La reivindicación del derecho a la vivienda cobra protagonismo en el Día para la Erradicación de la Pobreza
- Según el Gobierno Vasco, el 6,1 por ciento de la población vive en situación de pobreza
- Alertan de que el avance de la extrema derecha cuestiona el bien común y los derechos humanos
En vísperas del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora el 17 de octubre, distintas organizaciones sociales vascas salen a la calle para denunciar el reparto injusto de la riqueza. Entre ellas están el colectivo Berri Otxoak, Argilan-esk o la plataforma Pobreza Cero Donostia. Uno de los aspectos en el que ponen el acento es la vivienda. Denuncian que se ha convertido en un negocio y que es la principal causa de empobrecimiento de las familias. Y que negar el acceso a una vivienda digna es uno de los principales factores de precarización social.
Estas organizaciones destacan algunos datos para hablar del aumento de la pobreza en Euskadi. La tasa AROPE, que mide el riesgo de exclusión social, se sitúa en casi el 15 por ciento de la población. Esto afecta a 325.000 personas que viven o rozan estados de pobreza, uno de cada siete habitantes. También subrayan que según la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales del Gobierno Vasco, un 22,3 por ciento de la población tiene dificultades para llegar a fin de mes. Y un 8 por ciento está en una situación de riesgo de exclusión social grave.
A esto se suman los 80.000 pensionistas que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, con la particularidad de que la mayoría, tres de cada cuatro, son mujeres. Sin olvidar, dicen, a las personas que no pueden acceder a ningún tipo de recurso como el padrón, los servicios sociales, la sanidad o un techo.
La Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales del Gobierno Vasco, realizada en 2024, indica que la tasa de pobreza real en Euskadi es del 6,1 por ciento. Afectaría por lo tanto a más de 134.000 personas. En la anterior encuesta, realizada en 2024, la tasa era del 4 por ciento. Por contra, las familias que manifestaban tener un bienestar completo, bajaba del 51,4 por ciento a un 45,5. En Euskadi, la pobreza afecta más a las mujeres que a los hombres. Y la pobreza infantil en el País Vasco es la más baja de toda España, se sitúa en el 13,4 por ciento.
Beneficios de bancos y empresas
Como contraste, estas organizaciones sociales ponen sobre la mesa los beneficios obtenidos por la banca y las grandes empresas. En el primer semestre de este año, señalan, la banca disparó su beneficio hasta el 18 por ciento, con una cifra récord de 20.164 millones de euros. Casi la mitad de ese beneficio, 9.350 millones, lo obtuvieron entre abril y junio seis bancos: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja.
En el caso de las empresas citan a dos. Inditex, que tuvo un beneficio neto de 2.980 euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un crecimiento del 6,8 por ciento respecto al año pasado. E Iberdrola, con un beneficio neto de 4.336 millones de euros en la primera mitad de este año. Un aumento del 21,7 por ciento comparando con el mismo periodo del año 2025.
Alertan sobre el avance de la extrema derecha
Otro aspecto que se suma al debate sobre la pobreza es el uso político de la desinformación y el avance de la extrema derecha. La plataforma Pobreza Cero Donostia ha realizado una acción en el Paseo de la Concha, que ha consistido en colocar tres réplicas gigantes de Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Santiago Abascal. Junto a ellos, tres globos de cómic en los que los tres políticos dicen, respectivamente: "Yo impongo las normas". "De acuerdo, Donny. Yo bombardeo". "Ok guys, yo me encargo de manipular la verdad".
Pobreza Cero Donostia advierte que "en un contexto de crisis de la democracia, los valores que defienden el bien común y los derechos humanos están siendo cuestionados y denigrados". Además denuncian el importante papel que juega la desinformación en este proceso. La desinformación no es algo inocente, asegura esta plataforma, sino que se usa como arma política y electoral. Aleja el debate "de las causas reales de la injusticia social" y así "pone en riesgo los derechos humanos, la justicia social y ambiental y la democracia". Y en consecuencia favorece las desigualdades.
Por todo ello, piden fomentar el pensamiento crítico de la ciudadanía frente a los discursos de odio y desinformación. Y reclaman a las administraciones que frenen la difusión de estos discursos por parte de determinados grupos políticos. Y que defiendan el derecho de la ciudadanía a una información rigurosa y contrastada.