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'Escribe tu peli', un manual muy visual para aprender a crear guiones de cine de forma divertida

  • Hablamos con sus autores, el guionista Jordi Farga y el ilustrador Luis Miguez Ybarz
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Ilustración coral de estilo cómic para 'Escribe tu peli' con figuras como Spielberg, Lynch, Ripley y Bogart junto a guionistas y creadores sobre un fondo blanco.
Detalle de la portada de 'Escribe tu peli'

Hay muchos libros para aprender a escribir guiones, pero ninguno tan visual como Escribe tu peli. Guia visual para escribir guiones de cine (Oberon), del guionista Jordi Farga (El ascensor) y el ilustrador Luis Miguez Ybarz (Curso serio de dibujo cómico). Un manual tan sencillo como divertido con el que podréis escribir vuestras propias películas.

Jordi Farga destaca ese aspecto tan visual libro: “Cuando Luis y yo hablamos de la posibilidad de hacer juntos un manual visual para escribir guiones, vimos claro el elemento diferenciador respecto a otros libros que había en el mercado: las ilustraciones. Y según fuimos desarrollando el libro, entendimos que usar dibujos, esquemas y otros recursos visuales no solo le daba un punto original, es que podía ser muy estimulante para que el lector se acercara o profundizara en la escritura de guiones”.

“Otro punto diferenciador es cómo lo abordamos –añade Jordi-. Algunos manuales pecan de dogmáticos cuando le dicen al lector qué pasos seguir para escribir un buen guion o qué pasos seguir para venderlo. Nosotros queríamos alejarnos todo lo posible de eso, y buscamos acercar al lector una serie de herramientas para escribir o mejorar sus guiones. Sin fórmulas ni recetas ni paradigmas”.

“En este libro está todo lo que necesita alguien para escribir –continúa-, pero para ello mostramos decenas de puntos de vista, recursos, opiniones, trucos, consejos y reflexiones. Esa es una de las claves: no es tanto que un teórico le diga al lector cómo tiene que escribir, como que el lector tenga a su disposición toda una serie de miradas y experiencias sobre el proceso de escribir, para que finalmente encuentre su propio método”.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz

¿Cuántas películas hay que ver para poder escribir una buena?

En cuanto a si escribir buenos guiones es un don o se puede aprender, Jordi Farga nos comenta: “No creo que escribir guiones buenos sea algo innato. Sí puede haber algo más innato que hace que unas personas tengas mayor capacidad para contar historias, en cualquiera de sus formatos. Al igual que hay gente más graciosa que otra. Pero dicho eso, todo se puede aprender. Y escribir guiones es fácil de aprender. Otra cosa es escribir buenos guiones. Al margen de que lo de “bueno” puede ser subjetivo, lo importante es entender que, para mejorar, como sucede con todo, hay que practicar. Así que se trata de aprender lo básico y, después, ver muchas películas, leer guiones, vivir la vida y escribir sin parar”.

Pero… ¿Cuántas películas hay que ver para poder escribir una buena? “Hay un cliché –nos explica Luis Miguez-, sobre cierto tipo de persona que dice que quiere escribir una novela y no lee novelas para que no le influyan, ¿no? Esto parte de la idea de que existe una pureza esencial dentro de ti que se va a contaminar de alguna manera al tocar lo externo, lo ajeno, y que de esa cosa pura interior pueden manar verdades sempiternas que se manifiesten en obras que puedes aprender a realizar por ciencia infusa, usando un don personal o algo así”.

“Es una idea –añade el dibujante-, que viene completamente del pensamiento religioso, es una idea esencialista, gnóstica si me apuras. Es horrible. No somos un ángel manejando un tractor, somos un proceso vivo, una relación constante con todo lo que nos rodea. Eso incluye el trabajo de los demás, evidentemente. Para hacer las cosas hay que aprender a hacerlas, y eso quiere decir practicar la técnica por un lado y observar cómo están hechas las cosas por otro, cómo las hace cada quién, qué se parece a lo que quieres hacer y qué no”.

