Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Este sábado se cumplirán ocho años del terremoto de Lorca, Murcia, un seísmo que causó nueve víctimas mortales, más de 300 heridos y 462 millones de euros en pérdidas económica directas. Aunque España es un área de actividad sísmica moderada, la posibilidad de sufrir un terremoto siempre debe tenerse en cuenta pero ¿sabemos cómo reaccionar? Noemí Martínez está en la Escuela Nacional de Protección Civil con Miguel Tomé, experto en riesgos naturales de la Dirección General de Protección Civil del Ministerio del Interior.

Un terremoto de magnitud 3,2 con epicentro en la localidad almeriense de la Mojonera, se ha dejado sentir esta madrugada, sin que se hayan producido ningún tipo de daños.

La Tercera edición de Infoagro se celebrará del 22 al 24 de mayo con 500 expositores que recibirán a unos 40.000 visitantes profesionales de 20 paises.

Las jornadas de Astronomía comienzan hoy en Almería con la presencia del nobel Samuel Ting que hablará sobre su detector de rayos cósmicos.

El seis de abril de 2009 un potente temblor golpeó esta ciudad del centro de Italia y dejó 309 muertos y más de 1.600 heridos. La reconstrucción continúa hoy en día. Está considerada la obra en curso más grande de Europa por la extensión y complejidad de los trabajos. Por las calles del casco antiguo hay más trabajadores que vecinos.

Se cumplen diez años del terremoto que sacudió la región italiana de los Abruzos y devastó su capital, L´Aquila. Diez años después de aquel terremoto y tras un desembolso de emergencia de 18.000 millones de euros, la ciudad continúa el proceso de reconstrucción. Aunque se han recuperado muchos edificios históricos, 10.000 personas siguen desalojadas, a la espera de volver a sus casas.

El terremoto de Haiti de 2010 ha sido uno de los peores desastres naturales de la Historia moderna. Los efectos en el país más pobre de América Latina fueron devastadores. Fallecieron 316.000 personas, 350.000 quedaron heridas y un millón y medio de personas quedaron sin hogar según cifras oficiales. El mundo se volcó con la catástrofe y se envió mucha ayuda aunque siempre se ha criticado la falta de organización. Nueve años después de la tragedia la situación no ha mejorado especialmente en el país que sigue en vías de recuperación y reconstrucción.

En Indonesia, se eleva la alerta por erupción del volcán Anak Krakatoa, el responsable del tsunami que el pasado sábado golpeó el estrecho de Sonda. Ha pasado del nivel dos al tres, en una escala que llega hasta el cuatro. Se ha ampliado el radio de exclusión a su alrededor y la orden es que nadie se acerque a menos de cinco kilómetros. El gobierno ha desviado, además, todos los vuelos que pasen por su entorno porque el cráter sigue escupiendo ceniza. El maremoto le ha costado la vida a, al menos, 430 personas. En el Archipiélago continúan buscando supervivientes a la desesperada y bajo pésimas condiciones meteorológicas.

¿Por qué la erupción de un volcán termina provocando un tsunami y por qué en el caso de Indonesia no se pudo predecir? Los expertos han explicado a TVE cómo funciona la red de alertas. Coinciden en que es muy difícil prever un movimiento de tierras submarino. "Tenemos dos cosas: ausencia de sismicidad para producir esta alerta y al mismo tiempo poco tiempo para generar esta alerta", ha explicado Roger Urgeles del Instituto de Ciencias del Mar.

El mundo despierta con la mirada puesta en Indonesia y en el balance de víctimas del tsunami que ha asolado gran parte de los territorios comprendidos entre las islas de Java y Sumatra. Las autoridades cifran en 281 los fallecidos en este desastre y en más de 1.000 los heridos. 57 personas permanecen a esta hora desaparecidas. Ahora, cabe preguntarse, ¿por qué en países como Indonesia suceden de forma más o menos recurrente este tipo de catástrofes?

La tierra ha vuelto a temblar en la localidad murciana de Lorca, donde un terremoto de magnitud 3,5 se ha registrado en el sureste del término municipal. En 2011, un terremoto dejó nueve víctimas mortales en este municipio. 

Radio 5 ha entrevistado a Juan Miguel Bayonas, concejal de Emergencias de Lorca, que ha asegurado que el seísmo se ha notado mucho pero que no hay constancia de que se hayan producido daños personales ni materiales.

