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Tahrir vuelve a latir con miles de egipicios que piden que se aceleren las reformas prometidas

  • Se espera que un millón de personas se una a la protesta
  • Consideran que el Ejército avanza "muy lento"
  • Denuncian que el pasado régimen "no ha caído totalmente"

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Miles de personas han vuelto este viernes a la plaza cairota de Tahrir para acudir primero al rezo musulmán y después a la protesta convocada para pedir a la junta militar que gobierna en Egipto que acelere las reformas exigidas en la pasada revolución.

En un ambiente festivo, hombres, mujeres y muchas familias con niños, pertrechadas con banderas egipcias y periódicos para protegerse del sol abrasador que luce en esta jornada en El Cairo, han acudido a la plaza, donde los organizadores esperan reunir a un millón de personas.

El papel del Ejército

Al igual que en manifestaciones anteriores y para evitar incidentes, brigadas de voluntarios han registrado a los ciudadanos en los accesos a Tahrir, epicentro de la revolución que en febrero pasado acabó con el régimen de Hosni Mubarak.

"Queremos libertad,  queremos que el Ejército nos trate como personas y no como animales", ha declarado Zeinab Faruk, profesora de sharia (ley islámica), que ha acudido ataviada con un niqab, velo que cubre la cara.

Faruk ha expresado su convencimiento de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas protege a los dirigentes del antiguo régimen. "Van muy lento (en las reformas) porque el Ejército estaba empleado por Hosni Mubarak y su corazón está con él".

La profesora concluye que pase lo que pase lo que a ella le gustaría es que se instaure la ley islámica en el país.

Ansias de avances

La irritación contra la junta militar era patente este viernes en la plaza, ya que muchos ciudadanos consideran que el paso hacia la democracia están siendo muy lento.

Algunas pancartas que llevaban los manifestantes, que han gritado consignas como "todos somos uno", contenían mensajes como "sí, prisión a los miembros del antiguo régimen" y "no a los juicios militares".

Para el joven Jaled Abdalá, de 28 años, "no es aceptable que haya 10.000 civiles que hayan sido juzgados por cortes militares".

"Creo que en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas están más interesados en ellos mismos que en el país. Son responsables del maltrato de civiles, no se están comportando de forma transparente y no me fío de sus intenciones", ha señalado a la agencia EFE.

En el sermón multitudinario, el imán Mazhar Shahin ha destacado que "el pasado régimen no ha caído totalmente y sus restos siguen y conspiran contra la revolución".

"Nos estamos manifestando y no vamos a acabar hasta que consigamos nuestras demandas", ha subrayado.

Numerosas tiendas de campaña se han instalado en la plaza durante esta semana con motivo de la protesta de este viernes, mientras que ara aplacar la sed y el hambre de los manifestantes hay numerosos puestos ambulantes que venden zumos, agua, refrescos y comida.