“Mi admirado Jan decía algo así como que, por cada álbum de Superlópez que hacía, tenía que leer 3 o 4 novelas. Creo que David Lynch ha sido de los directores más creativos que han existido y no dejaba en todo el día de dejarse atravesar por la obra de los demás, no sólo películas sino, sobre todo, música y también pintura, literatura...”, añade Luis.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz y Jordi Farga

Dos lenguajes para potenciar una idea

En cuanto al uso de esos dos lenguajes (escritura y dibujo) para potenciar el discurso del libro, Luis Miguez Ybartz nos comenta: “Bueno, el conjunto es completamente narrativo, claro. Ya sabes que una cosa importantísima de la ilustración es que no repita punto por punto lo que se dice en el texto, que añada algo en forma de información, de tono, de lo que sea. En este caso concreto es muy necesario ir más allá, que el texto y la imagen se relacionen entre ellos, que cada uno extienda el lenguaje del otro”.

“Por ejemplo –añade el ilustrador-, los esquemas son típicos de los manuales de guión y suelen ser horribles, muy áridos. Un esquema en el que se vean distintos colores, o elementos pictográficos que inviten a mirarlos un poco sin desesperarse, que ayuden a retener cada concepto, pues ya son un avance. Los de este libro hemos intentado que sean todos así. Hay caricaturas y escenas, no sólo hay esquemas, pero hay información "esquemática" que está presentada en forma de viñeta o de pequeño juego para ayudar a esa retención. Jordi y yo hablamos muchísimo sobre esto, en persona, por teléfono, por mensajería, por todos lados”.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz

“Hay que tener sentido del humor para vivir”

En cuanto al humor que recorre todo el libro, preguntamos a Jordi si hay que tener sentido del humor para escribir guiones (aunque sean dramas): “Yo creo que, más que tener sentido del humor para escribir, hay que tener sentido del humor para vivir. Si no, esto es un infierno. ¿Y a la hora de escribir? Ayuda, pero no es imprescindible”.

“Y –continua el guionista-, con esta visión que tenemos Luis y yo sobre la vida, en la que sin sentido del humor estamos perdidos, era natural que quisiéramos abordar el libro de forma divertida. Pero, además, por otra razón todavía más importante: la “teoría” sobre guion, tal como se cuenta en la mayoría de los libros y manuales, suele ser densa, abstracta, aburrida y se toma muy en serio. Si se cuenta de forma amena y divertida, el lector entra mejor, y el aprendizaje puede ser más entretenido e inspirador. Con humor, todo entra mejor”.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz y Jordi Farga

“Pasión, paciencia y perseverancia”

En cuanto a lo más importante para llegar a escribir un buen guion, Jordi nos confiesa: “Todo es importante, pero sí diría que lo principal es la paciencia y la constancia. En el libro arrancamos citando al gran cineasta Robert Wise, que tenía tres P imprescindibles para quien quisiera dedicarse al cine: “Pasión, paciencia, perseverancia”. Escribir un guion lleva tiempo y, como no es un fin en sí mismo, también tenemos que venderlo para que acabe siendo una película. En total hablamos de años, si es que tienes la suerte de que la peli se haga. Debes tener paciencia, constancia y pasión. Debe gustarte mucho esto”.

“Yo siempre he defendido partir de una buena idea, o al menos de una idea que te entusiasme –añade Jordi-. Aunque solo con eso no basta, sí es importante para arrancar: te animará a seguir escribiendo y podrá llamar la atención de los que tienen que pagarte y financiar el proyecto”.

En cuanto a si hay fórmulas para escribir un guion, Jordi asegura: “Algunos teóricos, conocidos como gurús del guion, nos venden que sí hay fórmulas. Pero si las hubiera, ya estarían más que trilladas y el resultado sería siempre el mismo. En Hollywood, donde hacen películas de una forma más industrial, podría tener sentido. ¿En España? Es absurdo. Entonces, incluso si aceptamos que existen fórmulas que han podido funcionar en algún momento, seguirlas en su literalidad, paso a paso, es un error. Más que un error: un suicidio artístico y creativo. Al seguirlas pierdes lo que va a hacer tu guion distinto: tu mirada, tu universo, tu voz”.

