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Analizamos lo que ha dado de sí la primera jornada de la Conferencia de Seguridad de Munich. Estaremos en Ucrania con nuestros enviados especiales, Aurora Moreno y David Velasco. Hablamos del camino parlamentario que le queda a la reforma de las pensiones que propone el gobierno de Francia con la oposición de millones de ciudadanos galos. Entrevista sobre la situación en Nicaragua y la transformación del sandinismo con Vicenç Sanclemente. Siria, Irlanda del Norte y muchas cosas más.

Zetas que representan la victoria o letras que apelan a los valientes. Uves que rezan: la fuerza está en la verdad.

Son algunos de los símbolos pro ejército y pro kremlin que se pueden ver por las calles de Moscú. Para encontrar símbolos antiguerra hay que fijarse. El más conocido es el lazo verde, que algunos colocan en bancos, farolas y hasta en nidos para pájaros.

Es el cuarto descarrilamiento de un tren en Estados Unidos en lo que llevamos de febrero. Ha ocurrido en Michigan, cerca de Detroit. Todas las miradas vuelven a estar puestas en la empresa Norfolk Southern Corporation. Hace solo dos semanas, uno de sus trenes también protagonizó un descarrilamiento con consecuencias nefastas: los vertidos liberaron hasta cinco tóxicos nocivos para la salud en East Palestine, una localidad cercana a Pittsburgh. Desde entonces, los vecinos exigen respuestas y denuncian que las autoridades no les están informando adecuadamente. El administrador de la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos, Michael Regan, ha intentado tranquilizar a los vecinos. Asegura que se han llevado a cabo mediciones de gases nocivos en el interior de 480 viviendas afectadas y dice no haber detectado niveles preocupantes para la salud. Pero los habitantes no confían en estos estudios. La mayoría de ellos explican que sienten dolor de cabeza, tos persistente y picor de ojos. Se muestran preocupados por los efectos que pueda tener en la salud los tóxicos vertidos sobre su pueblo, que en un primer momento obligaron a desalojar a 2.000 personas. El tren transportaba materiales peligrosos y se dirigía de Pensilvania a Illinois.

Un año después de que empezara el conflicto, otra víctima de la guerra es la solidaridad con los refugiados ucranianos. En Polonia hay millón y medio, y en Alemania, un millón. Varsovia ha retirado ayudas a las familias que los acogían. Y en Berlín, el paisaje ya no es el mismo en la estación que les abría los brazos cuando bajaban del tren.

FOTO: Mykola Tys

Este viernes se ha producido un nuevo intercambio de prisioneros entre Ucrania y Rusia. 101 ucranianos y el mismo número de soldados rusos han sido liberados. Entre los reos ucraniano se encuentra el primer teniente de alcalde de Ederhodar, Ivan Samoydyuk. Su caso fue conocido después de que el alcalde de la ciudad, Dmytro Orlov, informara de que había perdido el contacto con Samoydyuk el pasado 19 de marzo, Confirmando su secuestro al día siguiente. Los otros 100 son militares, muchos de ellos participaron en la defensa de Mariúpol. Desde que comenzara la guerra, Moscú y Kiev han intercambiado alrededor de 3.000 prisioneros. El principal asesor de la Presidencia de Ucrania, Andrei Yermak, afirma que seguirán trabajando para traer de vuelta a todos los ucranianos apresados por Rusia.

La policía de Cornualles, al suroeste de Inglaterra, presenta su unidad de drones. Pequeños, portables, se pueden equipar con cámaras térmicas, y son de gran ayuda para buscar personas perdidas o apoyar a otras unidades desde el aire. Pero son de fabricación china, como al menos dos de cada tres drones operados por los diferentes cuerpos policiales británicos.

En medio de la crisis de los globos espía, las autoridades británicas están preguntándose por el modo en que las aplicaciones que hacen funcionar estos ingenios procesan la información.

El Ministerio del Interior va a revisar los contratos para detectar si hay algún riesgo para la seguridad del país. Lo mismo sucede con las cámaras de seguridad. Según un informe encargado por el gobierno, la policía británica está expuesta al espionaje de Pekín debido a su dependencia de las cámaras fabricadas en China o con componentes chinos.

El Gobierno de Ucrania ha pedido este viernes a los últimos civiles que permanecen en la localidad de Bajmut que la abandonen, ante la intensidad de los combates y la cercanía de las tropas rusas que desde hace semanas luchan para controlar la ciudad. En la ciudad quedan unos 6.000 civiles, según las autoridades ucranianas.

Cuando la guerra se acerca a su primer año, los rusos avanzan hacia Bajmut por el norte. Esta ciudad es un nudo de comunicaciones que permitiría avanzar hacia Kramatorsk y Sloviansk consolidar su control de Donetsk y el Donbás.

Foto: Humo de los combates en Bajmut, región de Donetsk, en Ucrania, el 16 de febrero de 2023. YASUYOSHI CHIBA / AFP