El Gobierno exige frenar la violencia tras la agresión al delegado de Cantabria y el PP lo investiga

El delegago del Gobierno en Cantabria y secretario General del PSOE de esta comunidad, Pedro Casares, en un acto de partido.

El delegago del Gobierno en Cantabria y secretario General del PSOE de esta comunidad, Pedro Casares, en un acto de partido.EFE/ Román G. Aguilera

El Gobierno ha exigido algo más que "una condena firme" de la agresión al delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, presuntamente por parte de un edil 'popular', al tiempo que ha instado a los responsables políticos a que den "un paso al frente" para frenar "cualquier tipo de escalada" de violencia. Por su parte, el PP ha anunciado que ha abierto una investigación para "esclarecer" los hechos.

Este lunes, el delegado del Gobierno en Cantabria y también secretario general del PSOE en esta comunidad interpuso una denuncia ante la Guardia Civil contra el concejal del PP en el Ayuntamiento de Ruesga David Setién, por una supuesta agresión "física y verbal" durante la Feria ganadera de Arredondo, celebrada este domingo, cuando se encontraba de visita oficial.

En una rueda de prensa para dar a conocer el operativo de vialidad invernal en Cantabria, el delegado ha explicado que el edil 'popular', que en ese momento no sabía quién era, se acercó a él de "manera muy exaltada", y que le empezó a insultar, recriminándole la postura socialista sobre la protección del lobo, momento en el que le abofeteó en la cara, lo que obligó a intervenir al escolta que acompaña al delegado.

Casares ha pedido este martes al PP que "sea tajante ante estos hechos por el bien de la convivencia democrática", porque ha asegurado que "la violencia no conduce a nada, nunca es el camino" y es "inadmisible". "Hoy he sido yo, mañana puede ser cualquier otra persona por el clima de tensión en el que están sometiendo al país y a la comunidad autónoma", ha añadido.

El Ejecutivo: "No cabe ningún tipo de violencia"

A preguntas en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha expresado la "solidaridad" del Ejecutivo con Casares, así como ha subrayado que aunque en democracia "se puede discrepar", "no cabe de ninguna manera es ningún tipo de violencia, ni los insultos ni la violencia verbal y mucho menos la física".

"Los responsables políticos tenemos que ser especialmente ejemplares. Son hechos gravísimos, que requieren no solo una condena firme, inmediata y rotunda. Requiere algo más, dar un paso al frente para frenar cualquier tipo de escalada que respalde o calle ante ningún tipo de violencia y eso es lo que exijo a todos los responsables políticos", ha incidido.

También en un comunicado, el PSOE ha exigido al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que "frene ya" la "deriva violenta" de su partido, y es que además de la bofetada al delegado del Gobierno en Cantabria, también en las últimas horas ha aparecido la imagen de un ataúd con la cara del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Hoyocasero (Ávila).

Feijóo anuncia que se ha abierto una investigación

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo ha asegurado que el concejal 'popular' ha negado la agresión, aunque el PP ha abierto una investigación para aclarar lo que pasó, y ha prometido contundencia si se confirma la violencia: "Vamos a abrir obviamente la investigación para saber si eso es así o no", ha indicado.

En declaraciones a La Sexta, el líder 'popular' ha pedido esperar a escuchar la versión del edil, pero ha sostenido que "una agresión a cualquiera y a una autoridad es incompatible con seguir siendo militante del PP".