La Casa Blanca abre una batalla legal en Alaska ante la posibilidad de una derrota republicana
- El fiscal general de EE.UU. defiende, a petición de Trump, frenar la certificación de resultados electorales en Alaska
- El candidato republicano y un candidato independiente tienen casi el mismo nombre y podría dar lugar a confusión
El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, defendió este sábado la demanda presentada por el Departamento de Justicia a petición del presidente Donald Trump para suspender la certificación de los resultados electorales en Alaska si el candidato republicano al Senado, Daniel S. Sullivan, resulta derrotado en los comicios del próximo 3 de noviembre.
En una publicación en la red social X, Blanche sostuvo que el recurso busca garantizar que las papeletas se preserven de forma que las autoridades de Alaska puedan determinar si algunos votantes fueron "confundidos o engañados" al emitir su voto ya que hay dos candidatos con prácticamente el mismo nombre: por una parte el republicano Daniel S. Sullivan; y por otra un independiente Daniel J. Sullivan.
La demanda, presentada el jueves, solicita a los tribunales que, en caso de derrota de Sullivan, paralicen la certificación de los resultados y permitan una investigación sobre los votos recibidos por el candidato independiente Daniel J. Sullivan.
Según el Departamento de Justicia, la presencia del candidato independiente podría inducir a error a algunos electores. Por ello, el Gobierno federal pide que se revisen las papeletas emitidas a favor de Daniel J. Sullivan para determinar si los votantes pretendían en realidad apoyar al actual senador republicano.
Reacciones de grupos de defensa de derechos civiles
La iniciativa ha provocado una fuerte reacción de grupos de defensa de los derechos civiles y de la campaña de la candidata demócrata Mary Peltola, que aventaja ligeramente a Sullivan en las encuestas. En una contrademanda, los demandantes califican la acción del Ejecutivo de "ataque sin precedentes" contra la democracia y acusan al Gobierno federal de intentar interferir en unas elecciones administradas por el estado de Alaska.
Los republicanos han tratado sin éxito de impedir la candidatura de Daniel J. Sullivan, un maestro jubilado, al que han descrito como un "impostor" y acusado de colaborar con el Partido Demócrata. El independiente ha rechazado esas acusaciones y sus detractores no han presentado pruebas que las respalden.
El propio Trump reconoció el viernes ante periodistas en Florida que fue él quien promovió la presentación del recurso judicial. "Fui yo el que dije que debía hacerse", afirmó el mandatario.
Amenazan investigar a funcionarios electorales de California
La disputa en Alaska se enmarca en una serie de actuaciones impulsadas por el Departamento de Justicia bajo la dirección de Blanche de cara a las elecciones de medio mandato. Entre ellas figura la amenaza de investigar a funcionarios electorales de California que no colaboren en la identificación de supuestos no ciudadanos inscritos para votar, pese a que diversos estudios concluyen que ese tipo de fraude es extremadamente infrecuente.
Además, el Departamento de Justicia anunció en agosto el despliegue de un récord de 1.000 observadores federales en centros de votación de todo el país durante los comicios de noviembre.
Las elecciones de medio mandato serán clave para el equilibrio de poder en Washington. El Partido Republicano se juega el control del Congreso, mientras que una mayoría demócrata podría actuar como contrapeso a la agenda política de Trump. El 3 de noviembre se renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio de los escaños del Senado.