“Uno de los guionistas más conocidos y reconocidos del mundo, Charlie Kaufman, lo explica a la perfección: “No existe un modelo para el guion, o no debería existir. Hay al menos tantas posibilidades de guiones como personas que los escriben. Nos han engañado al hacernos creer que hay una forma preestablecida”, añade Jordi.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz y Jordi Farga

“Escribir es un acto creativo”

En el libro, Jordi nos comenta los juegos a los que se desafiaban Luis Buñuel y el guionista Jean-Claude Carrière. “Escribir es un acto creativo. Y todo lo que sean ejercicios o retos siempre es una ayuda para encontrar nuevas ideas, soluciones o avances en tu guion. Los juegos de Buñuel y Carrière, que también tenían otras duplas de guionistas como Azcona y Ferreri, son ejercicios creativos que uno puede hacer en su día y a día, siendo la mejor forma de ejercitar ese músculo invisible que es la creatividad. Sal a la calle, fíjate en una o dos personas, y busca personajes, historias o conflictos solo estudiándolos”.

¿Por eso han incluido ejercicios creativos al final de cada capítulo del libro? “Ese tipo de juegos nos parecía que enriquecía el libro –asegura Jordi-. Pero lo de los ejercicios al final de los capítulos también tiene que ver con uno de los objetivos de Escribe tu peli: que pueda usarse como una guía o un curso, y que el lector escriba su guion, paso a paso. Esos ejercicios finales de cada capítulo son una forma de ordenar, guiar y estimular”.

Otra de las secciones del libro nos enseña a superar algo a lo que suelen enfrentarse todos los guionistas. “El famoso bloqueo del escritor, que sufren principiantes y veteranos, puede superarse de muchas formas –asegura Jordi-. Depende de si todavía no has empezado y te enfrentas a la página en blanco, si ya has arrancado y te has atascado, si no sabes cómo terminar tu guion, o si simplemente es una escena concreta lo que te bloquea. En cualquiera de estos escenarios, saber hacia dónde quieres ir, ayuda. Que el proyecto te apasione y no sea lo primero que se te ha ocurrido, también es importante”.

“Un deadline o fecha de entrega suele ser algo que nos empuja mucho a los guionistas –continua el escritor-. Y luego está lo más radical de todo: dejar de escribir y hacer algo cotidiano como ducharte, cocinar, dar un paseo, ir al cine o dormir. De repente, al dejar de hacer lo que tendrías que estar haciendo, tu cerebro sigue trabajando de una manera distinta y, cuando menos te lo esperas, llega esa idea que estabas buscando o la solución para seguir avanzando”. Una excelente documentación

El libro incluye numerosas frases de grandes guionistas y directores sobre el guion. “Lo complicado no ha suido reunir tantas citas –nos confiesa Jordi-, más bien lo contrario: decidir cuáles usar en nuestro libro y cuales se quedaban fuera. Con todo lo que tenía podríamos haber hecho una trilogía. Y es que la documentación principal es el resultado de estudiar guion durante varios años, leer muchos libros y blogs sobre guion, ver documentales temáticos, y relacionarme con amigos guionistas”.

“Gracias a esto –continúa Jordi-, yo ya tenía muchas citas en mi cabeza. Después, una vez arrancamos con el proyecto, leí libros que tenía pendientes o revisé otros ya leídos. Y también estuve atento a todo lo que me llamara la atención. Por ejemplo, si en redes sociales me salían fragmentos de entrevistas y veía que me venían bien, las guardaba. El último paso era encontrar de nuevo la cita, la tuviera apuntada o no, y buscar la forma de que estuviera en el libro”.

Ilustración de 'Escribe tu peli', de Luis Miguez Ybarz y Jordi Farga

Ilustrando ‘Escribe tu peli'

Destacar los dibujos, esquemas y caricaturas de Luis Miguez Ybarz y, sobre todo, lo bien que complementan los textos. “Eso en gran medida es cosa de Jordi –nos confiesa el ilustrador-. Hay una cosa que hacen los guionistas cuando trabajan entre varios y que ellos llaman "rebotar", tú haces una cosa, se la mandas a la otra persona, esta lo mira y hace cambios o propuestas, te lo "rebota", tú vuelves a repetir el proceso y así. Esto no se puede hacer trabajando con un ilustrador (aunque hay clientes que te juro que lo intentan) porque, cuando has realizado una imagen, cuando has "fijado" la idea que te han transmitido, ya está, ese resultado es el trabajo, se pasa a otra cosa”.

