Cuenta Sara Correia que para cantar fado hay que tener un aire antiguo en el alma. A sus 32 años, es una de las fadistas más consolidadas.
Dice su público que posee voz, cadencia y una gran capacidad de transmitir transmite emociones. Lo demostrará en el Teatro Real de Madrid.
"Yo he cantado 20 años en Casas de Fado, con los antiguos. Eso es una escuela muy importante", explica Sara Correia.
El fado exige tener alma para cantar al destino, a la tierra o a las mujeres que han marcado su vida. A ellas dedica su último disco 'Tempestade'.
"Para mí las mujeres tienen una fuerza superior y este álbum está escrito todo por mujeres", concluye la artista.
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