Felipe V el Animoso (1683-1746) fue el primer rey Borbón de España. Implantó una monarquía absolutista y un Estado centralista y llevó a cabo reformas políticas que modernizaron el país.
El rey Carlos II, el último Austria, murió en 1700 sin descendencia. En su testamento dejó la Corona a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia y de María Teresa, hija de Felipe IV y hermanastra de Carlos II. Se convirtió así en Felipe V.
Su reinado arrancó con la Guerra de Sucesión, una contienda internacional que enfrentó a España y Francia, partidarios de Felipe V, con Inglaterra y Holanda, que apoyaban como sucesor al trono al archiduque Carlos de Austria, hijo del emperador Leopoldo I y biznieto de Felipe III. La disputa dentro de España se convirtió en una guerra civil entre los territorios que apoyaban a Felipe V como Castilla, las provincias vascongadas y el reino de Navarra, y los que se oponían a él como Aragón, Valencia y Cataluña, que acabaron perdiendo sus fueros.
La guerra acabó en 1713 con el Tratado de Utrecht. Felipe V fue reconocido como rey pero España perdió los territorios de Países Bajos y los que tenía en Italia, además de Gibraltar y Menorca.
Felipe V tuvo dos esposas: María Luisa Gabriela de Saboya, madre de Luis I y Fernando VI, y Isabel de Farnesio, madre de Carlos III. En 1724 abdicó en su hijo Luis I pero este murió a los meses y Felipe V volvió a reinar hasta su muerte en 1746, tras la que fue coronado Fernando VI.