Alemania enfrenta la tercera ola de COVID-19 con un aumento de los contagios por la variante británica y el incremento de la presión hospitalaria. Todo en un momento en que la confianza de los ciudadanos en las medidas del gobierno se diluye rápidamente, después de que la canciller alemana Angela Merkel saliera a pedir perdón por el error de intentar añadir dos días festivos, el jueves y el sábado, además del lunes, a la Semana Santa para conseguir cinco días de contactos sociales mínimos. Coronavirus: última hora.
Foto: Una mujer pasea con mascarilla en Berlín, Alemania. MACDOUGALL / AFP.