CINE INTERNACIONAL

Ryan Gosling, Emma Stone, Steve Carell y Julianne Moore están a vueltas con el amor en 'Crazy, Stupid, Love'

Steve Carell y Ryan Gosling en el bar de la película 'Crazy, Stupid, Love'.

Steve Carell y Ryan Gosling en el bar de la película 'Crazy, Stupid, Love'.

"Quiero el divorcio". Con esa frase lapidaria, Emily (Julianne Moore) ponía fin a 25 años de matrimonio con Cal (Steve Carell) en medio de una cena romántica. Él, desolado, solo quiere cumplir con sus deseos y ponérselo fácil, incluso cuando descubre que se ha acostado con su compañero de trabajo. La procesión, eso sí, va por dentro: ha sido la única mujer con la que ha estado y no se plantea la vida sin ella.

Cal, sin saber por qué, acaba en un bar despotricando sobre su vida. La actividad se vuelve rutinaria hasta que Jacob (Ryan Gosling) le para los pies. El joven, un seductor de manual que cada día se acuesta con una mujer distinta, se ha propuesto ayudarlo a recuperar su vida y su autoestima. Tras un cambio de armario y muchas noches de aprendizaje, Cal se ve listo para iniciarse en el mundo del cortejo. Una vez que empieza, no para. Solo se replantea la situación cuando su hijo Robbie (Jonah Bobo) le recuerda que "hay que luchar por tu alma gemela".

Julianne Moore y Steve Carell en 'Crazy, Stupid, Love'.

Julianne Moore y Steve Carell en 'Crazy, Stupid, Love'.

Mientras tanto, en el bar de siempre, Jacob se ve arrastrado por el huracán Hannah (Emma Stone), una chica que intentó conquistar en su día. La noche, que en un principio parecía desenfrenada, termina con los dos compartiendo complicidades y abriéndose en canal —con escena a lo Dirty Dancing incluida—. La relación entre ambos va viento en popa. Tanto, que en unos días Jacob conocerá a la madre de Hannah pero, cuando llega allí, la sorpresa al descubrir a su familia es mayúscula.

El momento Dirty Dancing

Crazy, Stupid, Love estuvo a punto de no existir... de manera metafórica. Fue uno de los guiones con mayores pretensiones para ser adaptado, pero el nombre no convencía a todo el mundo. Al actor Steve Carell, conocido por su papel como Michael Scott en la serie de televisión The Office, le costaba imaginarse a la gente diciendo ese nombre. El estadounidense optaba por The Wingman, que en castellano equivaldría a hablar de "copiloto" o "compinche", pero resultaba mucho menos llamativo. El equipo estaba tan desesperado por encontrar el nombre perfecto que ofrecieron iPads a las personas que traían ideas mejores.

Ryan Gosling y Steve Carrell en 'Crazy, Stupid, Love'.

Ryan Gosling y Steve Carrell en 'Crazy, Stupid, Love'.

Uno de los momentos más recordados de la película, cuando Ryan Gosling y Emma Stone hacen el paso de Dirty Dancing, estuvo a punto de no existir. Durante los ensayos, la actriz descubrió que padecía una intensa fobia a las alturas, un miedo que surgió tras un accidente a los siete años, cuando se rompió los dos brazos haciendo gimnasia. La escena se suplió con una doble, aunque los gritos son los de la propia Stone.

La película, además, está repleta de pequeños guiños cinéfilos. En una escena Marisa Tomei, quien interpreta a la profesora de Lengua de Robbie, apoya una pierna sobre una mesa mientras Steve Carell aparece encuadrado entre sus piernas, un claro homenaje al clásico El graduado (1967). Los seguidores de The Office también encontrarán detalles entrañables. Por ejemplo, en el despacho de Emily aparece una placa con su cargo: "Asociada al vicepresidente". Se trata de un guiño al eterno chiste de Dwight Schrute, uno de los personajes que decía ser "Asistente al gerente regional" y no "Asistente del gerente regional", lo que debería ser.

El inicio de la etapa Stone-Gosling

El reparto de Crazy, Stupid, Love es un auténtico desfile de estrellas. La cinta cuenta con tres ganadoras del Oscar —Julianne Moore, Emma Stone y Marisa Tomei— y dos actores nominados por la Academia como Steve Carell y Ryan Gosling. A ellos se suman cinco intérpretes con al menos un Globo de Oro en su palmarés: Moore, Carell, Gosling, Stone y Kevin Bacon, que da vida al compañero de trabajo con el que Emily mantuvo una aventura.

Fotograma de 'Crazy, Stupid, Love' con Emma Stone y Ryan Gosling.

Fotograma de 'Crazy, Stupid, Love' con Emma Stone y Ryan Gosling.

Con esta película, estrenada en 2011, arrancó una aventura artística para dos actores. Fue la primera de las tres colaboraciones entre Emma Stone y Ryan Gosling, que volverían a compartir pantalla en Gangster Squad: Brigada de élite (2013) y, sobre todo, en La La Land (2016).