Bayonas ha realizado un llamamiento a la calma y ha asegurado que Lorca "tebemos que convivir con los terremotos" porque la localidad está en el epicentro de una falla pero que la ciudad está preparada para ello.

Al menos 5.000 personas están desaparecidas en Indonesia tras el terremoto y tsunami que sacudieron hace nueve días la isla de Célebes, donde el balance de muertos por el desastre ha aumentado a 1.763 y el de heridos graves a 2.632, según han informado este domingo fuentes oficiales. El desastre, además, ha dejado a unas 62.000 personas desplazadas. Los trabajos para recuperar los cuerpos de las víctimas en la isla pararán el próximo jueves, según han anunciado las autoridades del país.

La cifra de fallecidos por el terremoto y tsunami del 28 de septiembre asciende hasta 1.649 personas. Sin embargo las autoridades creen que hay miles de desaparecidos, a los que buscan bajo el barro y el lodo. La catástrofe provocó avalanchas de barro que sepultaron numerosas viviendas en un extraño fenómeno llamado licuefacción del suelo.

Cinco días después del tsunami, los habitantes de la ciudad costera de Palu tratan de recuperar la normalidad, después de que el agua se llevara a sus seres queridos y arrasara con todo a su paso. La gran mayoría de las víctimas pertenece a esta ciudad de la provincia de Célebes Central y con una población de unos 350.000 habitantes, y el resto provienen del vecino distrito de Donggala y partes de Sigi y Parigi Moutong.

Mavi Doñate, enviada especial de TVE, ha llegado a Palu la "zona cero" del tsunami. En el quinto día tras el terremoto y la posterior ola gigante, siguen buscando cadáveres y cavando fosas comunes. Los vecinos estaban en la playa y no oyeron ninguna alarma. 

De momento, el balance oficial es de 1.234 muertos pero la cifra irá aumentando a medida que progresen los rastreos. Las áreas más complicadas incluyen Petobo y el municipio Sigi Biromaru, al sur de Palu, además de la ciudad pesquera de Donggala. Las dos poblaciones sumaban un total de 600.000 habitantes, muchos de ellos desaparecidos o evacuados.

Las autoridades indonesias han elevado a 1.234 la cifra de víctimas mortales que ha causado el terremoto de magnitud 7,5 y el posterior tsunami que golpeó la isla de Célebes el viernes pasado. Los equipos de rescate apuran la búsqueda de supervivientes, aunque reconocen que todavía no han podido llegar a todas las zonas afectadas, como el distrito de Sigi Biromaru.

Los equipos de rescate en la isla indonesia de Célebes apuran la búsqueda de supervivientes, aunque reconocen que todavía no han podido llegar a todas las zonas afectadas, como el distrito de Sigi Biromaru. Cuatro días después de la tragedia, va emergiendo poco a poco el alcance de los dos terremotos y el posterior tsunami registrados el viernes.

El balance oficial de muertos se sitúa en 844 personas -153 han sido ya enterradas en las fosas comunes- y 90 desaparecidos, aunque este martes se han encontrado los cadáveres de 34 estudiantes atrapados en una iglesia. Con todo, las autoridades insisten en que la cifra aumentará -la playa de Palu celebraba un festival en el momento del tsunami- y la prioridad ahora es hacer llegar agua potable y alimentos a las zonas afectadas.

Un punto negro en Palu, la ciudad golpeada por el tsunami, es el Hotel Roa Roa, donde se calcula que había unas 50 personas cuando las tres olas azotaron la ciudad. El jefe del equipo de rescate, Agus Haryono, trabaja con la hipótesis de que todavía haya supervivientes atrapados, según ha declarado a Reuters. De momento ya han rescatado a tres personas con vida y ha recuperado nueve cadáveres.

El gobierno indonesio ha pedido ayuda internacional este lunes para afrontar los destrozos que provocaron los terremotos en Palu y Donggala, en la isla de Célebes, y el posterior tsunami que asedió la ciudad con olas de hasta seis metros de altura. Casi 72 angustiosas horas después de la tragedia y con daños aún por determinar, los equipos de rescate y familiares intensifican la búsqueda de supervivientes y víctimas bajo los escombros de los edificios derruidos por el seísmo de magnitud 7,5 en Palu. Muchos están atrapados en los hoteles de Palu y se teme que varias personas estén atrapadas bajo el lodo en pueblos adyacentes.