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Referéndum en Cataluña

Varios hoteles de Calella echan a 500 policías y guardias civiles que estaban alojados tras el 1-O

  • Los agentes alojados en hoteles de Pineda de Mar y Figueres también se irán
  • La AUGC se querellará contra el Hotel Vila por un presunto delito de coacciones
  • Agentes cargaron anoche contra un grupo de manifestantes a las puertas del hotel Vila
  • Sigue en vivo y en directo el referéndum en Cataluña

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Varios hoteles de Calella echan a 500 policías y guardias civiles que estaban alojados tras el 1-O

Varios hoteles del municipio de Calella (Barcelona), entre ellos el Palmeras, el Catalonia y el Vila, han instado a 500 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil que estaban alojados allí a que abandonen este lunes sus instalaciones. La decisión viene después de los incidentes entre varios agentes de la Guardia Civil con manifestantes que les increpaban a las puertas de la instalación durante la madrugada del lunes tras participar en el operativo policial para impedir el referéndum del 1-O, que, según el Ayuntamiento de Calella, se saldó con 14 contusionados, 4 heridos y un agente herido.

La misma decisión se ha tomado en Pineda de Mar (Barcelona), donde la alcaldesa ha informado a La Sexta de que los agentes abandonarán la localidad a lo largo del martes. También lo harán en Figueres (Girona), mientras crece el acoso a policías y guardias civiles en Cataluña. Durante la madrugada, unos 3.000 vecinos, según informa El País, se han manifestado en las calles de Reus y se han concentrado a las puertas de la comisaría de Policía. Lo mismo ha ocurrido en Barcelona, con centenares de personas protestando ante la Jefatura de la Policía en la ciudad condal.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha anunciado que su abogado, Antonio Suárez Valdés, presentará una querella en nombre de los afectados contra la gerencia del Hotel Vila de Calella y contra el Ayuntamiento por un presunto delito de coacciones. Además, la asociación ha mostrado su "creciente preocupación por este clima de hostilidad hacia los guardias civiles, y ha señalado que el acoso está "ya" provocando situaciones muy difíciles incluso en el ámbito personal de sus trabajadores.

Carga contra manifestantes a las puertas del hotel

Durante la madrugada del lunes, varios vecinos de la localidad se concentraron a las puertas del hotel para recriminar las cargas policiales a los agentes alojados allí, que decidieron bajar ante los insultos y enfrentarse con las personas. Varios testigos consultados por La Vanguardia relatan que los guardias civiles acudieron vestidos de paisano, tras "orinar" desde el balcón hacia los manifestantes, y recibieron refuerzos de compañeros uniformados que hicieron uso de sus porras. El suceso se saldó con un agente herido.

El lunes por la mañana, según ha informado Efe, varias personas volvieron a uno de los hoteles para increpar a los agentes y la dirección del establecimiento dio un ultimátum a los policías para que abandonasen sus habitaciones antes de las 12:00 horas.

El Ayuntamiento de Calella ha denunciado a los agentes por su reacción ante la protesta "pacífica" frente al establecimiento de un grupo de personas que "ejercían su derecho democrático", según informa Europa Press. Según el Ayuntamiento, el suceso se saldó con 14 contusionados y cuatro heridos que requirieron atención médica.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, se ha hecho eco en Twitter de la denuncia de los vecinos que realizaron el escrache y luego supuestamente fueron perseguidos por guardias civiles. "Si esto es cierto", ha comentado, "estamos ante hechos graves que el ministro Zoido deberá explicar".

Por su parte, la Guardia Civil asegura que tuvo que cargar porque los Mossos, que establecieron un cordón de seguridad para aislar a los manifestantes, se mostraron pasivos mientras éstos les lanzaban objetos, uno de los cuales hirió en la boca a un agente. También aluden a que lo hicieron para mantener despejada la puerta del hotel y evitar que sus compañeros quedaran aislados. Sin embargo, los Mossos aseguran que algunos agentes se saltaron el cordón de seguridad y usaron entonces sus porras extensibles contra los manifestantes.

La Guardia Civil denuncia presiones del Ayuntamiento

Según Efe, la propia alcaldesa de Calella, una localidad próxima a Barcelona gobernada por el PDeCAT, ha sido la que ha llamado directamente a los directores de los hoteles advirtiéndoles de que o echaba a los agentes o paralizaba licencias de reforma pendientes.

El abogado Suárez Valdés asegura que la decisión de echar a los guardias civiles del Hotel Vila se ha comunicado tras las "presiones sufridas en la noche de ayer por entornos radicales que se manifestaron en la puerta del hotel". La gerencia les ha dicho que tomaban la decisión, aludiendo a "una presunta amenaza de corte de luz y agua corriente".

Agentes increpados en Pineda del Mar y Girona

Otros agentes de la Policía Nacional han sido increpados también este lunes en Pineda del Mar (Barcelona) y Girona, informa Efe. En el municipio barcelonés, unos 40 agentes han abandonado un hotel y se han dirigido a dos autobuses entre los insultos y abucheos de un centenar de vecinos, un grupo de los cuales ha llegado a hacer un cordón de seguridad para facilitar la salida de los policías, sin presencia de los Mossos d'Esquadra.

La alcaldesa de este municipio, Carme Aragonés, entrevistada por La Sexta, ha informado de que los agentes abandonarán la localidad a lo largo de este martes. Lo mismo ha ocurrido, según informa El País, en Figueres (Girona), donde los agentes abandonarán el hotel Travé.

Por otro lado, agentes de la Policía Nacional y un conductor que les increpaba por los sucesos del 1-O han protagonizado unos momentos de tensión en Girona, según han asegurado diversos testigos y ha confirmado una portavoz de este cuerpo de seguridad.

Los hechos han tenido lugar poco después de las 14.00 horas en la carretera que circula en dirección al Hospital Trueta de Girona, donde los agentes han recibido pitidos de diversos vehículos que se encontraban muy cerca detrás de los furgones policiales. Al ponerse uno de los turismos en paralelo a las furgonetas policiales y a una reducida distancia, ha sido interceptado y ha comenzado un rifirrafe entre las dos partes, entre algunos agentes y un conductor.

La portavoz de la Policía Nacional considera que los agentes han reaccionado "con proporcionalidad", ya que podían haber detenido al conductor por su actitud.