“Rehacer un dibujo o hacerle cambios –continua Miguel-, se supone que ya es otro trabajo, no sé si me explico. Nosotros, gracias a la imaginación visual de Jordi, hemos podido hacer esto sobre bocetos muy básicos. "Tiene que entenderse esto y esto", "¿Si el que habla viene por la izquierda y señala este elemento se entiende?" "Sí, pero ¿puede ser de otro color?", "No", "Sí", lo que sea. Una buena idea que tuvimos, para nosotros muy natural, era reunirnos con una libreta, bolígrafos de 3 o 4 colores y dos cafés y hacer ese tipo de intercambio en persona. Lo hicimos con los dibujos más difíciles y casi todo salió muy rápido. Cuando me ponía a hacer el dibujo final siempre tenía ya todo muy claro, y cuando no ha sido así la verdad es que ha sido culpa mía, que no he podido evitar meter algún elemento superfluo”.

Página de 'Escribe tu pelí', de Jordi Farga y Luis Miguez Ybarz

El secreto de una buen caricatura

En cuanto al secreto para hacer una buena caricatura, como las que aparecen en el libro, Luis nos explica: “No sé cuál es el secreto, ojalá lo supiera. De, hecho yo me considero muy mal caricaturista y me sorprende mucho que me hayan considerado la persona óptima para libros como este o como la serie de Filosofía para Todos, en las que hay tantas caricaturas de personas concretas. Sí te puedo decir que me gusta mucho cambiar ligeramente el estilo cuando mencionamos a una persona que es muy personaje en sí, o a si la mencionamos varias veces”.

“Si en el libro interviene alguien que no es muy famoso, o que está hablando muy en serio, ahí he considerado mejor ceñirme a un nivel de caricatura "seria", un poco más realista. Si la persona real sale mucho y si cuenta una anécdota trasladable a una viñeta, uso otro nivel: me quedo con unos pocos rasgos para que se identifique quién es y lo transformo en un personajillo de cartoon, de tebeo, a lo Bruguera, a lo El Jueves... al que presentar haciendo cosas raras, montado en un tiburón, lo que sea”.

Y hablando de cine y dibujo, preguntamos a Luis si ha hecho algún storyboard: “Hace muchos años estudié un máster no oficial de Arte para Videojuegos (en esos años aún no había formación oficial al respecto salvo algunas asignaturas de 3D o de montaje digital de cine en algunas carreras). Ahí tomé verdadero contacto con el storyboard, ya ves que no sólo se usa en cine. Es absolutamente básico y necesario para la preparación de una obra audiovisual”.

“Me gusta mucho el cómic y tengo una imaginación muy visual, así que creo que no se me da mal. Sin embargo, nunca he podido dedicarme profesionalmente al storyboard. Tiene una especie de mercado muy cerrado, quien se ofrece para ese tipo de puesto tiene que hacerlo como especialista, no como dibujante de "story"/concept artist/ilustrador "generalista" o lo que sea. La verdad es que, si tengo oportunidad, me encantaría dedicarme al storyboard, al menos una temporada”, concluye Luis.

Página de 'Escribe tu pelí', de Jordi Farga y Luis Miguez Ybarz

“La IA preocupa mucho a los guionistas”

Preguntamos a Jordi que, como guionista, hasta qué punto le preocupa el uso de la IA para escribir guiones: “En general, la IA preocupa mucho a los guionistas. Pero no solo porque pueda “quitarnos el trabajo”. Más bien por lo que implica realmente la IA y cómo se puede acabar usando. La IA, desarrollada por grandes corporaciones, no crea algo a partir de la nada: lo hace a partir de obras existentes. Obras de las que, por supuesto, esas corporaciones no tienen los derechos. Así que esto tiene repercusiones éticas, políticas, económicas, legales, artísticas y creativas”.

“Dicho eso, y pensando en el conjunto de la profesión, es posible que haya otro porcentaje de guionistas, menor, que vean la IA como una herramienta. Pero dudo mucho que usen esa supuesta herramienta de forma muy creativa. Ahora el resultado es plano, impersonal, estereotipado y nada original”, añade Jordi.

“Creo que, de momento, los guionistas somos capaces de distinguir un guion “escrito” por una máquina de uno escrito por un humano –añade Jordi-. ¿Más adelante? Puede que la situación cambie. Pero entonces no me preocupa la IA. Me preocupa, primero, quién la usa y, segundo, qué tipo de guion se quiere obtener. Si llega el día en el que la IA te puede dar un guion “que dé el pego”, no será un guionista el que pueda mover ese guion. Porque si hemos llegado a ese punto, sospecho que los productores, las plataformas y los ejecutivos creerán que no nos necesitan y prescindirán de nosotros”.

