El sur de Japón ha vuelto a temblar este viernes con fuerza: apenas un día después de que un seísmo sacudiera la prefectura de Kumamoto, donde aún se buscan supervivientes entre los escombros, un nuevo terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter ha sacudido la misma zona, en la que se ha activado una alerta de tsunami, aunque después se ha levantado.
La Guardia Civil ha confiscado 200 kilos de cocaína que una vez cocinados se convertirían en una tonelada para ser vendidos. La habían ocultado en los muebles de la mudanza de un anciano. Hay 13 detenidos de un cártel colombiano en esta operación contra el narcotráfico que escondía sus alijos en mobiliario.
Los equipos de rescate "están haciendo todo lo posible y trabajando a contrarreloj para salvar vidas" tras el terremoto de magnitug 6,5 que ha golpeado en la víspera el suroeste de Japón, según ha afirmado el primer ministro nipón, Shinzo Abe, en la cadena pública NHK.
El seísmo ha causado al menos nueve muertos y 1.126 heridos, entre ellos medio centenar graves, según los últimos datos ofrecidos este viernes por las autoridades japonesas.
El temblor, el más dañino en el país asiático desde el que generó el tsunami de 2011, se produjo a las 21.26 hora local del jueves (12.26 GMT) en la prefectura de Kumamoto, en la costa occidental de la isla de Kyushu, y su hipocentro se situó a unos 11 kilómetros de profundidad. El terremoto ha dejado al menos nueve muertos y un millar de heridos, además de obligar a evacuar a más de 40.000 personas.
El Consejo de Seguridad de la ONU se va a reunir la próxima semana en Nueva York para abordar la situación del Sáhara Occidental. El ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, participará en ese encuentro y, para prepararlo, recibió ayer en el Congreso a los portavoces de Exteriores de los distintos grupos parlamentarios. Todos, salvo el del Grupo Popular, pidieron al Gobierno en funciones un papel más activo en la defensa del pueblo saharaui y su derecho a un referéndum de autodeterminación. Los saharauis llevan ya cuatro décadas viviendo en el olvido y refugiados en una de las zonas más inhóspitas del planeta, desde que Marruecos ocupó el Sáhara occidental, entonces colonia española. Hablamos con Mohamed Ali Ali, encargado de Asuntos Políticos y Culturales en la delegación saharaui en España.