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Muere Georg Baselitz, figura esencial del arte contemporáneo europeo, a los 88 años de edad

  • El artista, nacido en Sajonia, definió el arte visual alemán para toda una generación
  • Creó las Heldenbilder (Los héroes ), una serie de pinturas que llegaron a ser reconocidas como obras maestras
Georg Baselitz, uno de los artistas contemporáneos más destacados de Alemania, murió a los 88 años, según anunció su galería.
Georg Baselitz, uno de los artistas contemporáneos más destacados de Alemania, murió a los 88 años, según anunció su galería. EFE/EPA/Andrea Merola.
RTVE.es / Agencias

El pintor y escultor germano-austríaco Georg Baselitz, célebre, entre otros, por su mundo "al revés" con pinturas "invertidas", ha muerto a los 88 años de edad, informó este jueves la galería Thaddaeus Ropac de la ciudad austríaca de Salzburgo. Pintor, escultor y grabador, Baselitz deja un legado decisivo en la renovación del lenguaje visual del siglo XX, marcado por la provocación, la experimentación formal y una constante reflexión sobre la mirada del espectador.

Baselitz, "el artista nacido en Sajonia que definió el arte visual alemán para toda una generación, influyendo profundamente en los artistas de su época y posteriores, así como en el mundo del arte internacional, ha fallecido en paz a la edad de 88 años", indicó en un obituario publicado en su web la galería que ha representado durante años al escultor.

Nacido el 23 de enero de 1938 como Hans-Georg Kern en la localidad de Deutschbaselitz, en el este de Alemania, adoptó el nombre de Baselitz en 1961.

Abandonó la entonces comunista Alemania Oriental en 1957, tras ser rechazado por la Academia de Arte de Dresde y suspendido de la Academia de Bellas Artes y Artes Aplicadas de Weißensee en Berlín Oriental, enfrentándose a una creciente presión política y a la perspectiva de trabajos forzados en una cooperativa minera.

En Berlín occidental se hizo un nombre con obras centradas en el sufrimiento de la Segunda Guerra Mundial, y un estilo que escapaba a toda clasificación, pues no era ni realista social ni expresionista abstracto.

Posteriormente se radicó en Salzburgo, ciudad del norte de Austria, cercana a la frontera con la Baviera germana, y obtuvo la nacionalidad austríaca.

La primera exposición individual de Baselitz en Berlín Occidental, en 1963, fue tachada de pornográfica por la prensa. Dos de sus cuadros fueron confiscados, la muestra clausurada y la policía le impuso una multa.

Dos años después, recuerda la Thaddaeus Ropac, Baselitz se encontraba en Florencia con una beca.

"Fue allí donde creó las Heldenbilder (Los héroes ), una serie de pinturas fundamentales que llegaron a ser reconocidas como obras maestras.

La 2 Noticias - Los héroes de Georg Baselitz

Un lenguaje propio: de los Héroes a las figuras invertidas

Heldenbilder (“Héroes”), entre las que destacan Der neue Typ y Rebel son pinturas de figuras monumentales y heridas, a medio camino entre la épica y la vulnerabilidad, se consideran hoy uno de los hitos de su obra.

A finales de los años sesenta desarrolló la técnica que lo haría mundialmente reconocible: la inversión de sus cuadros, pintados y expuestos “al revés” para romper con la lectura tradicional de la imagen. Obras como Der Wald auf dem Kopf (1969) o Adler (1972) ejemplifican esta etapa, en la que el artista buscaba “desactivar” el contenido narrativo para centrarse en la estructura pictórica.

Escultura, grabado y series clave

Baselitz también destacó en la escultura, con piezas talladas en madera de apariencia tosca y deliberadamente inacabada. Su obra Modell für eine Skulptur, presentada en la Bienal de Venecia de 1980, generó un intenso debate y consolidó su presencia en los grandes eventos internacionales.

Entre sus series más conocidas figuran: Fracture Paintings (finales de los 60), donde fragmenta y recompone la figura. Paternoster (1978), con figuras repetidas en secuencia vertical. Orangenesser (“comedores de naranjas”), que retoman motivos cotidianos desde una perspectiva distorsionada. Russenbilder (“pinturas rusas”), en los 90, donde revisita iconografías del Este europeo. Remix (2005–2007), reinterpretaciones de sus propias obras en clave contemporánea.

El artista alemán Georg Baselitz, en una imagen de archivo,  junto a algunas de sus obras expuestas en el Centro Pompidou de París en 2021

El artista alemán Georg Baselitz, en una imagen de archivo, junto a algunas de sus obras expuestas en el Centro Pompidou de París en 2021 AFP / Geoffroy Van Der Hasselt

Una etapa final de síntesis y memoria

En sus últimas décadas, Baselitz desarrolló un corpus de obras tardías que revisitan los motivos de toda su trayectoria. La serie Avignon (2015) marcó el inicio de una etapa de revisión y síntesis, mientras que Eroi d’Oro, presentada en paralelo a la Bienal de Venecia, se ha convertido en su testamento artístico: figuras suspendidas e invertidas sobre fondos dorados que evocan la tradición del icono y la memoria personal.

En estas obras adquiere un papel central la figura de Elke Kretzschmar, su esposa desde 1962, compañera de vida y presencia constante en sus retratos finales. Su relación, que comenzó en los años de precariedad en Berlín Occidental, se convirtió en uno de los ejes emocionales de su obra madura.

Un legado perdurable

La retrospectiva que el Centro Pompidou de París le dedicó entre 2021 y 2022 subrayó la coherencia y singularidad de una obra que abarca más de seis décadas. Su influencia se extiende a generaciones de artistas que encontraron en su trabajo una forma radical de cuestionar la representación, la identidad y la propia naturaleza de la pintura.

Con su muerte desaparece una figura esencial del arte contemporáneo europeo, cuyo legado —provocador, innovador y profundamente personal— seguirá ocupando un lugar central en la historia del arte del siglo XX y XXI.