La Federación LGTBI+ denuncia que el sistema sanitario es la mayor "fuente de violencia" contra las personas intersexuales
- Reclaman que el próximo Gobierno dé prioridad a lograr un protocolo de atención sanitaria a este colectivo
- Se estima que en 2025 nacieron en España 5.459 bebés con características sexuales diversas
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) ha denunciado este lunes que el sistema sanitario es la principal "fuente de violencia" contra las personas intersexuales -que presentan al nacer, en grados variables, caracteres sexuales diferentes del modelo clásico de hombre y mujer- y ha reclamado que el próximo Gobierno dé prioridad y continuidad al trabajo para lograr un protocolo de atención sanitaria a este colectivo.
En un acto en Madrid, la responsable de investigación, formación y calidad de la Federación, María Rodríguez, ha indicado que el informe "Estado LGTBI+ 2026. Corporalidades intersexuales: derechos reales", que se presenta en el marco de la conmemoración del Día de la Visibilidad Intersex, revela que las realidades de las personas con esta condición se han abordado en España desde un ámbito puramente médico, lo que ha dado como consecuencia una patologización.
“La diversidad biológica natural se lee como una anomalía que debe ser corregida en todos los casos y las personas intersex son sometidas a la intervención médica normalizadora (cirugías estéticas genitales no consentidas, terapias hormonales, etc.) desde la infancia. El objetivo no es cuidar de la salud de la infancia, es encajar el cuerpo a la fuerza en el binarismo varón/mujer para que sea socialmente 'legible'”, ha señalado, según ha informado la propia Federación.
La aprobación de un protocolo de atención sanitaria
La presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, ha reclamado al Gobierno que salga de las elecciones del próximo 29 de noviembre a dar prioridad y continuidad al trabajo que el activismo y el Ministerio de Sanidad estaban llevando adelante para elaborar y publicar un protocolo de atención sanitaria a personas trans, no binarias y personas intersex.
"El desarrollo de este protocolo es un mandato establecido en la Ley LGTBI+ aprobada en 2023 y su aprobación ya lleva años de retraso. Mientras tanto, las personas intersex siguen sufriendo una violencia injustificada en las etapas más tempranas de su vida. Esto es intolerable y pedimos a la ciudadanía un ejercicio de responsabilidad de cara al próximo 29N para que se pronuncien en favor del progreso y los derechos y podamos continuar con el trabajo iniciado”, ha exigido.
El informe presentado recuerda que la Ley 4/2023 (conocida como Ley Trans y LGTBI+) marcó un hito al prohibir las mutilaciones genitales y cirugías de modificación estética en menores de 12 años, salvo riesgo vital estricto. Pero se denuncia que la inercia médica en los hospitales y la falta de protocolos homogéneos provocan que estas prácticas sigan ocurriendo "bajo cuerda", sin criterios que justifiquen en momentos de "vulnerabilidad familiar".
Se estima que han nacido en España unas 35.000 personas intersexuales en la última década
Según la definición establecida por Amnistía Internacional, la intersexualidad abarca a un amplio grupo de personas cuyas características sexuales no encajan en las “normas” binarias típicas de masculino o femenino. Estas características pueden incluir genitales internos y externos, órganos y sistemas reproductores, niveles hormonales, cromosomas sexuales o rasgos que aparecen en la pubertad.
La intersexualidad se refiere a características biológicas y no a la identidad de género ni a la orientación sexual: las personas intersexuales pueden identificarse con distintos géneros y tener muchas orientaciones sexuales.
Se estima, según indica el informe de la FELGTBI+ basándose en la tasa de prevalencia estimada del 1,7% (parámetro internacional de Anne Fausto-Sterling adoptado por la ONU y Amnistía Internacional) sobre los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que en 2025 nacieron con variaciones intersexuales en España unos 5.459 bebés, sobre un total de 321.164 nacimientos. En la última década, se calcula que han nacido más de 35.000 personas con esa condición. Y destaca que, desde la perspectiva técnico-jurídica, las cirugías estéticas en bebés neonatos que buscan la "asignación sexual forzada" vulneran de forma directa el derecho a la integridad física que garantiza la Constitución.
Desconocimiento dentro del propio colectivo LGTBI+
Según la Encuesta Estado LGTBI+, elaborada por 40DB para FELGTBI+ solo un 44,88% de las personas del colectivo LGTBI+ afirma saber y poder explicar qué significa la letra "I" en las siglas, mientras que el 34,50% reconoce que sabe que existe pero no explicar a qué se refiere, y un 20,63% admite que no sabe qué es.
La falta de visibilidad encabeza las problemáticas señaladas (41,88%), seguida de la falta de reconocimiento legal (34,63%) y el odio y discriminación social (32,63%).
María Rodríguez ha manifestado que el estudio, basado en entrevistas con personas intersexuales, profesionales de la psicología, de la educación y juristas, muestra cómo el estamento médico e institucional es el "principal agente de patologización y vulneración física y psicológica”.
“Ninguno de los discursos ofrece resistencias a intervenciones quirúrgicas o reparatorias cuando así se necesite. La crítica viene por la idea sistemática de reconstruir los cuerpos solo porque no encajan en el esquema de corporalidad binarista”, ha indicado.
El estudio presentado destaca también la histórica "receta del silencio" prescrita por "profesionales sanitarios y acatada por las familias" y que genera "aislamiento, vergüenza aprendida, culpa y un profundo sentimiento de excepcionalidad negativa o desconfianza hacia el sistema de salud". Además, señala que las cirugías "normalizadoras" y terapias hormonales tempranas no consentidas, lejos de mejorar las vidas de las personas intersexuales, operan como una modalidad de terapia de conversión corporal y producen secuelas traumáticas como la percepción de ser un "producto clínico artificial" o una "mujer/hombre falso" Esto afecta gravemente a la autoestima y al autoconcepto.
“Además, cuando las intervenciones se realizan en la infancia, pasan muchos años hasta que las personas intersex averiguamos qué ha sucedido”, ha remarcado la representante de la Comisión del Año Temático de la Federación dedicado a las realidades intersex, Ariana A. Celorio. En España, ha continuado, las personas tienen el derecho por ley de conocer su historia clínica. "Sin embargo, las personas intersex hemos sufrido el ocultamiento absoluto del diagnóstico con el argumento de protegernos o se nos ha recetado silencio sobre nuestra realidad. También se nos ha cosificado utilizándonos como 'curiosidades médicas'", ha lamentado.
La legislación actual, ha recordado Iglesias, obliga a las Administraciones a garantizar formación actualizada y continua del personal de salud sobre variaciones de las características intersexuales desde una perspectiva de derechos humanos, abandonando el enfoque patologizante. “Esto es imprescindible para que el criterio médico no sea subjetivo, ni sujeto a opiniones segadas por desconocimiento o LGTBIfobia, sino conforme a los principios que establece la Ley de: no patologización, autonomía, decisión y consentimiento informados, no discriminación y asistencia integral", ha aseverado.