Pedro Cavadas, sobre su viaje exprés a África: "Seguiré volviendo mientras mi salud me lo permita"
- La enfermera Lidia Pereda y la anestesista Rocío Ortega acompañan al doctor en este viaje
- Ya está disponible Operación África, con Pedro Cavadas y su equipo, en RTVE Play

El cuarto y último capítulo de Operación África muestra cómo es ese acercamiento a la despedida; al cierre de un viaje que el doctor Cavadas y su equipo repetirán en algunos meses para realizar, de nuevo, decenas de consultas y de operaciones. "Sabes que vas a volver porque la motivación sigue estando ahí", afirma el médico valenciano.
Pero en los últimos días que les quedan en Tanzania, sigue habiendo mucho trabajo por hacer. Durante estos viajes, se establecen las llamadas "consultas de ida y vuelta", que son aquellas que se refieren a los pacientes que necesitan seguimiento y que, por tanto, esperan con ansia el regreso del cirujano y su equipo. Además, hay pacientes que son pioneros en los tratamientos, y con ellos se inicia un proceso quirúrgico y médico que pueden aprovechar otros enfermos en África.
Un ejemplo de ello es el de Aina, una mujer a la que Pedro Cavadas bloqueó los nervios de la cadera para que pudiera caminar sin tanto dolor. Pasa por la consulta y se muestra feliz porque puede tener una vida normal. Antes, el dolor de cadera no le permitía, prácticamente, moverse.
"Ha logrado lo que nadie podía"
Son muchos los casos de personas a las que Pedro Cavadas y su equipo les han cambiado la vida. "La medicina es: un ser humano ayudando a otro ser humano", afirma el médico. Mshangama es un másai que hace dos años sufrió un accidente y tuvo una rotura abierta de tibia. La herida se le infectó porque no se la trató, así que el hueso, con el paso del tiempo, ha resultado muy afectado y esto le impide caminar de manera normal.
'Operación África', capítulo 4
El paciente acude a la consulta del doctor español, y se le practica una cirugía en la que se le extrae parte del hueso afectado para, meses más tarde, poderle hacer un injerto y que vuelva a andar. "Ha logrado lo que nadie podía, y muy pronto volveré a caminar", dice el Mshangama, que les ha regalado una cabra en agradecimiento a lo que han hecho por él y por varias personas de su pueblo a las que el doctor Cavadas les ha extraído distintos abultamientos.
Volver a la casilla de salida
El caso de Christine, una niña de 13 años a la que el cirujano ya ha operado dos veces para que le crezca el hueso de la pierna, no ha tenido la recuperación esperada. Un error en la 'rehabilitación' y el cuidado que tenía que llevar a cabo la familia de la menor hace que haya vuelto a la casilla de salida, y que tenga que operarla de nuevo. Christine, entre lágrimas, le dice que lo siente, pero Cavadas le recuerda que no es su culpa porque es solo una niña.
'Operación África', capítulo 4
En este capítulo, se muestra también el caso de Lopono, un hombre de 38 años que tiene una importante infección en el pie, y al que el doctor decide llevar a España porque necesita una cirugía compleja. "Para poder arreglarlo y que conserve el pie necesito hacer una cirugía microvascular que no puedo hacer aquí en Tanzania, entonces para hacerlo en buenas condiciones me lo llevo a España". Meses después vemos también cuál ha sido el resultado.
"Lo seguiré haciendo mientras la salud me lo permita"
Tras realizar las operaciones programadas, el doctor Cavadas y su equipo se dispone a recoger todo el material del improvisado quirófano y comenzar su viaje de regreso a España. Sin embargo, a última hora, aparece un nuevo paciente con una rotura importante en su rodilla. El médico ve la radiografía y decide que hay que operar para que este hombre, que se llama Randy y tiene 28 años, pueda tener una vida normal cuanto antes: esperar al próximo viaje complicaría mucho las cosas para el paciente. Randy es un repartidor de pollos, con mujer y una hija, cuyo sustento depende, dice, de su trabajo. La operación resulta un éxito y Randy recupera la normalidad de su rutina.
'Operación África', capítulo 4
"Arreglarle a un hombre un problema físico marca la diferencia entre que su familia se muera de hambre o no", afirma el doctor Cavadas que añade que por realizar una operación así "haces que pasen de vivir una vida miserable, a una vida normal". Han sido diez días de trabajo intenso, pero al doctor y a su equipo les llena y les compensa, dicen. "Sabes que vas a volver porque la gente lo necesita, y lo seguiré haciendo mientras la salud me lo permita", afirma el cirujano.
La enfermera Lidia Pereda y la anestesista Rocío Ortega son dos de las personas que componen el equipo del doctor Cavadas y que han viajado con él a Tanzania. Las dos se emocionan con la despedida y el cierre de este viaje, y aseguran que volverán junto al médico a este lugar en el que solo importa curar y mejorar la vida de unas personas completamente invisibles para el mundo.