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  • La primera ministra británica lamenta que Trump difunda vídeos de ultraderecha
  • Ha asegurado durante su visita a Jordania que fue una "acción incorrecta"
  • Trump retuiteó tres vídeos antimusulmanes de la ultraderechista Jayda Fransen
  • Ha replicado a May: "No te centres en mí, sino en el destructivo terrorismo islámico"

El estado de Florida (EE.UU.) ha ejecutado este jueves a Mark Asay, de 53 años y condenado a muerte por el asesinato de dos personas. La ejecución, en la que se ha utilizado un nuevo compuesto para la inyección letal, acaba con un paréntesis de 18 meses sin ejecuciones en el estado. Se trata también de la primera persona de raza blanca ejecutada por matar a un negro desde que la pena capital fue reinstaurada en Florida en los años 70.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha defendido su reacción a los sucesos de Charlottesville y ha vuelto a cargar contra la prensa, a la que ha acusado de mentir.

Durante un mitin en Phoenix (Arizona), Trump ha dejado caer también que puede indultar al ex-sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio. Arpaio, de 85 años y azote de los inmigrantes sin papeles, fue condenado hace un mes por negarse a acatar la sentencia que le impedía continuar con su práctica de parar e identificar a todos los latinos sólo por su raza (lo que se conoce como racial profiling o redadas racistas).

"¿A la gente de esta sala le gusta el sheriff Joe?", ha preguntado Trump a su público, provocando un clamor de aprobación.“¿Así que el sheriff Joe fue condenado por hacer su trabajo? Saben qué: hago una predicción, creo que se va a encontrar perfectamente", ha añadido el presidente, levantando una ovación.

El exjefe policial se ha convertido en un enemigo para la comunidad latina de Arizona, por lo que un hipotético indulto por parte de Trump puede provocar una nueva polémica.

Trump ha visitado por primera vez como presidente la valla fronteriza con México y ha insinuado que está dispuesto a arriesgarse a cerrar la administración federal por falta de presupuesto con tal de construir el muro con el país vecino, una de sus principales promesas electorales.

Dirigentes del Partido Republicano de Estados Unidos han criticado al presidente, Donald Trump, por culpar a "los dos bandos" de la violencia en Charlottesville (Virginia), donde una manifestante antirracista murió atropellada en un atentado neonazi.

Paul Ryan, presidente del Congreso y figura destacada del aparato republicano; el senador y excandidato presidencial John McCain; y los exrivales de Trump en las primarias republicanas Marco Rubio y John Kasich son sólo algunos de los políticos del partido del elefante que han recurrido a redes sociales para mostrar su desacuerdo con la última postura expresada por Trump. "No hay equivalencia moral" entre ambos grupos, aseguran, y el presidente debiera dejarlo claro.

Por el contrario, las palabras de Trump el martes fueron bien recibidas por el histórico dirigente del Ku Klux Klan David Duke, quien ha alabado al presidente por "decir la verdad" sobre lo sucedido en Charlottesville y condenar a los "terroristas de izquierda".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha condenado este lunes sin ambages la "violencia racista" del ataque perpetrado este sábado en Charlottesville, donde un joven neonazi arrolló con su coche a un grupo de manifestantes antirracistas, tras la lluvia de críticas recibidas por la tibieza de su condena inicial, en la que evitó mencionar a los grupos supremacistas blancos. La tormenta desatada por su reacción ha obligado a Trump a hacer un paréntesis en sus vacaciones para ofrecer una declaración en la Casa Blanca, en la que ha sido inequívoco: "El racismo es el mal y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos en Estados Unidos", ha remarcado.

El alcalde de Charlottesville, el demócrata Mike Signer, ha calificado el atropello que este sábado causó la muerte de un mujer de 32 años y más de veinte heridos como un "acto de terrorismo" y ha instado al presidente estadounidense Donald Trump a que zanje la cuestión. Trump ha sido objeto de fuertes críticas después de que la víspera condenase "el odio y el fanatismo" por "múltiples partes" y calificase de "terrible" lo sucedido, pero no citó expresamente a los supremacistas blancos que habían convocado la marcha, entre los que se encontraba el ex líder del Ku Klux Klan David Duke, y algunos de los cuales portaba esvásticas nazis.