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La radiación de Fukushima llegará a las costas de EE. UU. en 2014 en cantidades inofensivas

       
  • Son partículas de cesio-137 que se liberaron al mar en 2011
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  • Los científicos demuestran el fenómeno con simulaciones por ordenador
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  • Afirman que la concentración de material radiactivo es inofensiva

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Surferos en una playa a 50 km de la central nuclear de Fukushima.
Surferos en la playa Toyoma a 50 km de la central nuclear de Fukushima. AFP AFP PHOTO/Toru YAMANAKA

Las partículas radiactivas de cesio-137 que se liberaron al mar debido al desastre ocurrido en la central nuclear de Fukushima tras el terremoto en Japón se detectarán en 2014 en la costa oeste de Estados Unidos

Así lo han demostrado unas simulaciones por ordenador realizadas por investigadores de varios países, quienes afirman que la concentración de material se encuentra muy por debajo de los límites de  seguridad para el consumo humano marcados por la Organización Mundial de  la Salud y que, por lo tanto, son cantidades inofensivas.

Es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista Elsevier y encabezado por el  miembro del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos ligado al CSIC (IFISC), Vincent Rossi. En él también han participado científicos del Climate Change Research Centre (Australia) y del Laboratoire de Étude en Géophysique te Océanographie Spatiales (Francia), según recoge la UIB en un comunicado.

Viaje lento del cesio-137 en el océano

Después del desastre de Fukushima de marzo de 2011, se liberaron grandes cantidades de agua contaminada con radionucleidos, como el cesio-137 en el océano Pacífico. Con una media de vida de 30 años, el cesio-137 tiene la capacidad de recorrer grandes distancias en el océano.

Aunque la radiación atmosférica ya se detectó en la costa oeste de EE. UU. pocos días después del incidente, las partículas radiactivas necesitan mucho más tiempo para recorrer la misma distancia en el agua del océano.

Los resultados publicados por los investigadores se centran en cómo se moverá la radiación a través de las corrientes marinas durante diez años, aunque ya han avanzado algunos datos a más largo plazo, ya que estas simulaciones y las características propias del cesio-137 permiten seguir el camino de la radiación vertida desde Fukushima a través del océano en períodos más largos de tiempo .

Riesgo bajo del material radiactivo por mar

"Los observadores de la costa oeste de Estados Unidos podrán ver un aumento de material radiactivo tres años después del vertido", han afirmado los autores del estudio, "sin embargo, los residentes de la costa no debe preocuparse, dado que la concentración de material radiactivo comenzó a bajar rápidamente, por debajo de los niveles de seguridad de la OMS tan pronto como salió de aguas japonesas".

Dos corrientes de la costa japonesa, la corriente de Kuroshio y la extensión Kurushio, son las principales responsables de la aceleración de la dilución del material radiactivo. Remolinos y torbellinos gigantes -de alguna decenas de kilómetros de ancho - y otras corrientes en el océano abierto siguen este proceso de dilución y dirigen las partículas radiactivas a diferentes zonas de la costa oeste de EE. UU.

"A pesar de algunas incertidumbres en torno a la cantidad total liberada y las probables concentraciones que se pueden observar, hemos demostrado inequívocamente que el contacto con las costas del noroeste americano no será la misma en todas partes", ha afirmado Rossi .

"En aguas de la plataforma al norte de 45º N se experimentarán concentraciones más altas durante un período más corto en comparación con la costa de California", según indica Rossi , "y esta exposición prolongada se debe a las vías de tres dimensiones del nube radiactiva. La parte superior se sumergirá en zonas más profundas del océano hacia el subtrópico antes de subir de nuevo a lo largo de la plataforma del sur de California".

En la primera década, la gran mayoría de los materiales radiactivos quedará en el Pacífico Norte. Finalmente, la radiación se extenderá a otras cuencas oceánicas, particularmente en el océano Pacífico del sur de la India, pero nunca en niveles que deban causar preocupación .

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