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Alejandro Davidovich remonta a Rafa Jódar en la final española de Shanghái y suma su primer Masters 1000

  • Es el primer español en ganar este torneo al superar al madrileño en 3 sets por 1-6, 7-6 y 6-4
  • Obtiene el mayor éxito de su carrera y logra su tercer título en 2026 después de perder sus primeras 5 finales
Alejandro Davidovich celebra un punto conseguido ante Rafa Jódar en la final del Masters 1000 de Shanghái
Alejandro Davidovich celebra un punto conseguido ante Rafa Jódar en la disputadísima final del Masters 1000 de Shanghái Alex Plavevski
Javier Angulo

Espectacular. Alejandro Davidovich remontó a Rafa Jódar en la final española de Shanghái en 3 sets por 1-6, 7-6 y 6-4 y suma el mayor éxito de su carrera al ganar su primer Masters 1000. Se convierte así en todo un pionero del tenis español al ser el primero en conquistar el torneo chino, el único de los grandes torneos en el circuito ATP que no se había logrado por los jugadores nacionales.

Nada hacía pensar en el comienzo del partido este final. Porque Jódar fue un auténtico huracán en el primer set. El tenista madrileño comenzó mandando en el partido, ganando su servicio y rompiendo el de Davidovich jugando de forma agresiva ante un oponente que peleaba con intensidad cada punto. Imparable fue su desempeño en el 0-3 ante el malagueño, que aprovechó su servicio para sumar su primer juego del partido.

Aun así Jódar siguió mostrándose sólido en su tenis, apoyado en un servicio inapelable y rompiendo de nuevo a Davidovich, que no encontraba la forma de quebrar al joven Rafa. La victoria por 1-6 en el primer set llegó en apenas 27 minutos.

Durísimo segundo set

Davidovich aprovechó su servicio para empezar arriba el segundo set. Jódar resistió varios puntos de juego, pero el malagueño apretó lo suficiente para sentenciar el juego desde la red. Sin embargo, el madrileño mantuvo su nivel de tenis y evitó que al menos el malagueño le rompiera el servicio. El segundo set avanzaba con más igualdad que el primero.

Estaba claro que Davidovich había decidido vender muy cara la derrota. Pero ante la potencia de un jugador como Jódar, con la voluntad no vale. Hay que sacar lo mejor de uno mismo, el mismo tenis que había servido para tumbar Zverev en semifinales. Otro error no forzado del malagueño le hizo perder de nuevo su servicio ante Jódar, que ponía el 2-3 en el segundo set con el servicio a favor.

Sin embargo el partido giró su guion de repente. Después de que Jódar salvara una bola de break y cometiera una doble falta, transcurridos 56 minutos de partido Davidovich lograba romper por primera vez el servicio del madrileño a la heroica, tirándose por los suelos para llegar a la pelota que le hacía aferrarse al partido con 3-3 en el segundo acto.

Cambio de signo

Llegó entonces la clave del partido. Jódar remontó un 40-0 en contra y llegó a ponerse con bola de break. Los demonios internos acechaban al malagueño, que se repuso para ganar el juego, que duró más de 6 minutos. Fue el único momento en el que Jódar se vio vulnerable, exigido físicamente por Davidovich. Salvo entonces una bola de break que hubiera puesto a su rival con 5-3 en el segundo set y servicio a favor. Pero lo que estaba claro es que ya no cerraba los juegos con la misma comodidad que en el primer set, como prueba que para poner el 4-4 requirió también de 7 minutos.

Davidovich recurrió entonces a su potencia de saque para salvar dos bolas de break consecutivas que hubieran entregado el partido en bandeja a Jódar. El malagueño supo sufrir en otro juego largo y llevó al error al madrileño, que perdonó tamaña oportunidad. Jódar aprovechó su servicio para hacerse con un juego en blanco por la vía rápida. Nuevo servicio de Davidovich y nueva batalla. Se lamentaba el malagueño a voz en grito de que “se le iban todas” y a Jódar le entraban todas con un 15-40 en contra. Pero una vez más el malagueño se repuso a esa doble bola de break con su saque para salvar los momentos críticos y poner el 6-5 en un disputadísimo set. Jódar también demostró que su saque es potente y con un resto medido llevó el partido al tie-break en su segundo acto.

Un repertorio de grandes saques presidió el desempate. Jódar hacía correr en la pista a Davidovich, que se defendió como un jabato con un gran tenis. Llevó al madrileño al límite hasta forzarle al error y, apoyado en su servicio, consiguió hacerse con el segundo set y llevar el partido al tercer y definitivo set.

Davidovich inclina el partido a su favor

El primer juego fue muy significativo. Una doble falta de Jódar regaló una primera bola de break a Davidovich, que no la aprovechó al precipitarse en primera instancia. Sin embargo, el malagueño llegaba a las bolas que solamente estaban al alcance de Jódar durante el primer set. El madrileño cometía errores y Davidovich rompía su servicio nada más comenzar el tercer set.

Tremendo cómo puede cambiar un partido de tenis. Ya no se jugaba a lo que quería el madrileño y solamente los errores de Davidovich mantenían con vida a Jódar. El malagueño mandaba en el partido y así consiguió romperle el servicio a Jódar para ponerse con 3-2 a favor. No desaprovechó su saque y por primera vez en toda la final el partido parecía inclinarse del lado del malagueño. El cansancio hacía mella en el joven madrileño, que chocaba una y otra vez con el mejor Davidovich, el que acababa de tumbar al número 1 del mundo en semifinales.

Jódar nunca se rindió, pero limitado físicamente, no pudo hacer nada ante un gran Davidovich, crecido por la situación. Esta final no se le iba a escapar, igual que en Mallorca o Chengdu. Después de perder sus primeras cinco finales, el malagueño se ha acostumbrado a ganar. Y ya no quiere tropezar más veces con el último escalón. Ahora Davidovich solo quiere sumar títulos. Con el tenis y la capacidad de resistencia para sobreponerse a los momentos difíciles, el malagueño demuestra estar en el buen camino.

Jódar - Davidovich | Masters 1000 Shanghái 2026