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Casi cuatro de cada diez mujeres de los pueblos de Valladolid toman fármacos para combatir la ansiedad y el insomnio

  • Un estudio de la diputación de Valladolid confirma que las mujeres consumen casi el triple de hipnosedantes que los hombres
  • Las soluciones no farmacológicas para combatir problemas de salud mental como la ansiedad, son muy limitadas en el medio rural
Vista cenital de las manos de una persona mayor con jersey amarillo sosteniendo dos pastillas blancas y un vaso de agua junto a un pastillero.
Vista de una mujer mayor que toma una píldora médica Getty

Un estudio de la Diputación de Valladolid sobre el consumo de hipnosedantes en las mujeres de la provincia constata un grave problema prolongado durante años. La encuesta que se realizó a más de cien mujeres y también a psicólogos, psiquiatras y farmacéuticos confirma que casi cuatro de cada diez mujeres consumen fármacos para combatir la ansiedad y el insomnio y una de cada cuatro para luchar contra la depresión.

El origen suele estar en un malestar acumulado durante años por ser las cuidadoras principales, cargar con las tareas del hogar, trabajo y más responsabilidades. Otro de los datos del estudio es que detalla que este consumo suele cronificarse.

Una de cada dos mujeres lleva más de un año con medicación para problemas de ansiedad o insomnio

El informe constata que la respuesta sanitaria está centrada en la medicación porque se carece de recursos y tiempo para hacer más, sobre todo en las zonas rurales.

Las mujeres consumen casi el triple de hipnosedantes que los hombres

En Castilla y León, los tranquilizantes, relajantes y pastillas para dormir los consume el 17,65% de las mujeres, frente al 7,85% de los hombres. También en el caso de los antidepresivos y estimulantes hay una diferencia importante, con un consumo del 8,70% entre las mujeres y del 2,84% entre los hombres.

Entre las consumidoras de los municipios de menos de 20.000 habitantes, el 63% comenzó a tomar medicación por ansiedad, nerviosismo o estrés y el 87% la toma con prescripción médica. El estudio subraya que no se trata solo de una cuestión clínica, sino de un fenómeno en el que influyen las condiciones de vida, las desigualdades de género y las limitaciones del entorno rural y del sistema sanitario.

¿Qué hacer con estos datos?

La Diputación de Valladolid, a través de su área de servicios sociales se fija como objetivo reducir el consumo de psicofármacos para avanzar hacia un modelo más integral que refuerce el apoyo psicológico, el acompañamiento continuado y las alternativas prácticas al tratamiento farmacológico. Tienen previsto organizar talleres de gestión emocional, manejo de la ansiedad y prevención del insomnio.