Duane Davis es condenado a 40 años de cárcel por el asesinato del rapero estadounidense Tupac Shakur
- El caso ha permanecido durante tres décadas sin resolver
- El asesinato de Shakur se convirtió en un momento clave en la historia del rap
Duane "Keffe D" Davis, exmiembro de la banda californiana South Side Compton, ha sido condenado este martes a 40 años de cárcel por el asesinato del rapero Tupac Shakur hace 30 años. La jueza ha aceptado que se le descuenten los 731 días que ha pasado encarcelado antes de la lectura de la sentencia.
Durante la sesión de este martes, la magistrada Carli Kierny, del Tribunal del Distrito Judicial 8 de Nevada, ha señalado que durante el proceso ha escuchado a Davis decir que efectivamente estuvo implicado en el asesinato de Shakur, pero que había cambiado y había pasado de página. "Pero estoy aquí para decirle que no es así como funcionan las cosas -ha subrayado la magistrada-, usted no puede arrebatar a un hombre de su familia, no puede quitarle la vida, su futuro y simplemente seguir con su propia vida, especialmente cuando ese hombre es Tupac Shakur". La jueza ha destacado que "el mundo nunca se olvidará" de la víctima ni de su muerte.
"Nos ha tomado 30 años, pero en este mundo usted va a hacer frente a la Justicia por lo que hizo el 7 de septiembre de 1996, de acuerdo con las leyes del estado de Nevada", ha zanjado Kierny.
Davis, de 63 años, fue encontrado culpable de asesinato en primer grado el pasado 31 de agosto por planear el asesinato de Shakur en Las Vegas, cuando la víctima tenía 25 años. Es la única persona que ha sido acusada en este caso.
El 7 de septiembre de 1996, Tupac y Suge Knight, dueño de la discografía Death Row Records, asistieron a un combate de boxeo entre Mike Tyson y Bruce Seldon en el MGM Grand de Las Vegas. Después de la pelea, las cámaras de seguridad del hotel captaron a Tupac y a miembros de su séquito —quienes, según la policía, estaban vinculados a la pandilla callejera Mob Piru Bloods— agrediendo a un hombre llamado Orlando Anderson, presunto miembro de los South Side Compton Crips y sobrino de Davis.
Menos de dos horas después, el rapero fue acribillado mientras su coche esperaba en un semáforo y murió seis días después. Tupac viajaba en el asiento del copiloto del BMW de Knight cuando un Cadillac blanco se situó a su lado y abrió fuego.
Un asesinato sin resolver durante tres décadas
A lo largo de tres décadas, el asesinato ha permanecido sin resolver: el arma con la que se cometió el delito nunca fue hallada por las autoridades, que han tenido que lidiar a lo largo de estos años con el hermetismo de los posibles testigos.
Conforme pasaron los años, nuevas pruebas aparecieron que eventualmente han servido para llevar el caso ante los tribunales y eran nada menos que las propias palabras de Davis, que ha hablado en entrevistas, documentales y pódcast de su implicación en el asesinato y publicó en 2019 una biografía narrando su versión de los hechos. En ese texto, Davis escribió que es "uno de los únicos testigos oculares vivos del asesinato de Tupac, que también conoce la historia mucho más amplia sobre las razones por las que tanto Tupac como Biggie (el rapero The Notorious B.I.G) fueron asesinados". La jueza admitió como prueba durante el juicio las afirmaciones de Davis en su biografía y las declaraciones que prestó a la policía en el pasado. En 2008, Davis admitió ante las autoridades que se encontraba en el Cadillac blanco desde el que se efectuaron los disparos, durante una investigación relacionada con la muerte de The Notorious B.I.G., quien fue asesinado seis meses después de la muerte de Shakur.
Sin embargo, sus confesiones se produjeron como parte de un acuerdo de culpabilidad que le otorgaba inmunidad parcial, lo que impidió que sus palabras se utilizaran en su contra en la investigación del asesinato de Tupac.
Durante el proceso, los fiscales no han sostenido que Davis apretara el gatillo del arma que mató a Shakur, sino que, como el miembro de más alto rango de los Southside Compton Crisps, fue quien orquestó el tiroteo en represalia por la pelea entre el séquito de la víctima y su sobrino.
El asesinato de Shakur se convirtió en un momento clave en la historia del rap, cimentó la leyenda del artista y acentuó la imagen violenta de la cultura hip-hop durante el apogeo del rap gangsta, una época marcada por las rivalidades entre raperos de la Costa Este y la Costa Oeste.