En Valencia ha comenzado este lunes el juicio por el asesinato en 2019 de Ixchel y Amiel, dos hermanos de seis meses y tres años. Un jurado popular tendrá que determinar si sus padres son culpables de su muerte. La Fiscalía pide para la madre el ingreso en un centro psiquiátrico y para el padre hasta 50 años de cárcel. Cree que impulsado por sus creencias, el padre inculcó a la madre que la única forma de proteger a sus hijos era terminando con sus vidas para que pudieran revivir.
Foto: EFE/ Kai Försterling