional se vio ratificado también en el circuito de la crítica especializada. La película dominó los Premios Feroz al alzarse con los galardones a Mejor Película Dramática, Mejor Dirección y Mejor Guion, además de arrasar en los Premios Gaudí de la academia catalana con seis estatuillas.
El recorrido comercial y festivalero de Truman se convirtió en una auténtica carrera triunfal que consagró a la producción en la historia reciente del cine hispanohablante. La puesta de largo de la película tuvo lugar en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde la crítica internacional cayó rendida ante la química de su pareja protagonista. El jurado de la Sección Oficial decidió otorgar la Concha de Plata al Mejor Actor de forma conjunta e histórica a Ricardo Darín y Javier Cámara, reconociendo un trabajo interpretativo indivisible que marcó el punto de partida de su éxito.
