'Pesadilla antes de Navidad' en plena ola de calor: Danny Elfman embriaga de Tim Burton las Noches del Botánico
- Bajo la batuta de Christian Schumann, la Orquesta y Coro de RTVE brillaron alto
- Sandy Cameron puso el violín solista al emotivo tema de Eduardo Manostijeras
El angelino Danny Elfman es uno de los compositores de cine más aclamados, prestigiosos y reconocibles del mundo. A sus 73 años, nueve después de que actuara en Coachella a torso descubierto y llamativamente musculado y tatuado, le hemos tenido en el Jardín Botánico de la Universidad Complutense en Madrid este primer lunes de julio. Con camiseta, eso sí, aunque bien sobraba con estos calores. Ha venido para presentar el espectáculo sinfónico Danny Elfman's Music from the Films of Tim Burton, un recorrido por sus aportes al universo cinematográfico de su hermano tenebroso junto a la Orquesta y Coro de RTVE.
Con una extensa trayectoria que navega fluida por las aguas de los Spider-Man de Sam Raimi y hasta la banda sonora de Misión: Imposible de Brian De Palma (adaptando al argentino Lalo Schifrin) o Men in Black, 50 sombras de Grey y El indomable Will Hunting, el que fuera líder de la banda new wave Oingo Boingo no ha ganado ningún Oscar aún. Extraña e incluso indigna… pero, ¿y qué? Elfman ha compuesto el tema principal de Los Simpson y las míticas y lóbregas orquestaciones para Tim Burton, material eterno...
El show, que repasa las cuatro décadas de colaboración entre Elfman y Burton, competía contra el España-Portugal y tenía algunas pequeñas calvas en los laterales del patio de butacas. Y así, entre el movimiento de los abanicos, aún de día, el concierto arrancó con un pequeño revoltijo de main titles y siguió con La gran aventura de Pee-wee, el macarrismo juguetón de Bitelchús, la atmósfera sombría de Sleepy Hollow y la guasa de Mars Attacks!. Este primer tramo concluyó con Big Fish y la suite inspirada en las dos películas de Batman, uno de sus grandes pelotazos de popularidad. Y todo ello sin Elfman, que se estaba reservando para la traca final. Ya ha habido alguna queja en redes sociales sobre su escasa participación en el espectáculo...
La mágica sincronización con los visuales... cuando los hay
¿Y qué apuntar de momento? Que la Orquesta y el Coro de RTVE lucen espectaculares e impecables en un lugar como el Botánico (particularmente en Bitelchús, Batman y esas voces celestiales de Sleepy Hollow), que el canto de las chicharras puede ser peor que el de un grupo de borrachos pesados y que, conforme anochecía, el aura del conjunto mejoraba porque se envolvía de la oscuridad 'burtoniana'.
Momento en el que se interpretó la banda sonora de 'Batman' RTVE.es
Y también que las pantallas con las escenas de las películas y los bocetos dibujados por el director de Charlie y la fábrica de chocolate son muy evocadores y daban un plus notable de magia cuando se sincronizaban con algunas piezas, como por ejemplo el tramo en el que Michelle Pfeiffer se convertía en Catwoman o el cuadradísimo cierre de Batman en lo alto de un edificio proyectándose en el cielo de Gotham en perfecta simbiosis con la orquesta bajando. Pero el problema es que, a veces, los visuales aguantaban solo mitad de tema y, en el caso de Big Fish, ni los hubo.
Salta Danny Elfman al terreno de juego
Tras el intermedio de 20 minutos, llegó el turno de Miércoles, La novia cadáver (muy hermosa con sonidos similares al theremín, ruidos raros y el coro destacándose) y en Sombras tenebrosas descolló de nuevo la asociación de imágenes junto a la sinfonía. La de Frankenweenie también fue un prodigio. Y, por fin, llegó uno de los clímax más esperados, el tema principal de Eduardo Manostijeras, con la actuación de la violinista estadounidense Sandy Cameron como solista, y que tras su virtuosa parte despegó hacia las cotas de hermosura y emotividad conocidas (y moqueadas).
En este último tramo, el jovencísimo cantante de diez años, Dani Escrig, participante de La Voz Kids, cantó en Alicia en el País de las Maravillas y, como estrambote, salió Danny Elfman como un rockstar (alguien lo comparó con Iggy Pop) para atreverse a cantar con su poderosa voz Pesadilla antes de Navidad. Y ovación cerrada y la gente en pie sin parecer que importara (o ni supieran) el juicio por difamación que tiene pendiente con la mujer con la que llegó a un cuantioso acuerdo económico en 2018 por acoso sexual.
En un paraje como el del Botánico, con ecos burtonianos por sus alargados abetos iluminados de morado, el concierto sonó en conjunto a pura fantasía. Bajo la batuta del maestro alemán Christian Schumann, la Orquesta y Coro de RTVE dio vida a las composiciones originales de Danny Elfman con una ejecución precisa, convincente y esplendorosa a este 'material de sueños'. Y el propio compositor, que nos habían dicho que participaba solo al final por su edad y para dosificar energía, demostró que fuerza no le falta en absoluto...
Reconocible como Puccini, Beethoven o Morricone
El concertino de la Orquesta RTVE, Iván López, considera "un auténtico privilegio" interpretar las bandas sonoras de Danny Elfman, unas partituras que, según explicó a esta casa, obligan a los músicos a "meterse de lleno en el universo de los personajes y las películas". López, que creció con el cine de Tim Burton, destacó además la elevada exigencia técnica de unas obras en las que el compositor "demanda mucho técnicamente de cada uno" de los instrumentos.
Una admiración compartida por el director alemán Schumann, quien confesó ser "un gran fan desde la infancia" de la música de Elfman y aseguró que trabajar con la Orquesta RTVE había sido "una auténtica alegría" por la implicación de sus músicos. En su opinión, la música de Elfman posee una identidad tan reconocible que bastan "tres o cuatro notas" para identificarla, "al igual que ocurre con Puccini, Beethoven o Morricone", o sea al nivel de los más grandes.
Y el público del Botánico pareció secundar esta aseveración, con su puesta en pie.
Sin olvidar que aún hubo un bis final, con Oogie Boogie's Song de Pesadilla antes de Navidad. Y con Elfman radiante, abriendo mucho los ojos y con una camiseta negra ceñidísima, los pantalones tipo Miguel Ríos en la gira del Rock&Ríos del 82 a sumar a su 'corte bob' estilo Victoria Beckham pero en pelirrojo que dejó la perturbadora reflexión en el aire de si alguna vez hemos visto a alguien a su edad con un aspecto tan juvenil. Y él cantando, ajeno y muy feliz, lo del Oogie Boogie's Song:
Bien, bien, bien ¿Qué hay por aquí?
¡Santa Atroz! ¡Qué miedo me das!
¿Así que eres de quien todo el mundo habla?
Lo miro bien, no puede ser
¿Qué tipo este señor?