Antes de la guerra, unos 100.000 palestinos trabajaban en territorio israelí pero ahora Israel ha expulsado a la mayoría, dejando sin mano de obra a las empresas.
Aquí se fabrican ventanas y mamparas de cristal. Antes del 7 de octubre había unos 50 empleados palestinos. Ahora solo les dejan tener a 10 y llegan cada día con mucho esfuerzo.
Los palestinos ganan sueldos más bajos que los israelíes. Sustituirlos no va a ser fácil.
Ahora, además, a las empresas israelíes les exigen tener a un hombre armado por cada diez empleados palestinos.
La guerra en este país ha trastocado la convivencia, la seguridad y la economía. Cada vez entra menos dinero a los hogares palestinos.
FOTO: HAZEM BADER / AFP