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¿Qué son las islas de calor y por qué suben la temperatura?

  • Analizamos el porqué de las altas temperaturas en las grandes ciudades
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¿Qué son las islas de calor?
Sandra de la Torre Bermejo (Aquí la Tierra)

Ha llegado la primera ola de calor a nuestro país y viene golpeando fuerte. Las altas temperaturas nos obligan a cobijarnos durante las horas centrales del día en casa o en la oficina. Evitar hacer deporte o hidratarse constantemente, son otras de las recomendaciones para combatir esta canícula. Pero, ¿por qué la subida de temperaturas es más grande en las grandes ciudades? Jacob Petrus tiene la explicación.

¿Por qué en las grandes ciudades hace más calor?

En estos días de calor extremo no hay quien esté en la calle entre las once la mañana y las diez de la noche, sobre todo en las grandes ciudades, y eso se debe a las islas de calor. Las islas de calor son áreas urbanas densamente construidas que experimentan temperaturas significativamente más altas, entre 1 y 12ºC más que la periferia. Un contraste gigante que se genera al sustituir la vegetación natural por superficies de hormigón y asfalto que absorben y retienen el calor.

Pero no son solo el hormigón y el asfalto, hay algo muy común en estas ciudades que también contribuye a la subida de las temperaturas: el aire acondicionado. Paradójicamente, cada vez que encendemos el aire acondicionado en nuestra casa, se calienta la calle. Es decir, no se destruye el calor, sino que se mueve. Es un círculo vicioso perfecto, cuanto más calor hace en la calle, más aparatos se encienden. De hecho, la Agencia Internacional de la Energía estima que el aire acondicionado aumenta la temperatura entre 0,5 y 2ºC en ciudades como Madrid, Sevilla y Zaragoza.

¿Cuál es la solución?

Para contrarrestar este problema, una solución bastante fácil sería plantar árboles. Es barato, eficiente y sin efectos secundarios que está disponible y es bastante accesible. De esta forma, un árbol maduro transpira entre 190 y 380 litros de agua al día a través de la evapotranspiración, o lo que es lo mismo, convierte la energía solar en vapor de agua, enfriando el aire sin expulsar nada al entorno.

Sin embargo, a pesar de lo fácil que sería ponerle solución, no parece ser la opción ganadora. Ya que se ha notado un aumento histórico de la demanda de instalaciones de aire acondicionado en viviendas particulares y negocios, tanto que incluso hay listas de espera que se alargan hasta octubre.