“Por esto –concluye Jordi-, Escribe tu peli busca ser una respuesta a un tipo de creación marcada por algoritmos y resultados inmediatos: es un libro artesanal, muy cuidado y personal que incide en esa búsqueda de que el lector se aleje de paradigmas y fórmulas. Y por supuesto que se aleje de la IA. Queremos que coja un lápiz y un papel, o su ordenador, o un móvil, y que exprima su cerebro, que bucee entre sus recuerdos o sus obsesiones y que, a partir de la pasión, la insistencia y el trabajo, encuentre su propio método y escriba su guion. Un guion único y personal, no el que escribiría el robot de Cortocircuito”.

Página de 'Escribe tu pelí', de Jordi Farga y Luis Miguez Ybarz

Algunas de las divertidas anécdotas del libro

Pedimos a Jordi que nos avance alguna de las divertidas anécdotas incluidas en el libro: “Una de mis favoritas, y que mejor resume el espíritu del libro, es la que protagoniza Mario Puzo. El autor de la novela El Padrino fue el encargado de escribir la adaptación de su propia obra, escribiendo las películas El Padrino y El Padrino II. Ambos guiones fueron premiados con el Oscar y son considerados de los mejores guiones de la historia. Pero como eran los primeros que escribía, pensó que si quería seguir haciendo cine a lo mejor tendría que leer algún manual. Me parece increíble: Mario Puzo sufriendo el “síndrome del impostor”. ¿Y cuál es el giro de la anécdota? Cuando empezó a leer el manual, lo primero que leyó fue: “Estudia El Padrino I. Es el modelo para cualquier guion”. Imaginamos que, acto seguido, cogió el libro y lo lanzó a la papelera”.

En cuanto a Luis Miguez, nos comenta: “Jordi y yo hemos hablado alguna de vez de si nos creemos o no las anécdotas que cuentan los directores de cine y los artistas en general. A mí personalmente me parecen “fabulacioncillas”, no me creo casi ninguna, lo cual no significa que no me gusten. Una con la que recurrí a varios de los niveles de caricatura a los que me refería antes para explicarla, porque me parecía bastante compleja, es en la que James Cameron cuenta que Terminator se le ocurrió en un sueño. Por una parte, me parece inverosímil. Al Cameron le debían atravesar 20 cosas para que se le ocurriera Terminator: otras películas de terror y de acción, los relatos de Asimov, las ansiedades de su cultura como yanqui y las suyas personales... pero al mismo tiempo, creo que es una historia que contiene una buena pista en cuanto a creatividad: para hablar de todos esos temas en una película, hacen falta imágenes potentes. ¿Por qué no te vas a agarrar a una de una pesadilla que tuviste? Es introducir un pequeño elemento más, pero uno personal, muy propio, que se termina convirtiendo en vehículo para todas las demás ideas que tenías. La creatividad está en cualquier parte”.

Viñeta de 'Escribe tu pelí', de Jordi Farga y Luis Miguez Ybarz

¿Podremos escribir un guion tras leer este libro?

En cuanto a si podremos escribir un guion tras leer este libro, Jordi asegura: “Garantizo que, tras leer el libro, el lector podrá escribir un guion de largometraje. Es que es justo uno de los propósitos que teníamos: que cualquier persona, con más o menos experiencia, pueda escribir o terminar su guion. No puedo garantizar que ese guion sea bueno (¿qué es bueno o malo?), ni que lo vaya a vender (si alguien promete esto, está estafando). Pero sí que aseguro que en el libro están todos los pasos, herramientas y consejos necesarios para empezar y terminar un guion. Incluso si el lector es muy holgazán y no quiere teclear, en el libro incluimos uno de los trucos que más me fascinan, que simplifica el proceso y con el que se puede sacar una primera versión de guion sin necesidad de escribir o teclear. ¿Cómo? Hay que leer Escribe tu peli para encontrar en su interior ese y otros trucos igual de útiles. Y como dijo la gran Agatha Christie: “El secreto para salir adelante es empezar”.

Portada del libro 'Escribe tu peli' (Oberon)