Salud mental

Día Nacional del TDAH: cómo un diagnóstico puede marcar la diferencia

  • Se estima que en España más de 4 millones de personas conviven con TDAH
  • Por su similitud con otros trastornos, puede ser un trastorno difícil de diagnosticar
Dos personas conversan sentadas a ambos lados de una mesa de oficina en una consulta luminosa con libros y un modelo de cerebro al fondo.Ver ahora
Imagen de una consulta en la Fundación CADAH
Laura Odene / Ana Ruiz

Asier fue, en su infancia, lo que en otros tiempos se consideraba un "niño revoltoso", recuerda que le costaba concentrarse y retener la información. Ahora tiene 29 años, le diagnosticaron TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) hace cinco y es, desde hace poco más de un año, usuario de la Fundación Cántabra Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (CADAH). "En mi día a día me afecta, sobre todo, a la hora de tener despistes, de mantener relaciones personales a largo plazo con amigos y demás, también en tema de horarios o de días, se te olvidan. Igual te presentas un día en una cita médica o profesional y no es ese día. Son pequeños despistes que al final va sumando en tu día a día".

Es por ello que para él, el diagnóstico, ha marcado un antes y un después en su vida. Ponerle nombre a sus despistes y conductas le ha permitido ser más paciente consigo mismo y dejar de sentirse aislado o incomprendido por el entorno: "Es un alivio, porque siempre has tenido ese tipo de cosas, te has sentido un poco diferente y ahora ya sabes el porqué. No era un 'bala perdida', simplemente era un TDAH, era neurodivergente. Muchas veces, te echan en cara un despiste y argumentan diciendo que 'ha sido el del TDAH', así que tú acabas asumiendo despistes que no son tuyos, tanto a nivel de amigos como laboral. Y tú, como persona con TDAH, como te han creado esa inseguridad, crees de verdad que alomejor has sido tú. Asumes como propios errores que no son tuyos porque, al final, el TDAH eres tú. Vas con la etiqueta puesta".

Asier Gómez, paciente de TDAH y usuario de CADAH (Beatriz Carrasco / RTVE)Beatriz Carrasco

Son detalles que afectan en el día a día, en mayor o menor grado, en función de las herramientas que cada paciente tiene para enfrentarse a ello. En el caso de Asier, también observó cómo sus "despistes" afectaban a las relaciones personales: "a la hora de contestar mensajes, llamadas... A veces quedas mal con gente sin querer. Siempre postergas y dices 'ya contesto, ya le digo'... Y al final acaba pasando el tiempo y quedas mal". Aunque, para Asier, su mayor preocupación es que afecte a su trabajo. En ese aspecto, le ha ayudado mucho recibir ayuda de profesionales que le han enseñado técnicas, como pautarse horarios. Aunque en su trabajo, explica, son muy comprensivos con él: "Me dedico a la hostelería y, la verdad, siento que tengo suerte porque tanto en el trabajo como en mi familia y mis amigos lo han entendido y me apoyan. Hay gente que no se atreve a decirlo porque hay quien no se lo toma en serio y dicen que el TDAH es un invento del siglo XXI, que antes no existían este tipo de trastornos".

Más diagnósticos que antes

La conciencia sobre este trastorno es, precisamente, una de las claves por las que se están detectando más casos. El efecto no responde a que se registre una mayor incidencia de casos de TDAH, sino a que hay más conocimiento sobre las características de este trastorno y más concienciación entre la población general. "Ahora tenemos mejores herramientas de detección y los especialistas y la sociedad estamos más sensibilizados para detectar los casos en estados mucho más precoces. Se identifican casos ya incluso en etapa preescolar", explica Sara Ortega Tapia, neuropsicóloga clínica, psicóloga sanitaria y directora de la Fundación Cántabra Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (CADAH).

Dos personas conversan en un despacho con diplomas en la pared; una mujer con jersey rojo y coleta escucha atentamente a un hombre de espaldas sentado frente a ella.

Asier y Sara, durante una consulta en el CADAHBeatriz Carrasco

Explica la profesional que la detección temprana garantiza un buen pronóstico, que los niños y niñas que lo padecen desarrollen su vida en las mejores condiciones posibles y más similares a las del resto de la población. Desde CADAH creen que, aunque se detectan muchos casos, sigue siendo un trastorno infradiagnosticado: "no hay sobrediagnóstico - en contra de lo que se pueda creer -. Normalmente los casos que están diagnosticados de TDAH son correctos, diría que, en todo caso, está infradiagnosticado. Nosotros cada día, en la fundación, detectamos nuevos casos", explica su directora.

Además, apunta que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta de forma diferente a cada persona, en función de la edad y del género. "Los niños, normalmente, tienen perfiles mucho más motóricos. Lo que se entiende por niños movidos, inquietos. También suelen tener problemas de conducta y a la hora de relacionarse con otros. En cambio, las niñas suelen tener perfiles más internalizantes; lo que no quiere decir que no tengan hiperactividad. Las niñas también tienen unos niveles de inquietud interna e hiperactividad mental muy elevados, aunque no suele ser una conducta observable a simple vista. Luego, esos perfiles van creciendo y, en la entrada a la edad adulta, durante la adolescencia, los patrones pueden cambiar. De repente, podemos encontrar un niño que ha sido muy inquieto en la infancia que desarrolla apatía y se aísla, o cambios anímicos e irritabilidad. Y las niñas, en el paso a la edad adulta, pueden desarrollar trastornos de la conducta alimentaria (TCA)."

Cantabria InformativosCómo puede cambiar un diagnóstico la vida de los pacientes de TDAH

Dos personas conversan en un despacho con diplomas en la pared; una mujer con jersey rojo y coleta escucha atentamente a un hombre de espaldas sentado frente a ella.Escuchar ahora

Esa es otra de las dificultades que suelen ir vinculadas al TDAH, que en muchos casos pueden desarrollarse otras patologías. De ahí la importancia de tratarlo cuanto antes. "En esos casos, ya no es que exista un TDAH; el TDAH sigue de fondo. Es decir, el patrón disejecutivo y disatencional, los problemas de desregulación emocional siguen estando. Pero a eso le añadimos, además, un trastorno del ánimo, depresión, trastorno de la conducta alimentaria, trastornos de adicción tecnológica o de sustancias o problemas de conducta".

Además, por las similitudes del TDAH con otros trastornos, como los TEA (Trastorno del Espectro Autista), en ocasiones puede ser difícil identificarlo. Es por ello que cada vez reciben a más adultos. Desde la Fundación CADAH proporcionan una atención personalizada basada, entre otras, en psicoterapias. Explican que las terapias grupales son las más efectivas, especialmente entre los adultos: "cuando pones a personas juntas en un grupo se dan cuenta de que no son una rara avis, se sienten comprendidos de igual a igual; les produce alivio y bienestar, una sensación de amparo. Y eso no lo conseguimos ni siquiera los especialistas".