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18 mujeres aprenden a construir las tradicionales bóvedas de ladrillo en Cáceres

  • Un curso gratuito busca aumentar las competencias de las mujeres del sector de la construcción
  • Con esta acción formativa se persigue también preservar un elemento constructivo tradicional de Extremadura y Portugal
Mujeres en la construcción: un taller de bóvedas para aumentar competencias

En el Centro de Innovación y Calidad de la Edificación de la Junta de Extremadura, en Cáceres, se ha impartido un curso gratuito a 18 mujeres ligadas al sector de la construcción con el fin de que aprendan a levantar las tradicionales bóvedas de ladrillo, habituales en Extremadura y en zonas de Portugal cercanas como el Alentejo y la Región Centro.

La demanda ha sido elevada hasta el punto de que los organizadores han recibido más de 80 solicitudes para las 16 plazas con las que cuenta el curso, que finalmente han podido ampliar hasta 18.

Curso construcción bóvedas de ladrillo para mujeres

La formación la organiza la empresa de impacto social 'Ella Construye', que trabaja para promover la incorporación de las mujeres al sector de la construcción a través de acciones prácticas. Su fundadora, Laura Vaquero, asegura que el curso sirve para "mejorar las competencias profesionales" de las mujeres del sector, y para que aprendan "técnicas tradicionales que normalmente no se aprenden en la escuela y mucho menos de manera práctica".

El conocimiento de esta técnica está mayormente en manos de hombres, por la tradición masculina del sector. De hecho, solo el 1% de los profesinales que se dedican a la albañilería son mujeres. Por eso, con este curso práctico de cinco días y 30 horas de duración quieren transferir este conocimiento también a la mujer.

Desde albañilas hasta arquitectas

Entre las alumnas hay perfiles muy diversos. Desde albañilas, como es el caso de Leticia Lencero Cruces, que tiene su propia empresa y se dedica a reformas y rehabilitaciones sobre todo en el entorno rural, donde abundan las bóvedas de ladrillo y con las que se encuentra habitualmente en sus trabajos. "Las he tirado, reformado y rehabilitado pero nunca las he hecho y por eso mi interés por aprender", asegura Leticia.

El caso de Renata Alzuguir es distinto. Ella es arquitecta, es brasileña y reside en Lisboa. Desde que vive en Portugal ha sentido atracción por la bóveda de ladrillo como un elemento constructivo típico de la zona. Renata destaca que "en Brasil no tenemos bóvedas como estas, es totalmente diferente a lo que yo he visto siempre". Por eso, acude al curso con el fin de incorporar estas creacciones en sus propios diseños.

Una bóveda de 140 ladrillos

La práctica que realizan en el curso consiste en levantar una bóveda en miniatura tipo gausa, un estilo de bóveda surgido en el siglo XX pero que se realiza con la técnica tradicional del ladrillo y yeso. El formador, Máximo Portal, destaca que el fraguado rápido del yeso "ayuda a que a medida que se van colocalndo los ladrillos, se va endureciendo y seguidamente se pueden colocar otros ladrillos", lo que la convierte en una técnica ágil a la hora de construir la bóveda.

Además, esta tipología tradicional es más sostenible que el forjardo de hormigón ya que "al requerir menos cantidad de material hay menos huella embebida en la propia construcción", defiende Ángeles Perianes, técnicas de proyectos del INTROMAC, que coordina la iniciativa. Contribuye así a la descarbonización de la construcción a la vez que se preserva una técnica de gran valor patrimonial.